El clima cálido persistirá en esta temporada invernal, pero también se anuncia un aumento de las probabilidades de lluvias entre julio y setiembre. Foto: Archivo
Clima cálido persistirá y se prevé aumento de lluvias entre julio y setiembre
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Desde la Dirección de Meteorología confirman que la tendencia es que persista la condición cálida del invierno, con algunos días de intenso frío. También se anuncia la incursión del fenómeno El Niño, que prevé el aumento de las probabilidades de lluvias entre julio y setiembre.
“El fenómeno atmosférico cambia las condiciones normales del clima en distintas partes del mundo. Indicaron que en Paraguay, para julio, agosto y setiembre, se espera que la temperatura media esté por encima de lo habitual en esos meses y además se prevé un aumento de lluvias”, dijo Eduardo Mingo, director de Meteorología, en un contacto telefónico desde el exterior con la 650 AM.
El meteorólogo habló de lo que se espera para los próximos meses en cuestiones climatológicas. “Tengo reunida a mi gente, justamente evaluando lo que nuestros colegas que siguen los pasos a ese indicador, que en realidad es El Niño oscilación sur, que puede tener una fase niño, una fase niña o una fase neutra”, señaló.
Explicó que los expertos en servicios meteorológicos tienen boyas ancladas, boyas a la deriva y navíos que están siguiendo, todos los elementos necesarios para que el indicador después dé una condición. “Actualmente los informes que están emitiendo los colegas hablan de que si la señal de El Niño es consistente con un Niño, todavía no está definido la intensidad del mismo”, indicó.
Mingo ratificó que la tendencia es que persista esta condición de un invierno cálido. “Entonces, qué es lo que tenemos que esperar. Insisto otra vez: vamos a hacer nosotros una comunicación oficial como servicio meteorológico en estas cuestiones”, dijo.
Recalcó que el clima atípico invernal se mantendrá en toda esta temporada. “Normalmente lo que sucede con un evento El Niño es que evidentemente podamos contar lo que resta del invierno con una condición más cálida. No debería hacer mucho frío, aunque con algunos golpes de frío”, remarcó.
Recordó que ya a inicios del año 2023 se adelantaba las condiciones del clima para el invierno. “El tema pasa además por la temporada lluviosa nuestra. Normalmente, El Niño lo que da es una condición de que esas lluvias puedan superar alguna condición normal. Y bueno, evaluaremos específicamente qué región es la que normalmente tiene mayor impacto. O en todo caso, con este, no todos los niños son iguales, tampoco”, puntualizó.
En cuanto a las temperaturas máximas que podrían darse en Paraguay durante el invierno, Mingo no quiso adelantar la posible intensidad de El Niño. Reiteró que la Dirección de Meteorología emitirá un informe oficial sobre el punto.
Anuncian un domingo fresco y sin probabilidades de lluvias
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La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH), anuncia que este domingo 18 de octubre se presentaría con un ambiente fresco durante la mañana y cálido por la tarde. Las temperaturas máximas oscilarían entre los 23 °C y 28 °C en la región Oriental y Occidental. Además, se prevé un cielo parcialmente nublado y vientos predominantes del sur.
Entre mañana lunes y el martes, persistirían los amaneceres fríos a frescos y las tardes cálidas. Las temperaturas mínimas variarían entre los 11 °C y los 16 °C, mientras que las máximas se ubicarían entre los 24 °C y los 30 °C en gran parte del territorio nacional.
El ente meteorológico destaca además, que en cuanto a las precipitaciones, la probabilidad se mantendría baja durante hoy y mañana a nivel nacional. Sin embargo, a partir del martes aumentaría la probabilidad de lluvias, principalmente en los departamentos del norte de ambas regiones del país, de acuerdo a la meteoróloga de turno, Celia Sanguinetti.
El tiempo en Asunción
Este domingo en Asunción, el tiempo estará fresco a cálido, con cielo parcialmente nublado y vientos del sur. La máxima pronosticada es de 24 °C. Mañana lunes, el día se presentará fresco a cálido, con cielo parcialmente nublado a nublado y vientos del sureste. La temperatura alcanzaría los 24 °C.
Limitado alcance y alto costo: las razones técnicas que descartan la siembra de nubes en el país
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Mientras que en otros países se utilizan aviones y yoduro de plata para intentar reducir el impacto de las granizadas, las severas tormentas que afectan últimamente a Paraguay reavivaron el debate sobre la posibilidad de implementar este tipo de tecnología en el país.
Sin embargo, la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) resaltó que las severas limitaciones operativas hacen que esta tecnología sea inviable para proteger ciudades enteras.
