Los jóvenes dieron un examen de ingreso a la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay para posteriormente iniciar sus estudios en el año 2019. Foto: Archivo (Ilustrativa)
Hoy reciben sus títulos los primeros 84 egresados de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay
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Esta tarde se realiza la ceremonia de graduación de la primera promoción de ingenieros de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP). El presidente electo Santiago Peña y el titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, lideran la lista de invitados de honor para el acto que se desarrollará a las 18:00 en el teatro Agustín Pío Barrios del Centro Paraguayo Japonés.
En total 84 nuevos ingenieros de las carreras de la Facultad de Ingeniería, Civil, Electromecánica, Industrial e Informática recibirán en esta ocasión sus títulos de profesionales. Los jóvenes iniciaron las clases en el año 2019 y pese a los obstáculos lograron culminar exitosamente sus estudios universitarios.
Se destaca que con este primer grupo de egresados, la UPTP brinda al mercado laboral, profesionales íntegros, calificados, proactivos con pensamiento crítico e innovador. Además estarán en condiciones de competir con sus pares a nivel mundial, con estándares de excelencia internacional.
Si bien hasta el momento la UPTP no cuenta con una sede propia, se hicieron varias propuestas al gobierno saliente. La universidad inició sus actividades en un predio del Comité Olímpico Paraguayo y a raíz de las Olimpiadas Odesur las autoridades del COP solicitaron el traslado a otro lugar.
En la nómina de invitados de honor figuran el presidente electo Santiago Peña y el titular del Partido Colorado y exmandatario Horacio Cartes. Foto: Gentileza
A partir de ese momento empezó la búsqueda de un inmueble amplio donde asentar la universidad. Es así que se iniciaron las conversaciones con autoridades de varias instituciones. Se contactó con las autoridades militares a fin de disponer de uno de los predios de las Fuerzas Armadas. La propuesta fue planteada al entonces comandante de Comunicaciones del Ejército, Gral. de Brigada Alcides Matto, quien con anuencia del presidente de la República Mario Abdo Benítez cedió una parte del espacio físico de la unidad militar para que la universidad pueda seguir con sus actividades académicas. Y es en esa propiedad donde sigue asentada la UPTP.
“Es motivo de satisfacción y orgullo para la universidad y para el país, el egreso de 84 jóvenes profesionales ingenieros, quienes en los peores momentos sanitarios del mundo en medio de la pandemia, estuvieron estudiando en la ciudad de Taipei, República de Taiwán, donde a través del convenio que da vida a esta universidad y de los acuerdos subyacentes, los estudiantes cursan un semestre de sus carreras”, resalta un comunicado de los directivos de la UPTP, aclarando que la estancia de los estudiantes en la isla se prolongó por 18 meses debido a la pandemia.
Pese a las adversidades los jóvenes paraguayos tuvieron un excelente resultado académico en su paso por la universidad taiwanesa. “A pesar de las circunstancias adversas ninguno abandonó sus estudios, todo lo contrario, se fortalecieron aún más y participaron en diversas competencias estudiantiles representando a la República de China (Taiwán) y obtuvieron diversas premiaciones”, añade.
Joven fallecido
La primera promoción de ingenieros se denomina “Promoción 2022 - en honor a Matías Jesús Espínola Mereles”, en recordación a un becario paraguayo que falleció en territorio taiwanés. “El momento más triste que nos cupo pasar fue la pérdida del joven estudiante Matías Jesús Espínola Mereles, quien falleció en Taiwán en batalla como dirían los militares con quienes hoy se comparte el espacio físico y muchas enseñanzas diarias”, menciona el manifiesto en el que además se aclara que la denominación fue hecha con el consentimiento de los familiares del extinto alumno.
El 10 de octubre de cada año se celebra la Fiesta Nacional de la República de China (Taiwán) en conmemoración a la fecha de inicio de la revuelta popular conocida como la “Revolución de Xinhai”. Foto: Archivo
El Doble Diez y el itinerario de una nación hermana
Darío Filártiga Ruiz Díaz
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Darío Filártiga Ruiz Díaz, Embajador de la República del Paraguay ante la República de China (Taiwán).
