El reumatólogo Ernesto Paredes habló del lupus, enfermedad que diagnosticada precozmente permite dar una buena calidad de vida al paciente. Destacó que hay avances en el tratamiento con la incorporación de nuevas drogas, que permite al enfermo desarrollar una actividad normal.
Se trata de una enfermedad reumatológica poco conocida, pero uno de los motivos más frecuentes de consultas en los servicios de salud. Según el especialista, afecta principalmente a mujeres en edad productiva, entre los 20 y 40 años. Por cada hombre existen entre cuatro a seis mujeres con lupus.
Este mal puede inflamar y dañar diversos órganos (riñones, corazón, pulmones), así como las articulaciones y la piel. “Casi siempre se tratan de dolores articulares en ambas articulaciones de las manos, las muñecas, de los dedos del pie”, comentó.
Otras manifestaciones propias de la enfermedad son las lesiones cutáneas así como caída de cabello frecuente, alergia al sol en la cara, y ojos y bocas secas. Otro síntoma es el cambio de coloración de las manos, al meter en la heladera se ponen oscuros. Y también prevalece el antecedente de predisposición familiar.
Diagnóstico precoz
El doctor Paredes afirmó que con el diagnóstico precoz y tratamiento oportuno el paciente logra una buena calidad de vida. “Toda enfermedad reumática y como casi todas las enfermedades son enfermedades tratables. Al tratar mejora la calidad de vida, puede el paciente realizar su vida normal, trabajar, tener hijos, sin problemas”, indicó.
Insistió en la necesidad de que el paciente haga un seguimiento del tratamiento con el especialista en forma regular. “Como muy pocas enfermedades, tuvo un avance impresionante en los últimos tiempos, porque tenemos drogas nuevas, medicamentos nuevos y métodos de diagnóstico prematuro a disposición”, resaltó.
A nivel mundial, la incidencia de casos es de un paciente lúpico por cada 20 pacientes con artritis reumatoidea. Se detecta a través de un chequeo clínico de las lesiones y análisis laboratoriales, además de otros estudios sanguíneos específicos.
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“Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit”
En las primeras horas de la noche del pasado martes 7 de abril el pulso periodístico latía con la mirada puesta en el bloqueado estrecho de Ormuz. Medio Oriente está en llamas.
- Por Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos Gentileza
En la aplicación flightradar24 se veía prácticamente vacío ese sector del cielo global. Pero todo cambió. Se encendió la esperanza desde el momento exacto en que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif (74), anunció a través de su cuenta en la plataforma X –@CMShehbaz– que “los esfuerzos diplomáticos para el arreglo pacífico de la guerra en curso en Oriente Medio están progresando de manera constante, firme y poderosa, con el potencial de conducir a resultados sustantivos en un futuro cercano”.
El mensaje era un poco más extenso, pero esas treinta y cinco palabras resultaron balsámicas pese a que las violencias estaban (y están aún) en desarrollo. Una buena parte de la población mundial, una vez más, comenzó a pensar en un mañana posible. A poco de que se cumplieran cinco horas desde aquella comunicación, la construcción de la esperanza se reforzó.
“Con la mayor humildad, me complace anunciar que la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América, junto con sus aliados, han acordado un alto el fuego inmediato en todas partes, incluido Líbano y otros lugares, VIGENTE INMEDIATAMENTE (sic)”.
TENSA CALMA
Suspenso, tensa calma, en el apocalíptico Armagedón, para los hebreos el Har Megido. La historia reiteradamente anunciada –con destino claramente luctuoso– parecía detenerse. La tensión era clara y se percibía en cada posteo. Hubo más. “Estamos avanzando en las conversaciones de Islamabad (capital de Pakistán) y, en este contexto, deseo expresar mi más profunda y sincera gratitud a los países hermanos –la República Popular China, Arabia Saudita, Turquía, Egipto y Catar– por el valioso y total apoyo proporcionado para lograr un alto el fuego, para buscar oportunidades en el esfuerzo diplomático de paz y para impulsar una solución integral y definitiva al conflicto.
Asimismo, quiero agradecer de manera especial a los países hermanos del Consejo de Cooperación del Golfo, cuyo apoyo continuo y firme compromiso con la paz y la estabilidad regional son cruciales para nuestros esfuerzos. Los países hermanos y el liderazgo de Estados Unidos han demostrado una visión estratégica excepcional, sabiduría y paciencia, creando oportunidades para la paz”.
