Un hombre se abalanzó contra su expareja en un lugar público y le rompió una botella en el rostro. El supuesto autor fue imputado por violencia familiar y lesión grave y se encuentra prófugo. Foto: Ilustrativa
Procesan a joven que habría desfigurado rostro de su expareja al verla bailar con otro
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Ciudad del Este. Agencia regional.
La agente fiscal Estela Mary Ramírez imputó a un joven por ser el supuesto autor de un brutal ataque a su expareja, a quien la dejó con el rostro desfigurado tras romperle una botella. También quedó con fracturas, desvío del tabique nasal y varios cortes. El presunto agresor está identificado como Antonio Bruno Vargas Samudio (23), quien se encuentra prófugo de la Justicia.
El mismo está procesado por violencia familiar y lesión grave, con alta expectativa de pena carcelaria. El hecho de violencia ocurrió el 11 de junio de 2023, aproximadamente a las 4:50, en el karaoke del establecimiento denominado Willy Burguer, ubicado en el barrio San José de Ciudad del Este. Resultó víctima la joven con las iniciales M.B.S.A., quien sufrió múltiples lesiones.
El escrito fiscal refiere que, en aquella ocasión, la víctima se encontraba en el sitio en compañía de otro joven, con quien estuvo bailando, cuando llegó su expareja y, sin mediar palabras, se abalanzó sobre ella echándola sobre un sofá del camarote y seguidamente la golpeó, rompiéndole una botella de vidrio en el rostro, provocándole varios cortes y fracturas
La mujer lesionada fue auxiliada en un hospital donde fueron confirmadas las múltiples fracturas. Mientras, el autor del ataque huyó del lugar. A raíz de la gran cantidad de sangre perdida, los médicos debieron realizar transfusión de dos bolsas de sangre, según refiere el escrito de la fiscal Estela Mary Ramírez.
Tras la denuncia, intervino la Unidad Especializada en la Lucha Contra la Violencia Familiar, que ordenó la detención preventiva de Antonio Bruno Vargas Samudio y finalmente la fiscal Estela Ramírez abrió el proceso penal en su contra y requirió su prisión preventiva, una vez que sea privado de libertad.
“Es terrible cómo quedó la joven, tiene el rostro con varias lesiones y cortes visibles todavía, a raíz de la grave lesión y fracturas que sufrió”, dijo a La Nación/Nación Media la fiscal Estela Mary Ramírez, lamentando el nivel de agresividad que se registra cada vez más entre las parejas y exparejas. Indicó que las cifras de violencia contra las mujeres están por las nubes, siendo todavía reciente el funcionamiento de la unidad especializada.
San Alberto: supuesta autora de homicidio de su expareja sigue prófuga y estaría en Brasil
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Ciudad del Este. Agencia Regional.
La mujer sindicada como la supuesta autora del homicidio de su expareja en el municipio de San Alberto sigue prófuga y se encontraría en Brasil, con familiares que residen en el país fronterizo, según datos manejados por agentes de Investigación de la Policía Nacional en el citado municipio, a cargo del comisario José Martínez.
El homicidio ocurrió a la madrugada del miércoles 7 de octubre en una vivienda de la colonia San Francisco, de San Alberto, donde falleció el empresario Valdecir Meiners Casiano (52), tras una aparente fuerte pelea con su expareja, una mujer de 29 años, quien surge como la sospechosa de ser autora del crimen.
El jefe de Investigación de San Alberto dijo que en conversación con el padre de la mujer, el mismo le mostró en su celular las imágenes de las lesiones supuestamente recibidas por su hija esa noche durante la agresión por parte del hoy extinto y que la misma actuó en defensa propia.
Una de las imágenes divulgadas sobre el estado en que habría quedado la mujer que es sospechosa del homicidio de su expareja en San Alberto. Foto: Gentileza (San Alberto News Digital)
Igualmente, circulan en redes las imágenes de la violenta agresión que habría sufrido la mujer esa noche y que habría derivado en el trágico desenlace. Cabe recordar que el hombre fue encontrado muerto en la casa con una herida de arma blanca en el tórax, además de destrozos en la casa.
La mujer había desaparecido de su casa en el vehículo de su expareja, una camioneta de la marca Chevrolet S10 que fue encontrada abandonada en una plantación de soja a unos 3 kilómetros del casco urbano de San Alberto. A unos 300 metros del vehículo también hallaron prendas de vestir femenina con sangre, además de un puñal, según el reporte policial.
El comisario Martínez refirió que en el puño del hombre fue encontrado cabello, lo que hace sospechar que fue arrancado de la mujer en medio de la pelea.