El 10 de octubre de cada año, celebramos la Fiesta Nacional de la República de China (Taiwán), en conmemoración a la fecha de inicio de la revuelta popular, el “Levantamiento de Wuchang” en China, el 10 de octubre de 1911, conocida como la “Revolución de Xinhai”.
Este movimiento político de inicios del siglo pasado, marcó el fin del Imperio Quing, ultima dinastía de las siete que gobernaron China por más de tres mil años, dando paso a la República de China que nació oficialmente el 1 de enero de 1912, como resultado de la revolución nacionalista y cuyo primer Presidente fue el Dr. Sun Yat-sen, estadista, filósofo, político, médico y militar.
Luego de cuatro décadas, eventos políticos y militares de la revolución comunista que se desató en el continente asiático determinaron que el gobierno nacionalista y seguidores se trasladaran a la isla de Taiwán en 1949, estableciéndose en la misma, actual sede de gobierno de la República de China (Taiwán).
Desde 1949 hasta el presente, se ha operado en Taiwán una extraordinaria transformación, que la ha convertido en una nación con altos índices de desarrollo económico y social.
El 12 de julio de 1957 se establecieron las relaciones diplomáticas entre la República del Paraguay y la República de China (Taiwán) y a partir de ahí, los vínculos se vienen fortaleciendo sostenidamente
Taiwán es un ejemplo mundial en muchos aspectos, pero en ésta nota de celebración destaco un aspecto esencial: su apuesta por la EDUCACIÓN, como factor determinante de su realidad.
Una geografía montañosa y poco generosa para la producción agropecuaria, determinó la diversificación de sus opciones para el desarrollo y los sucesivos gobiernos en Taiwán claramente han privilegiado la EDUCACIÓN en todos los niveles, desde la inicial hasta la universitaria y la post universitaria, como la herramienta esencial para acceder a los niveles alcanzados por éste país en el concierto de las naciones.
Cuando recién asomaban en Sudamérica los vientos de la Revolución Industrial que cambió el mundo, en el Paraguay del siglo XIX, Don Carlos Antonio López comenzó a enviar a jóvenes paraguayos a formarse en las mejores universidades de Europa de la época. Ellos regresaban a aplicar sus talentos y a capacitar a generaciones de paraguayos para el desarrollo de la nación. Este proceso innovador en el corazón de América, se interrumpió trágicamente con la masacre de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, en que la gran mayoría de la población, comenzando por los jóvenes, ofrendó su vida por la patria, y los que sobrevivieron fueron los protagonistas de la sacrificada reconstrucción nacional. El punto es que el Presidente Carlos Antonio López, un Maestro de Escuela, apostó decididamente, con los medios que disponía, a la EDUCACIÓN.
En Taiwán, miles de jóvenes fueron y son enviados a los centros del saber más prestigiosos del mundo, al tiempo que en su propio país se creaban escuelas, colegios y universidades del más alto nivel. El resultado está a la vista: Taiwán es hoy un referente global de la alta calidad académica, científica y tecnológica. Las universidades de Taiwán tienen alta calificación a nivel de Asia y de todo el mundo.
El Doble Diez, la Fiesta Nacional de la República de China (Taiwán), nos inspira también a una mirada retrospectiva del camino recorrido por esta admirable nación, asegura Darío Filártiga. Foto: Gentileza
Volviendo al Paraguay, esta sabia modalidad de apostar por la EDUCACIÓN se reimplantó como política de Estado en el gobierno del Presidente Horacio Cartes (2013-2018), quien instauró las Becas “Carlos Antonio López” en homenaje al estadista visionario y Primer Presidente del Paraguay. Al presente, con el beneficio de esas becas “Carlos Antonio López”, muchos jóvenes paraguayos, han completado estudios y otros tantos cursan actualmente carreras de grado y de postgrado en universidades extranjeras de prestigio mundial, en base a méritos académicos y con el apoyo del gobierno paraguayo.
En esa misma política de privilegiar a la EDUCACIÓN, en julio de 2017, en el marco de una visita oficial para la celebración del 60 aniversario de relaciones diplomáticas entre la República de China (Taiwán) y la República del Paraguay, los Jefes de Estado Horacio Cartes y Tsai Ing -wen acordaron la creación de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP), con sede en Paraguay y con los máselevados estándares de calidad académica, científica y tecnológica desarrollados por docentes taiwaneses,que al presente ya ha producido cerca de cuatrocientos jóvenes paraguayos graduados(en ingeniería civil, industrial, electromecánica e informática), que cada año irá entregando más de cien nuevos egresados.