Tuve la certeza con ese breve texto que el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, destacaba que no recorría solo el tan inexistente como meandroso camino hacia la paz porque –como lo enseñó Gandhi– “la paz es el camino”. Las expresiones de apoyo no se hicieron esperar.
“Luego de grandes tensiones para el Medio Oriente y para el mundo, recibo con satisfacción y como señal de viva esperanza el anuncio de una tregua inmediata de dos semanas. Solo a través del regreso a la mesa de negociaciones es posible el fin de la guerra”, dijo León XIV, el jefe del Estado Vaticano, en sintonía con sus homólogos europeos.
ENSEÑANZA CHINA
Es el momento para que hablemos, propone el señor Shehbaz Sharif. “Una antigua enseñanza china advierte que el desafío no es sacar al tigre de la jaula (porque) el problema real es volver a meterlo en ella”, suele recordar con conocimiento profundo de las culturas de las potencias que lideran la tan maltratada aldea global, mi querido amigo, colega y maestro Marcelo Cantelmi. Sabe de qué habla.
Viajero curioso, inquieto y estudioso conoce de cerca las tragedias que producen las guerras y (vuelvo a los tigres) tiene claro que escasean las y los mal llamados domadores que –como tales– se asuman como educadores y de ninguna manera como dominatrices o dominadores.
Allí es donde se puede descubrir una diferencia sustancial entre quienes se autoperciban como todopoderosos respecto de aquellas y aquellos que solo procuren transitar la unidualidad propia del homo sapiens y homo demens que subyace en él, como lo explica el más que centenario Edgar Morin (104), sabio de toda sabiduría, quien además entiende la vida como una navegación constante a través de un “océano de incertidumbres” tachonado de “islas o archipiélagos de certeza”, donde la humanidad se recupera para continuar con la navegación y poder afrontar las tempestades de la incertidumbre para aprender a navegar y lidiar con ellas.
Y, en ese contexto, es preciso comprender y comprehender que la verdad no puede ni debe ser solo mi verdad. Desde una década antes de que finalizara el siglo pasado –el de las crueldades, las guerras y los holocaustos– son demasiados los tigres que fueron sacados de sus jaulas y múltiples son los problemas que vivimos para volver a meterlos en ellas.
IMPLICACIONES GEOPOLÍTICAS
“He informado sobre más de 40 guerras en todo el mundo a lo largo de mi carrera, que se remonta a la década de 1960. He visto cómo la Guerra Fría alcanzaba su punto álgido y luego se evaporaba sin más. Pero nunca había visto un año tan preocupante como lo ha sido 2025, no solo porque se están produciendo varios conflictos importantes, sino porque cada vez está más claro que uno de ellos tiene implicaciones geopolíticas de una importancia sin precedentes”, reportó el colega John Simpson, editor de Asuntos Globales de la BBC, el último día de 2025.
Grave. En el inicio de 2026, la guerra en Ucrania cumplió cinco años. África arde. En Oriente Medio escalan los conflictos. Casi el 45 % de la población global vive en poco más de 40 países involucrados en conflictos y guerras activas de variada intensidad. Desde fines de febrero hasta la semana que corre cerca de 4 mil son las personas muertas por la guerra en Irán. Unas 5 mil en el Líbano.
En los dos países mencionados –según estimaciones del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (Acnur)– se acercan a 5 millones las y los desplazados. Aunque es preciso destacar que las cifras no son precisas. Las guerras, los conflictos o como quieran llamarlos, están en desarrollo. No vamos bien.
“Sin dudas que es posible la paz. Claramente es posible...”, dice un veterano diplomático al que consulté. Desde Madrid, respondió a mis consultas, dialogamos, pero con el compromiso de mantener su identidad en reserva.
EL TRABAJO MÁS ARDUO
“Lo que podría demandar de mayor trabajo es acordar con las y los negociadores la imperiosa necesidad de hacer que en las reuniones las partes se escuchen porque no todo es abrir el estrecho de Ormuz para que baje el precio del crudo y se restablezca el comercio mundial. No. Pero es preciso puntualizar que, sin perder de vista la macroeconomía global, todo debe apuntar a un acuerdo que haga foco en la preservación de la vida, en la resolución y reparación de los daños de la guerra, de los servicios esenciales, de la asistencia sanitaria, de la educación para la paz”.