¿Es posible “frenar” las tormentas en nuestro país? Según Eduardo Mingo, director de la DMH, aunque la siembra de nubes parece una solución atractiva ante el impacto de El Niño, la realidad técnica en Paraguay es compleja, porque cubre microáreas y no es factible para grandes ciudades.
“Es un método, pero no resulta operativamente factible para una aplicación generalizada, sino que está destinado a ocasiones muy particulares. Si bien es implementable y se utiliza en otros lugares, su área de afectación es reducida, de entre dos y cinco hectáreas, por lo que no permitiría abarcar una ciudad entera”, explicó Mingo en entrevista a La Nación/Nación Media.
Paraguay pasa días de muchas tormentas. Foto: Mariana Díaz
Afirmó que en el caso de Mendoza, Argentina, se utiliza para salvaguardar un área muy específica y que eso sería el limitante. Además, de que cuando se llegan a las nubes es muy costoso generar los cohetes que explosionen en el momento o lugar adecuado, donde realmente puedan sembrarse esas nubes.
“La gente capaz desapruebe también este sistema porque dos o tres veces si lanzas y, por ejemplo, igual caen los granizos, porque tiene su lugar y, además, necesitás una parafernalia importante, el lanzamiento de un globo que cuesta 300 a 400 dólares cada día”, detalló.
Afirmó que se tienen que lanzar, verificar el momento adecuado de la madurez de la nube y no es algo muy sencillo. “En el caso de contar con la aeronave para rociar este debe estar en el aire. Eso puede llevar horas ahí dando vueltas hasta que se produzca, pero todo es implementable y por eso se utiliza”, aseguró.
La siembra de nubes podría servir para lugares muy específicos. Foto: Archivo
El sistema de siembra de nubes es un procedimiento que comienza mucho antes de que caigan los granizos y se deben usar radares meteorológicos para identificar las células que podrían generar la granizada. En el caso de que sean detectadas aviones se acercan a la tormenta para liberar las bengalas y cartuchos con yoduro de plata.
La Organización Meteorológica Mundial cuenta con programas para la modificación artificial del tiempo en más de 50 países, como: Francia, donde existen redes de generadores terrestres de yoduro de plata; Canadá, se utilizan aviones para sembrar tormentas y China mantiene programas de prevención del granizo que incluyen aeronaves, cohetes.
Con la llegada del fenómeno "El Niño" la región está en riesgo. Foto: Mariana Díaz
Menos granizo, más lluvia: Meteorología mantiene la alerta por tormentas
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La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH), informó que el sistema de tormentas continúa afectando gran parte del país y que todavía no se descarta la ocurrencia puntual de fenómenos de tiempo severo. En Asunción, la probabilidad de nuevas granizadas disminuyó, aunque persisten las lluvias abundantes.
La posibilidad de que se registre una nueva granizada es actualmente baja, debido a que el sistema de tormentas está dejando principalmente una importante cantidad de lluvia. No obstante, la situación meteorológica continúa bajo alerta y no se descarta la ocurrencia puntual de fenómenos de tiempo severo durante lo que resta de la jornada.
“Está lloviendo bastante más líquido que sólido. El granizo, si llega en el transcurso de la noche, habría alguna probabilidad, pero es muy baja”, manifestó el director de Meteorología, Eduardo Mingo, en entrevista con Radio 1000 AM.
Además, explicó que, si bien la probabilidad de granizo disminuyó, las precipitaciones continúan siendo abundantes y representan un riesgo importante, especialmente por la posibilidad de formación de raudales y acumulación de agua.
“Después de esa granizada me parece que la lluvia es nada. Habrá mucha gente que se estará quejando de para qué anuncian tan grande, pero no se olviden que los raudales ya llevaron gente. No queremos que eso suceda, es prevención”, sostuvo Mingo.
La alerta continúa
De acuerdo con el último boletín de la DMH, el sistema de tormentas continúa afectando la zona de cobertura, por lo que no se descarta la ocurrencia de fenómenos de tiempo severo en lo que resta de este jueves 8 de octubre.
La zona de cobertura comprende la Región Oriental y el sur y oeste de la Región Occidental. Los departamentos afectados son San Pedro, Cordillera, Caaguazú, Caazapá, Itapúa, el este y sureste de Misiones, el norte de Paraguarí, Alto Paraná, Central, Asunción, el centro y norte de Amambay, Canindeyú, Presidente Hayes y Boquerón.
El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
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El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología. Foto: Cristóbal Núñez
Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a laregión Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas sondébil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Archivo
El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en AméricaLatina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
El Niño trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, con una producción estimada en 12 millones de toneladas. Foto: Pexels