Entre los momentos más reconfortantes de ésta honrosa misión diplomática, que me toca desempeñar en compañía de mi familia en Taiwán, está compartir frecuentemente con los jóvenes compatriotas que estudian acá bajo diversos programas y modalidades. Ya mencioné la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay, cuyos estudiantes de los dos últimos semestres de su formación viajan a éste país en grupos de alrededor de cien alumnos por año, para completar su formación en la Universidad hermana de la UPTP, la National Taiwan University of Science and Technology (NTUST) también conocida como la Taiwán Tech, de gran prestigio internacional.
Asimismo, están los jóvenes seleccionados académicamente que usufructúan las Becas MOFA del Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán, las Becas de ICDF (Fondo de Cooperación y Desarrollo Internacional), de Taiwán, así como los jóvenes paraguayos que estudian en la Fo Guang University. Menciono con orgullo que la Doctora Gisele Mousqués ha sido honrada con la designación de Profesora Honoraria de la Fo Guang University, Además, profesionales de diferentes especialidades, comunicadores sociales, docentes, empresarios, militares, artistas, técnicos, estudiantes, estilistas, referentes culturales, etc. son frecuentemente invitados a visitar Taiwán, para conocer la realidad de este maravilloso país, participando de ilustrativas jornadas, en nutridas agendas.
Nuestra relación con la República de China (Taiwán) pasa por un momento extraordinario. La cooperación taiwanesa es históricamente relevante en materia de viviendas sociales, obras viales, formación y capacitación a través de misiones técnicas especializadas asentadas en nuestro país, salud pública a través de infraestructura hospitalaria y el Sistema HIS que ya funciona en más de 1300 unidades del servicio de salud, modernos buses eléctricos de transporte público, aeronaves y vehículos terrestres para servicios de seguridad pública y asistencia social, por citar solo algunos rubros.
En mayo de este año, con la Visita de Estado del Presidente Santiago Peña a Taiwán, se han logrado resultados muy significativos. La apertura del mercado taiwanés a la carne avícola, significa que la trilogía proteica de la producción de carne paraguaya (vacuna, porcina y ahora también la aviar) tiene su lugar en Taiwán con cada vez mejor proyección. Acompañó al Presidente de la Repúblicaun grupo de cuarenta altos referentes del empresariado paraguayo y tuvo lugar un inédito Foro Económico Taiwán-Paraguay, del cual participaron también cerca de doscientos cincuenta empresarios taiwaneses, afirmándose las bases para nuevas metas y un intercambio comercial e industrial en el sector privado, cada vez más prometedor.
Cuanto a resultados la Visita Presidencial de este año, una referencia especial merece el ambicioso proyecto ya en marcha, de un centro de cómputos en Paraguay, que combinará la energía eléctrica de nuestro país con la alta tecnología taiwanesa. Este proyecto también interesaría a Estados Unidos de América. La cristalización del mismo ubicaría al Paraguay como un gran referente internacional en desarrollo científico-tecnológico e Inteligencia Artificial, factor clave para el presente y para el futuro.
Nuestra misión está enfocada en consolidar la relación diplomática y de hermandad, afirmar los logros alcanzados en cooperación e intercambio comercial, así como en la EDUCACIÓN y pasar a una etapa en que la inversión taiwanesa desembarque efectivamente en Paraguay. En ese sentido, nos alienta la decisión de la empresa taiwanesa “Masterbus”, que fabrica los buses eléctricos ya conocidos en el servicio público de transporte en Paraguay, esté emprendiendo la instalación de su complejo fabril en territorio de nuestro país. De hecho, en Minga Guazú, Alto Paraná, funciona el renovado y moderno Parque Tecnológico Inteligente de Taiwán. Esperamos que sea el precedente de otras importantes inversiones taiwanesas que se radiquen en Paraguay, con el beneficio mutuo que conllevará, considerando que hoy Paraguay es reconocido internacionalmente por su favorable ambiente de negocios y atractivos para la inversión extranjera.
