Inspectores de la Patrulla Caminera fueron filmados mientras golpeaban a dos jóvenes, ambos hermanos, uno acompañante del conductor, en la madrugada de ayer domingo en zona del kilómetro 32 de la ruta PY02, en Itauguá. Los hombres denunciaron a los uniformados, mientras que la institución no se pronunció en sus redes sociales hasta el momento de esta publicación.
“Yo estaba manejando. Mi hermano fue el agredido. Estos agentes nos atajaron y pidieron nuestros documentos. Les presentó todos y me piden prueba de alcotest”, expresó el conductor que denunció por agresión a los uniformados, Julio Sosa, en contacto con 650 AM.
En el video se observa cómo al menos tres agentes de la Patrulla Caminera golpean con puño y patada a un joven que terminó con sangre en el rostro. Todo habría iniciado cuando se le realizó la prueba de alcotest, luego se habría negado a bajar del vehículo, por lo que comenzó la riña.
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“Varias me hicieron y salió negativo el alcotest. Después uno le pasa al otro oficial un piquito y me pidieron hacer de vuelta y me negué porque vi lo que pasó. Me dijeron que salió positivo. Yo no tomé nada. Desde el sábado que estaba trabajando en la plataforma de transporte”, comentó el involucrado.
El joven agredido y su hermano se habrían trasladado hasta un hospital para un diagnóstico médico y realizaron una denuncia por agresión contra los agentes de la Patrulla Caminera. Además, señalan que los inspectores le pidieron coima a ambos hombres.
“Le sacaron del vehículo a mi hermano y yo me bajé para defenderle y comenzaron a pegarme. Uno de ellos me pegó con la linterna en la cabeza. Tengo la nariz rota y varias heridas. Ya está hecha la denuncia. Nos pidieron coima, pero nosotros estábamos en regla ¿Para qué vamos a coimear?”, manifestó Sosa esta tarde.
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“Temo por mi vida”: denunció que fue atacada a golpes en plena calle sin conocer el motivo
Una ciudadana identificada como Verónica Giménez relató a La Nación/ Nación Media que fue perseguida y agredida junto a su hermana cuando se dirigían a un centro médico en horas de la mañana. Afirma que los agresores golpearon su vehículo, rompieron un retrovisor y luego las atacaron físicamente. Asegura que también recibió amenazas de muerte y que actualmente recibe asistencia psicológica por estrés postraumático. El caso está en manos de la Fiscalía.
Una salida cotidiana rumbo al trabajo se convirtió en una experiencia que, un mes después, todavía le cuesta contar. La ciudadana denunció haber sido víctima de una violenta agresión en plena vía pública, luego de que dos personas que circulaban en una motocicleta comenzaran a perseguirla, golpear su vehículo y posteriormente atacarla físicamente junto a su hermana.
El episodio ocurrió el 30 de julio, alrededor de las 6:00, cuando la mujer se trasladaba por la avenida Fernando de la Mora. Antes de dirigirse a su lugar de trabajo debía llevar a su hermana a realizarse unos estudios médicos. Según su relato, al aproximarse a la zona de una estación de servicios de Bruno Guggiari, una motocicleta con dos ocupantes se acercó al vehículo. La víctima identificó a los mismos como Blas Antonio Barrios y Jessica Paola Rojas Cardozo.
“Comenzaron a golpear mi vehículo. Pensé que nos estaban intentando asaltar y levanté rápidamente las ventanillas, tratando de seguir. No quería enfrentarme con nadie, quería salir de ahí”, relató. Sin embargo, aseguró que los ocupantes de la motocicleta continuaron siguiéndolas, colocándose delante del automóvil, gritándoles y pateando el vehículo.
Ante la situación, su hermana comenzó a grabar con un teléfono celular. En las imágenes, según explicó la denunciante, quedó registrado el momento en que uno de los involucrados golpea el retrovisor del automóvil hasta romperlo.
Bajaron buscando una explicación
La situación llevó a las hermanas a detenerse cerca de un conocido local comercial ubicado en las inmediaciones de General Santos, al observar la presencia de un agente policial.
La mujer explicó que decidió bajar del vehículo porque consideró que la presencia del uniformado podía brindarles seguridad y, sobre todo, porque quería conocer el motivo del ataque. “Quería saber realmente por qué nos estaban atacando, porque no había tenido ningún percance antes, ningún tipo de accidente ni nada en absoluto”, manifestó.
Pero, según su denuncia, fue entonces cuando la situación escaló. La mujer aseguró que fue agredida físicamente y recibió golpes en el rostro y distintas partes del cuerpo. Su hermana también habría sido atacada cuando intentó intervenir.
De acuerdo con el relato, ambas sufrieron lesiones en el rostro, estómago, brazos, muñecas y manos. “Sin mediar muchas palabras me agredieron físicamente”, afirmó.