Nadie acepta hablar en on. “Es mucho lo que hay que resolver. Dos semanas de alto el fuego es un tiempo escaso y por, sobre todo, es imprescindible entender que hay que restablecer la comunicación entre las partes”, agrega un experto brasileño en relaciones internacionales que desde un organismo multilateral también trabaja para la paz.
“Se han reportado violaciones al alto el fuego en algunos lugares a lo largo de la zona de conflicto, lo que socava el espíritu del proceso de paz. Urjo encarecidamente y con sinceridad a todas las partes ejercer moderación y respetar el alto el fuego durante dos semanas, como se acordó, para que la diplomacia pueda asumir un papel principal hacia un arreglo pacífico del conflicto”, denunció –en tono de ruego– el primer ministro Shehbaz Sharif cuando el miércoles concluía.
Minutos después, los principales medios tradicionales con alcance global –en sus plataformas digitales– sin la cuidada comunicación del jefe de gobierno pakistaní es ratificada. “Una tregua inestable en Irán”, titula el reporte The World del The New York Times. “Hay mucha incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir en los próximos días”, agrega luego.
SATURACIÓN EN LÍNEA
Las fakenews, los bulos, las putas mentiras que se emiten a través de cuentas no identificables en las redes saturan los circuitos de noticias reales, profesionales, verificadas. En ese contexto, quienes juegan en los llamados mercados predictivos agregan lo suyo para manipular los movimientos, análisis e inversiones de otros jugadores y jugadoras. Especulaciones –movimientos tácticos, por llamarlos de algún modo– que devienen con frecuencia en más noticias falsas. Polución informativa.
“¿De qué cosa habla?”, pregunta un parroquiano desde una mesa vecina en el bar Los 36 Billares, en el 1271 de la avenida de Mayo, en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción. Con el profe DPC, con quien hablamos de comunicación mientras compartíamos algunos cafecitos, nos miramos, sonreímos. Lo entendemos.
LUDOPATÍA
“Hasta no hace mucho, amigo, las llamaban apuestas”, explicó. Como en el tango... “me mira sin comprender” aunque, con repentismo, ironiza: “Jerarquiza a las y los quinieleros clandestinos”. Coincidimos y reímos. “En 2025, los mercados de predicción crecieron de forma explosiva, con millones de usuarios que apostaron más de USD 40.000 millones en las dos plataformas líderes: Kalshi y Polymarket. Ese envión no se detiene. En lo que va del nuevo año, los operadores ya movieron más de USD 10.000 millones en ambas plataformas, solo en enero. De ese total, USD 550 millones se destinaron a pronosticar quién ganaría el Super Bowl LX”, informa Forbes.com.
Y en ese ecosistema todo vale. Tanto apostar por la paz –posible y deseada– como por la guerra, ese “monstruo grande (que) pisa fuerte”, como canta León. Invertir (apostar) por un final posible –con todos los riesgos que supone cualquier apuesta– para optimizar la inversión monetiza la ludopatía. “Cosas veredes, amigo Sancho, que farán fablar las piedras”, imagino diría alguien adjudicándole falsamente esa expresión al mítico Don Quijote de la Mancha.
“En casos como este, cuando como experto me consultan, sobre la comunicación y cómo optimizarla, sugiero pocas cosas”, me explica DPC con la misma paciencia de aquellos bellos tiempos lejanos en que era su alumno cuando maestraba en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (FPyCS) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
La segunda vuelta de café no consigue interrumpirlo. “Quienes se sienten a la mesa (de negociaciones) tendrán que entender y aplicar aquel viejo principio que nos indica que la comunicación es un ejercicio permanente de interlocución y escucha”, puntualiza el también experto en educomunicación. En alta voz recuerdo y tiro sobre la mesa que don Jesús Martín-Barbero (1937-2021), también por aquellos años de estudios superiores, destacó que “la comunicación, además de una cuestión de ideologías, es también una cuestión de culturas”.