El antecedente de este caso indica que la mujer había denunciado al hombre por la quema de su vivienda y de su vehículo en abril pasado, lo que motivó que su expareja sea procesada y pesara en su contra una orden de captura. Hace unos dos meses quedó sin efecto la orden y, aparentemente, el empresario volvió a frecuentar a la mujer. El fiscal que investiga el caso es Fernando Galeano, de la unidad zonal de Minga Pora.
Rosi Ramona Pinho Gire fue internada en el Hospital de Trauma de Asunción luego de ser atacada en su vivienda de la compañía Villa Jardín. Foto: CMG/NM
Sufrió 14 puñaladas: mujer está en estado crítico tras intento de feminicidio en Limpio
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Un brutal intento de feminicidio conmocionó este sábado a la ciudad de Limpio, donde una mujer de 63 años fue gravemente herida con un arma blanca en el interior de su vivienda, recibiendo unas 14 puñaladas. El presunto agresor, su exmarido, contaba con una orden de captura pendiente por violencia familiar y actualmente es buscado intensamente por las fuerzas de seguridad.
El hecho se registró durante la mañana en una residencia ubicada en la compañía Villa Jardín. La agresión ocurrió en presencia del hijo mayor de la pareja, quien intervino rápidamente para socorrer a su madre y coordinar su inmediato traslado a un centro asistencial.
La víctima fue identificada como Rosi Ramona Pinho Gire, de 63 años, quien se encontraba en su domicilio cuando irrumpió su expareja, Miguel Ángel Romero, de 49 años. Tras mantener una fuerte discusión, el hombre desenfundó un arma blanca y le propinó 14 puñaladas en diversas partes del cuerpo.
Debido a la severidad del ataque, la mujer recibió las primeras atenciones de urgencia en el Hospital Distrital de Limpio, pero ante la extrema gravedad de las estocadas, principalmente concentradas en el tórax, fue derivada de urgencia al Hospital de Trauma en Asunción, donde se debate entre la vida y la muerte.
Por su parte, la Policía Nacional confirmó que Romero violó la orden de restricción y su estado de rebeldía judicial tras denuncias previas formuladas por la propia víctima. Tras cometer el atentado, el sospechoso se dio a la fuga y las autoridades mantienen desplegados varios operativos para lograr su localización y captura.
Feminicidio en Lambaré: víctima recibía el acoso constante de su expareja
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Ayer seguía la búsqueda de Aldo Duarte, que es el principal sospecho del crimen de Deysi Paola, ocurrido en Lambaré.
La búsqueda de Aldo Alexis Duarte, de 26 años, sospechoso del feminicidio de Deysi Paola Giménez Segovia, tuvo un nuevo operativo ayer viernes. Una comitiva fiscal-policial ingresó a una vivienda situada en la ciudad de Julián Augusto Saldívar, departamento Central, tras recibir información de que el hombre podría encontrarse allí. Sin embargo, no fue encontrado durante el procedimiento, por lo que continuaba la búsqueda para dar con su paradero.
En el interior de la propiedad los investigadores localizaron un automóvil que sería el mismo utilizado para interceptar a Deysi Paola, de 22 años, quien fue asesinada a balazos la noche del jueves 8 de octubre, cuando se dirigía a su lugar de trabajo en Lambaré. El rodado encontrado corresponde a un Toyota Runx de color blanco, cuyas características coinciden con las del automóvil captado por las cámaras de seguridad durante el ataque.
Deysi Paola fue asesinada con un arma de fuego cuando caminaba hacia su trabajo en el barrio Santa Lucía, de Lambaré. Las imágenes de circuito cerrado muestran cómo un automóvil blanco le cerró el paso y un hombre descendió del vehículo para perseguirla y dispararle.
ACOSO
Su entorno relató el calvario que sufría estando en su casa y su trabajo por parte de su expareja. La mujer estaba a un mes de terminar la carrera de Derecho. Tanto su madre como uno de sus empleadores, expresaron todo el sufrimiento que vivió Daisy Paola desde que se mudó con Aldo Alexis Duarte, de 26 años, y confirmaron que existió una denuncia previa como orden de restricción, pero que fueron insuficientes para evitar el trágico desenlace de la joven trabajadora.
“Este tipo le llevó en J. Augusto Saldívar y la vez pasada se pelearon, le quiso ahorcar, le rompió su celular, le prohibió hablar con nosotros. Esa vez ella me dijo: ‘Me abuené, mamá, para poder salir viva de ahí, en ese momento agarró su auto y vino a casa’. Al día siguiente hizo la denuncia”, detalló Adolfina Giménez, en entrevista con América TV.