Paraguay es un firme aliado de Taiwán. Lo demuestra en todas las circunstancias con una posición clara y categórica. Hace pocos días, en el foro político anual más importante del mundo, en la Asamblea de las Naciones Unidas, como todos los años nuestro Presidente de la República del Paraguay ratificó su solidaridad con Taiwán en los términos más contundentes, reclamando una vez más el apoyo “a la participación plena y significativa de la República de China (Taiwán) en las Naciones Unidas y en sus organismos especializados”, donde el aporte taiwanés sería de gran utilidad para todo el mundo. Atenta contra todo principio de justicia seguir excluyendo a un país de más de veintitrés millones de habitantes, democrático, respetuoso de la paz y los Derechos Humanos, de un admirable y ejemplar desarrollo económico y social, además de constituir un referente científico-tecnológico universal.
El Doble Diez, la Fiesta Nacional de la República de China (Taiwán), nos inspira también a una mirada retrospectiva del camino recorrido por esta admirable nación para constituirse en lo que nadie puede negar: una nación de libertad, próspera, ilustrada, autogobernada, con instituciones republicanas sólidas, un ejemplo de lo que puede lograrse con sacrificio, trabajo, patriotismo, valores firmes y apostando decididamente a la EDUCACIÓN, como política de Estado. Sin dudas, la EDUCACIÓN, es el camino.
Paraguay frente a la nueva oportunidad de dar un salto en su desarrollo productivo
Jorge Duarte
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Por Jorge Duarte
Rector de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay
¿Hay alguna forma de que la economía paraguaya se desarrolle a un ritmo superior al que lo viene haciendo en las últimas décadas? ¿Qué necesitamos para incursionar definitivamente en sectores tecnológicos que agreguen mayor valor a nuestros productos y servicios, y así entrar de lleno en la economía del conocimiento? La respuesta está más cerca de lo que imaginamos, y tiene que ver con algo que hoy exportamos casi sin procesar: nuestra energía.
Uno de los grandes problemas al que enfrenta la economía paraguaya para lograr su desarrollo económico es su mediterraneidad. No contar con acceso a costas marítimas incrementa los costos logísticos del comercio y genera barreras para la conexión con otros mercados y la integración a cadenas logísticas globales. Además, nuestro mercado interno, con una población de poco más de seis millones de habitantes, no tiene cómo competir con los mercados de más de 250 millones de habitantes que conforman las poblaciones de Argentina y Brasil. Adicionalmente, tenemos una baja inversión en capital humano avanzado y por eso grandes sectores con baja productividad y salarios.
Esa trampa de la mediterraneidad puede solucionarse con la estrategia de Suiza, país también mediterráneo, pero que decididamente ha elegido volcar sus capacidades productivas a la generación de productos y servicios de gran valor agregado. Manufactura de relojes de alta gama, instrumentos médicos de precisión, armamento, industria químico-farmacéutica; además de la generación de servicios confiables como su sistema bancario. Con la estrategia manufacturera suiza, los costos logísticos se diluyen atendiendo al gran valor agregado y la calidad de sus productos. La esencia de la estrategia tiene dos factores: inversiones en capital humano avanzado y capital físico orientado a la incorporación de tecnología.
Adoptar ese camino de desarrollo requeriría de mucho tiempo de implementación si nuestro país quisiera transitarlo; sin embargo, Paraguay está en las mejores condiciones actuales de romper con esa regla y lograr un salto exponencial en su trayectoria de desarrollo. Esto es así gracias a la oportunidad de desarrollar el sector de los datacenters para la inteligencia artificial. La idea es convertir nuestro excedente de energía en capacidad de procesamiento de datos. La diferencia es trascendental, ya que la simple exportación de energía no conlleva el desarrollo de ningún otro sector económico interno; es una política rentista en la que no existen spillovers hacia otros sectores. En cambio, el uso de nuestra energía para ofrecer procesamiento de datos de altísima capacidad abre oportunidades únicas, ya que la oferta en el resto del mundo es escasa, la complejidad del sector es grande y por eso el valor agregado generado es alto, con precios acordes y con externalidades positivas como spillovers hacia otros sectores productivos ya maduros en el país. Al final, en los costos del servicio no existen los logísticos, por lo que las barreras de la mediterraneidad se evaporan. Es una estrategia de desarrollo superadora a la suiza.