DECIR Y ESCUCHAR
DPC asintió y agregó: “Tal cual y por esa razón, como dice el colega chileno Humberto Maturana, palabra más palabra menos, ‘somos totalmente responsables de lo que decimos y absolutamente irresponsables de lo que cada persona escucha’”. ¿Ese es el riesgo mayor de las conversaciones por la paz? “Desde la perspectiva de la comunicación, sí”, contesta.
¿Entonces? “Si partimos desde la buena fe de las partes, desde la palabra tendrán que esforzarse para achicar las diferencias a la hora de producir sentido e, inmediatamente, consultar a quienes escuchan ‘qué escucharon’ para tener seguridades en los diálogos”. Luego de unos segundos, consulta. “¿Se entiende así, con esta descripción operativa, de qué se trata ejercitar permanentemente la interlocución y la escucha como lo propone el psicólogo Paul Watzlawick (1921-2007)?”.
El trabajo que comenzó el viernes pasado en Islamabad será arduo. Extenuante. Incierto en sus resultados. Este domingo es el día 44 desde el inicio de las hostilidades. Todo lo que se sepa formalmente será muy poco y casi nada. Mucho de lo que las partes induzcan a decir o a escribir serán solo operaciones tácticas. Especulativas. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, muy probablemente lo sepa y tenga conciencia de ello.
En torno de la mesa –que hasta que finalicen las negociaciones solo podremos llamarla “para intentar conseguir la paz”– convergen y convergerán todo tipo de personalidades. No todas llegarán con vocación colaborativa. Se cruzarán (aun sin decirlo) dolores, tristezas, odios, broncas, cansancios y hasta deseos de venganzas e ideas radicalizadas.
ILUSIONES
Tampoco todas habrán de internalizar la riqueza de la diversidad como valor. Cada etnia con sus idiomas, dialectos, religiones, creencias, historias, tradiciones... al igual que las voces que desde algún lugar les llegarán recordándoles sus pérdidas en combate o no y hasta sus ilusiones (por ahora frustradas) de vivir una vida mejor, los harán disentir y coincidir ostensiblemente.
No todos ni todas entenderán la guerra de la misma forma. ¿Cuál será el concepto de defensa que podrán y aceptarán en común para debatir en ese cónclave? ¿Y la idea de desarrollo científico? Muy probablemente, tampoco todos ni todas entenderán la paz de la misma forma. De hecho, alguien deberá exhortar a recordar y comprender que no es solo la ausencia de la guerra, sino que es una cultura que, a la luz de los sucesos, parecen desconocer y, en consecuencia, tendrán que debatir y acordar.
¡Qué bueno sería que lleguen a la mesa comprometidos con la escucha atenta e internalizada profundamente y con evidente vocación para verificar si cada una de las palabras expresadas es comprendida para que las otredades allí reunidas se perciban atendidas, escuchadas, comprendidas, validadas!
Deben saber que la paz no será sin una revincularización profunda. Deberán animarse a re-conocerse. Miles, a dejar las armas. Otros miles, a dejar de pensar en ellas como recurso único. “Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit (El hombre es un lobo para el hombre, y no un hombre, cuando no conoce quién es el otro)”, escribió en su obra titulada “Asinaria (la comedia de los asnos)” el poeta romano Tito Maccio Plauto, en el siglo II antes de nuestra era.
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Lupus: no abandonar el tratamiento es crucial para lograr la remisión
El lupus es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo ataca a sus propias células y tejidos saludables. El pediatra y reumatólogo, Jorge López habló del esquema de tratamiento considerado crucial para lograr la remisión en el lupus, que mayormente se registra en mujeres, por causas aún desconocidas.
“El lupus es una enfermedad autoinmune que tiene una base genética, pero no es hereditaria. Es bastante rara en niños y adolescentes, pero hay. Afecta casi todos los órganos del cuerpo, el cerebro, el pulmón, el corazón, puede afectar la piel, los riñones y las articulaciones”, explicó a La Nación/Media.
Los síntomas dependen de qué órgano está afectado si es neurológico, pulmonar, pero donde más ataca son los riñones y la piel, donde se manifiesta con una inflamación. “Puede ser leve, moderado o grave, según el tiempo que tiene esta inflamación sin tratarse, por eso importante diagnosticar y tratar a tiempo”, indicó.