El caso no solo conmociona por la brutalidad del crimen, sino por los antecedentes que ahora colocan bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de las instituciones encargadas de proteger a las víctimas de violencia. Foto: Gentileza
Deysi Paola: el rostro de una protección que falló
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Deysi Paola Giménez Segovia tenía apenas 22 años y un futuro por delante. Estaba en el último tramo de la carrera de Derecho, trabajaba y buscaba construir su independencia. Pero la noche del jueves 8 de octubre, cuando caminaba hacia su lugar de trabajo en Lambaré, fue asesinada a tiros en plena vía pública. El principal sospechoso es su expareja, Aldo Alexis Duarte, de 26 años, quien permanece prófugo.
La joven había denunciado hechos de violencia y amenazas atribuidos al hombre. También contaba con una orden judicial de alejamiento. Sin embargo, esa medida no consiguió evitar el desenlace fatal.
El caso no solo conmociona por la brutalidad del crimen, sino por los antecedentes que ahora colocan bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de las instituciones encargadas de proteger a las víctimas de violencia.
El principal sospechoso es su expareja, Aldo Alexis Duarte, de 26 años, quien permanece prófugo. Foto: Gentileza
Denunció, pidió protección y terminó asesinada
Según los reportes policiales, Deysi había recurrido a la Justicia ante situaciones de violencia atribuidas a su expareja. Un juzgado de Capiatá, donde vivían anteriormente, había dispuesto una medida de restricción.
El abogado William Amaral Martínez, quien fue jefe de la joven, aseguró que existían antecedentes de acoso y amenazas denunciados ante el Juzgado de Paz de Lambaré y que el caso también había llegado al Ministerio Público.
Amaral cuestionó la respuesta institucional y denunció que no se habría activado el protocolo de protección. También hizo referencia a demoras en el tratamiento judicial del caso, circunstancias que requieren una revisión de los expedientes correspondientes.
La joven, que estaba próxima a culminar sus estudios de Derecho, había acudido precisamente a las instituciones encargadas de garantizar el cumplimiento de las leyes. Su muerte instala una contradicción dolorosa: una futura abogada que recurrió al sistema judicial en busca de protección terminó siendo víctima de la violencia que había denunciado.
Una ley que protege en el papel, ¿pero también en la práctica?
Paraguay cuenta desde 2016 con la Ley 5777, de Protección Integral a las Mujeres contra Toda Forma de Violencia, que establece medidas preventivas y mecanismos de protección para las víctimas.
Entre esas disposiciones se encuentran las órdenes de alejamiento, las prohibiciones de amenazas, persecución y acoso, así como responsabilidades para las instituciones involucradas.
No obstante, casos como el de Deysi Paola plantean interrogantes sobre el seguimiento efectivo de esas medidas y la capacidad del Estado para intervenir antes de que las amenazas se conviertan en hechos irreparables.
La existencia de una resolución judicial no garantiza, por sí sola, la seguridad de una persona. Su efectividad depende también de la evaluación del riesgo, el seguimiento policial, la actuación fiscal y la coordinación entre las distintas instituciones.
En este caso, será fundamental esclarecer qué actuaciones se realizaron después de las denuncias y si existieron omisiones o demoras que pudieron haber comprometido la protección de la víctima.
La muerte de Deysi Paola vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de evaluar tanto la legislación vigente como los procedimientos para su aplicación.
Entre las propuestas que merecen un debate legislativo se encuentran el seguimiento obligatorio de las órdenes de restricción, la evaluación inmediata del nivel de riesgo de las víctimas, el fortalecimiento del monitoreo electrónico de agresores y la intervención urgente cuando se detectan incumplimientos.
Otro aspecto fundamental es establecer controles efectivos sobre la actuación de las instituciones responsables de atender denuncias, garantizar la coordinación entre juzgados, Fiscalía y Policía, y determinar responsabilidades cuando se comprueben negligencias.
El desafío no pasa únicamente por aumentar las penas o aprobar nuevas disposiciones, sino por conseguir que los mecanismos de protección funcionen antes de que ocurra una tragedia.
Una tragedia que exige respuestas
Hasta septiembre de este año, el Ministerio Público había registrado 19 víctimas de feminicidio y 28 tentativas en Paraguay. Detrás de esas cifras hay mujeres, familias y proyectos de vida interrumpidos por la violencia.
Deysi Paola Giménez representa hoy mucho más que un nuevo caso en las estadísticas. Su historia obliga a examinar qué sucede después de que una mujer denuncia, solicita protección y espera una respuesta efectiva de la Justicia.
La investigación deberá determinar las responsabilidades penales del crimen, pero también corresponde esclarecer cómo actuaron las instituciones que conocieron sus denuncias.
Porque el verdadero alcance de una ley de protección no se mide solamente por las medidas que permite dictar, sino por su capacidad para evitar que una mujer amenazada termine asesinada.
Deysi recurrió a la Justicia para proteger su vida. Ahora, el Estado debe explicar qué hizo para protegerla.