Estas externalidades positivas tienen al menos tres canales: la oportunidad de incrementar la productividad de los sectores productivos tradicionales, la capacidad de atraer mayor inversión tecnológica desde el extranjero y la generación de incentivos para la formación y capacitación de nuestra población en STEM. Usar la capacidad de procesar datos con la inteligencia artificial para nuestros sectores productivos tradicionales es una oportunidad única. Imaginémonos un sector ganadero digitalizado. Existe una compañía en neozelandesa que desarrolló un collar para el ganado vacuno que mide una serie de datos biométricos y fisiológicos del animal, y de las condiciones externas donde éste se mueve, así como su geolocalización. Además, está disponible la tecnología de evaluación de la calidad y densidad de la pastura por parcela. De este modo, asociando los datos del animal con los de su entorno, se pueden construir modelos predictivos de eficiencia de cría y engorde, reduciendo los costos de la hacienda, además de tener identificado el movimiento del ganado para reducir la proliferación de enfermedades y contener rápidamente brotes epidemiológicos. En la actividad agrícola, el uso de sensores de suelo y el monitoreo de imágenes desde drones, con tecnología para identificar el ritmo de crecimiento del cultivo, la necesidad de riego y la presencia de plagas, genera un caudal de datos que, procesado a través de la inteligencia artificial, redundará en cultivos más productivos. De igual forma, la digitalización de todo el sistema eléctrico nacional —desde la generación, pasando por la transmisión, distribución y comercialización— tendrá el potencial de ser analizada por la inteligencia artificial para generar eficiencia energética y por eso ahorros en el sistema. De este modo, el desarrollo del sector de datacenters para IA acelerará todo nuestro sistema productivo con ganancias de largo plazo.
El segundo canal es la capacidad de atraer inversión tecnológica extranjera de una magnitud que Paraguay difícilmente lograría por otras vías. Las grandes compañías globales de inteligencia artificial buscan hoy, ante todo, dos insumos escasos: energía limpia y abundante, y estabilidad para instalar infraestructura crítica. Paraguay, con su matriz eléctrica prácticamente cien por ciento renovable y su excedente de generación hidroeléctrica, ofrece exactamente lo que ese mercado global demanda y no encuentra con facilidad. Cada datacenter que se instala arrastra consigo proveedores especializados, empresas de mantenimiento de infraestructura crítica, servicios de ciberseguridad y una cadena de contratistas que hoy no existe en el país. Esa cadena de valor, una vez instalada, queda disponible para el resto de la economía, elevando el estándar tecnológico con el que operan también nuestras industrias tradicionales.
El tercer canal, quizás el más determinante para el futuro del país, es el incentivo que este nuevo sector genera para la formación de capital humano en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Ningún datacenter, ninguna cadena de proveedores tecnológicos ni ninguna digitalización del agro o del sistema eléctrico se sostiene sin ingenieros capaces de diseñarla, operarla y hacerla evolucionar. Aquí es donde la universidad tiene una responsabilidad ineludible. La Universidad Politécnica Taiwán Paraguay fue concebida precisamente para atender esa necesidad: formar los ingenieros que el país necesitará para sostener este salto de desarrollo. Su vínculo con la Universidad Nacional de Taiwán de Ciencias y Tecnología, una de las instituciones de referencia en Asia en formación de ingeniería y tecnología aplicada, nos permite traer al país programas académicos, capacidades docentes y vínculos de cooperación estratégicos. Más allá de dictar clases, se trata de construir, junto a la industria, un centro de referencia de soluciones tecnológicas aplicadas a los sectores productivos del país, donde los desafíos reales de nuestras empresas se conviertan en proyectos de investigación aplicada y en oportunidades de formación práctica para nuestros estudiantes.
Paraguay tiene frente a sí una oportunidad que rara vez se presenta en la historia económica de un país: la posibilidad de saltar etapas de desarrollo aprovechando un recurso que hasta ahora solo exportábamos como materia prima. Convertir energía en procesamiento de datos, y procesamiento de datos en productividad para el campo, la industria y los servicios, es una apuesta que puede transformar la trayectoria económica del país en una sola generación. Pero esa transformación no ocurrirá sola: requiere instituciones dispuestas a formar, desde ya, a los ingenieros y técnicos que la sostendrán. Ese es el compromiso que asumimos desde la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay con el futuro del país.