Las causas del lupus no se saben, pero tiene un componente genético. “Básicamente es que tu cuerpo ataca a tu cuerpo. No se sabe por qué y se trata con inmunosupresores”, manifestó.
Al lupus a menudo se le llama “el gran enmascarador” porque puede parecer muchas otras enfermedades, al tener un método de presentación muy amplio.
“Puede manifestarse solamente con fiebre, puede presentarse con fiebre y líquido alrededor del corazón. Puede presentarse solamente como inflamación renal, puede presentarse solamente con úlceras en la boca o solamente con exantema. Por eso que es difícil su diagnóstico”, afirmó.
Diagnóstico
En cuanto al diagnóstico, el especialista en reumatología pediátrica puntualizó que uno de los criterios es laboratorial. Luego se observan cuáles son los síntomas, mediante una tabla que establece un puntaje de afectación ya sea en los riñones, la piel y el cerebro. “Con base en esa tabla uno puntúa y si tiene más de diez puntos se hace el diagnóstico de lupus”, confirmó. Así también se hace el diagnóstico con biopsia renal o de piel.
Nueva terapia
Con el tratamiento farmacológico se busca parar la autoinflamación del cuerpo. Se incorpora también el uso de anticuerpos monoclonales (Rituximab) y la nueva terapia CART que básicamente consiste en programar las células del cuerpo para defenderse del lupus.
“Es una enfermedad que se controla, hay una remisión de la enfermedad por más de diez años. Tengo tres pacientes en toda mi carrera. Es difícil que se cure, pero el objetivo es que vivan una vida normal, sobre todo los niños y adolescentes, con el menor efecto secundario del tratamiento”, resaltó.
El doctor López aclaró que el lupus no es una enfermedad frecuente en Pediatría. “Es rara en Pediatría, hablo en recién nacidos, porque hay un grupo neonatal donde los anticuerpos de la madre afectan al recién nacido, que puede afectar la piel y el corazón. Puede ser leve o grave”, puntualizó.
Es una patología más frecuente en preadolescentes y adolescentes y con mayor incidencia en mujeres que en los varones.
“Los cuidados que se debe tener es seguir las instrucciones del médico, o sea no abandonar el tratamiento. Y sobre todo, en lupus uno tiene que descartar otras enfermedades antes de estar seguros de que es un lupus. Y eso es muy importante porque a veces se puede confundir con ciertos tipos de cánceres y el tratamiento obviamente es distinto”, significó.
En cuanto a la remisión, el pediatra remarcó que depende de cómo se haya presentado el paciente. “Si el paciente se presenta con un compromiso cutáneo solamente, es más fácil controlar que si presenta un derrame cardíaco. Esto hace que sea mucho más difícil de: primero controlar la enfermedad, segundo mantenerla controlada y tercero que haya una remisión”, concluyó.
El 10 de mayo se instituyó como el “Día Mundial del lupus”, con el objetivo de difundir y promover el cuidado a través de la consulta, el tratamiento y las medidas preventivas.
DATOS CLAVE
-El lupus es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo ataca a sus propias células y tejidos saludables.
-Puede manifestarse solamente con fiebre, pero también tiende a presentarse con fiebre y líquido alrededor del corazón.
-Es una enfermedad que se controla y con un esquema de tratamiento continuo se puede lograr la remisión.
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Homo homini lupus…
DESDE MI MUNDO
- Por Carlos Mariano Nin
- Columnista
Para la guerra, para la paz y para todo lo demás, la mano del hombre. Los científicos advierten hoy que el planeta está al borde de lo que los especialistas denominan la Sexta Gran Extinción.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, aproximadamente 5.200 especies de animales se encuentran en peligro de extinción en la actualidad. Ante el incalculable número de especies es quizás poco, pero es mucho más de lo que pudiésemos llegar a imaginar.
Según un desglose por clase, se encuentran en peligro de extinción el once por ciento de las aves, el veinte por ciento de los reptiles, el treinta y cuatro por ciento de los peces y el veinticinco por ciento de los anfibios y mamíferos.
En otras palabras, estas especies corren el riesgo de desaparecer para siempre de la faz de la Tierra. Al tiempo de leer esta simple frase, muchas ya habrán desaparecido.
Según la Organización de las Naciones Unidas, un total de 27 especies se declararon oficialmente extinguidas en el planeta en los últimos 20 años, lo que supone que el ritmo actual de pérdida de biodiversidad es de cien a mil veces mayor que el que ocasionarían los procesos naturales de extinción de animales y plantas.
Según la agencia, cada día se pierden 150 especies animales, lo que se considera la mayor ola de extinciones desde que desaparecieron los dinosaurios. Y el ritmo no se detiene.
Algunos de los animales más extraños de nuestro planeta, e incluso no tanto, caminan en la cuerda floja de la extinción. Esa es una terrible realidad. Y entre las causas, la más terrible es quizás la destrucción y fragmentación de los hábitats, el cambio climático, la caza y el tráfico ilegal y la venta de especies exóticas…
Te hago esta introducción porque nosotros, aquí en Paraguay, no estamos exentos a esta terrible realidad.
Un amigo pilarense hacía virales fotos que conmovieron a muchos y conmocionaron a otros. En un audio relataba hace poco que su compadre le había mandado las imágenes ante la impotencia de las quemas controladas que se salieron de control en tierras vecinas.
Y allí estaban como testigos silenciosos de la tragedia los cuerpos de los animales quemados tendidos en las cenizas desoladas de la naturaleza destruida.
En el audio, el hombre le explicaba que de 700 hectáreas que tienen sus tierras, casi el 40 por ciento quedaron prácticamente reducidas a cenizas.
Los animales que habitan el sitio sufrieron todo tipo de quemaduras, muchos quedaron tendidos en el camino de su escape y otros quedaron heridos, muchos ciegos. Solo mirando las tristes imágenes muchos pudieron dimensionar la magnitud de la tragedia.
Para que tengas una idea, se calcula que en nuestro país hay casi 170 especies y 76 de ellas se encuentran amenazadas.
A este ritmo tus hijos o tus nietos nunca conocerán al guasu puku, el jagua pytã o león americano, el tagua, el tatu guasu, el tatu carreta o armadillo gigante. También están a punto de desaparecer para siempre el aguara guasu, el ka’i pochy, el oso hormiguero o el tatu bolita.
Los campos, los bosques y todos sus habitantes reclaman una mano que detenga un futuro que nos sofoca en progreso mientras nos ahoga en presente.
El Gobierno tiene la responsabilidad de detener esto, y nosotros el compromiso de poner nuestro grano de arena. Necesitamos un cambio, necesitamos apretar reset y volver a empezar. Estamos a tiempo, un tiempo que se nos escapa, escaso e insalubre.
De no ser así, seremos lobos reinando en un mundo oscuro y decadente, esperando un colapso seguro y abrupto, tan abrupto como las llamas que queman los bosques y se escapan a la mano amiga esperando poner fin a la tragedia. Pero claro, esa… esa es otra historia.
El Gobierno tiene la responsabilidad de detener esto, y nosotros el compromiso de poner nuestro grano de arena.
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Artículo sobre lupus en revista internacional
Un grupo de investigadores realizó un estudio en el que identificaron las asociaciones de biomarcadores clínicos, inmunológicos y genéticos, y manifestaciones clínicas en pacientes paraguayos con lupus eritematoso sistémico (LES). Este trabajo fue realizado en el marco del proyecto “Biomarcadores genéticos y no genéticos de susceptibilidad a padecer enfermedades inmunomediadas”, que recibió G. 826.473.311 del Conacyt a través del Programa Prociencia con apoyo del FEEI.
El estudio se publicó en la Revista Italiana de Reumatología y evalúa por primera vez el perfil inmunológico y genético con relación a los fenotipos en pacientes con LES de origen paraguayo. Asimismo, incluyó a 104 pacientes con lupus con sus datos clínicos, inmunológicos y genéticos logrando identificar una asociación entre el ADN anti doble cadena (anti-dsADN) y la presencia del fenotipo renal y entre el anti-dsADN y la ausencia de los fenotipos articular y hematológico.
Además, se identificó una asociación entre la edad de inicio de la enfermedad superior a 30 años y la presencia del fenotipo articular. Con este estudio se pudo identificar biomarcadores que podrían ayudar a predecir un fenotipo clínico en pacientes con LES.