Darío Filártiga ratificó el compromiso diplomático con la formación científica de los universitarios que completarán su tramo académico en Taipéi. Foto: Gentileza
Embajador paraguayo en Taiwán alienta a becarios de la UPTP en la Taiwan Tech University
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El embajador paraguayo en Taiwán, Darío Filártiga Ruiz Díaz, visitó la sede de la Taiwan Tech University para reunirse con la nueva delegación de estudiantes de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP). Los jóvenes becarios arribaron recientemente al país asiático con el propósito de cursar los últimos dos semestres de sus carreras universitarias e integrarse a las aulas de esta reconocida institución de educación superior.
Durante la recepción, la comitiva oficial estuvo encabezada por el rector de la UPTP, el doctor Jorge Daniel Duarte, junto al director de Asuntos Estudiantiles del Plan UPTP en la Taiwan Tech University, doctor Cheng Yang-Lan, y el doctor Idelin Molinas Vega. En el encuentro, las autoridades universitarias y diplomáticas ofrecieron unas palabras de bienvenida y orientaron a la delegación estudiantil en el inicio de su residencia académica.
Darío Filártiga ratificó el compromiso diplomático con la formación científica de los universitarios que completarán su tramo académico en Taipéi. Foto: Gentileza
En su mensaje a los jóvenes, el embajador Filártiga valoró la oportunidad que tienen de formarse bajo estándares científicos y tecnológicos de nivel internacional. Asimismo, ratificó su convicción de que la creación y el fortalecimiento de la UPTP representan el logro más significativo en los casi 70 años de lazos diplomáticos entre ambas naciones, cuyos resultados impactarán de manera directa en el desarrollo socioeconómico del Paraguay.
Por su parte, los universitarios paraguayos manifestaron su gratitud por el respaldo institucional recibido antes y durante su llegada a Asia. Tras repasar las metas para su estancia educativa, los estudiantes reafirmaron su compromiso de culminar exitosamente el programa académico para volcar luego los conocimientos adquiridos en el progreso de sus comunidades de origen.
Darío Filártiga ratificó el compromiso diplomático con la formación científica de los universitarios que completarán su tramo académico en Taipéi. Foto: Gentileza
Llegaron a Taiwán 87 estudiantes paraguayos de la UPTP
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La Embajada del Paraguay en Taiwán reportó este jueves la llegada a la isla asiática de una delegación de 87 estudiantes paraguayos pertenecientes a la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP) para cursar la etapa final de sus estudios en distintas carreras, en el marco de una alianza con la prestigiosa entidad pública educativa de Taipéi, la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Taiwán (NTUST), más conocida como Taiwán Tech.
“Con alegría recibimos hoy en Taiwán al calificado grupo de 87 estudiantes paraguayos de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay que han viajado para completar dos semestres finales de sus carreras de Ingeniería en diferentes especialidades, en la Taiwán Tech University, hermana de la UPTP de Paraguay”, describe la publicación de la representación paraguaya.
El embajador Darío Filártiga Ruiz Díaz recibió en el aeropuerto de Toayuan a los jóvenes, en compañía de docentes y directivos de la Taiwán Tech University, encabezados por Lan, Cheng-yang, PhD. “Bienvenidos jóvenes compatriotas, aprovechen la gran oportunidad académica de sus vidas. ¡La educación es el camino!”, fueron las palabras de recepción.
La embajada paraguaya también mencionó en redes sociales: “Esta pléyade de jóvenes universitarios paraguayos representa la consolidación de un logro extraordinario de las relaciones diplomáticas e intercambio entre dos naciones, Taiwán y Paraguay que significa la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay, nacida del sueño y la decisión de los presidentes Horacio Cartes y Tsai Ing-wen, en el año 2017”.
La Embajada del Paraguay en Taiwán recordó que esta alianza educativa comenzó con los gobiernos de Horacio Cartes y Tsai Ing-wen. Foto: Gentileza