La denunciante también señaló que los agresores las llamaban “asesinas” y que intentaron quitarles los teléfonos celulares con los que estaban registrando lo ocurrido. En ese momento, personas que se encontraban en el lugar intervinieron para ayudar a las mujeres y evitar que les quitaran sus teléfonos.
“Les estoy profundamente agradecida porque, en medio de una situación desesperante, decidieron ayudarnos”, expresó.
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“Nunca supe a quién supuestamente había matado”
Uno de los aspectos que más desconcierta a la víctima, según su testimonio, es que hasta ahora asegura desconocer cuál habría sido el motivo del ataque.
Durante el episodio, los agresores supuestamente hacían referencia a que ella había salido de determinados lugares y la señalaban como “asesina”. La mujer sostiene que no tuvo ningún incidente durante el trayecto y que tampoco tuvo contacto previo con los denunciados.
“Saliste en el Mestizo”, recuerda que le decían, aunque asegura que no logró comprender con claridad las acusaciones debido a los gritos y la violencia del momento.
Incluso plantea como una posibilidad que se haya producido una confusión o que los agresores hayan tenido algún inconveniente con otra persona y posteriormente hayan seguido a su vehículo. “Conmigo no fue, ni un rasguño les dejé”, sostuvo.
La mujer tampoco descarta que se haya tratado de un ataque oportunista al verla circulando sola con su hermana.
Denuncias cruzadas y actuación policial
Tras el episodio, las hermanas solicitaron la intervención del sistema de emergencias. Cuando finalmente llegó una patrullera, fueron trasladadas hasta una comisaría y posteriormente la víctima formalizó su denuncia. También tuvo que recibir atención médica por las lesiones sufridas.
La denunciante afirma que los ocupantes de la motocicleta llegaron antes a la comisaría y permanecieron durante aproximadamente dos horas realizando una declaración que, según su testimonio, fue radicada en una dependencia de violencia intrafamiliar. “Me denunciaron por violencia a la mujer”, señaló.
La mujer indicó que todavía no pudo acceder al contenido de esa denuncia y que sus abogados trabajan con la Fiscalía para conocer exactamente qué fue lo que los otros involucrados manifestaron.
“Temo por mi vida”
Pero la consecuencia más profunda, según la víctima, no se limita a las lesiones físicas. A un mes de lo ocurrido, asegura que todavía tiene miedo de salir sola y que perdió la sensación de seguridad que tenía antes del ataque. “Temo por mi vida”, manifestó.
La mujer denunció además que durante la agresión recibió amenazas de que sería descuartizada. Sostiene que, por el nivel de violencia que experimentó, teme que los involucrados puedan volver a atacarla. “Con el grado de violencia que manejan estas personas tengo miedo que me hagan más daño”, expresó.
El impacto psicológico también continúa. La víctima contó que actualmente acude a una profesional de salud mental debido al estrés generado por lo ocurrido.“Me voy a la psicóloga porque estoy con estrés postraumático”, afirmó.
El caso se encuentra actualmente en manos de la Fiscalía, mientras la víctima, a través de su representación legal, busca esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.
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Padre pidió perdón como Iglesia por sacerdote de Misiones denunciado por abuso sexual
El padre Aldo Bernal, cura rector de la Catedral Metropolitana de Asunción, se hizo eco del caso del sacerdote detenido por supuesto abuso sexual en Misiones. En ese contexto, pidió perdón como Iglesia “por el daño irreparable” causado al joven que resultó víctima del hecho denunciado por el mismo obispo de la diócesis.
“Ha dañado el corazón mismo de la Iglesia, ha profanado el altar, el Sagrario, con actos tan abominables. Por tanto, rezamos por la víctima, por sus padres y perdimos perdón como iglesia por un hecho tan doloroso, porque quien tenía que proteger, le atacó”, dijo durante su homilía.
Asimismo, reflexionó sobre la responsabilidad de quienes, sin ser padres naturales, reciben la misión de criar, cuidar y proteger. “La ciudadanía necesita padres amorosos, no padrastros malvados”, expresó.
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En ese sentido, advirtió que como sociedad hemos pasado de ser protectores a convertirnos en agresores y cuestionó a quienes deben dar respuestas, pero parecen ajenos al sufrimiento de la gente.
Por otro lado, se dirigió a los gobernantes, a quienes comparó con “padrastros” de una ciudadanía que les fue confiada. “La ciudadanía es hija de los padres que son los gobernantes”, sermoneó y los llamó a recuperar la credibilidad perdida y a asumir su responsabilidad con amor y compromiso.
La diócesis de San Juan Bautista Misiones y Ñeembucú apartó de su oficio de párroco al presbítero Ismael Obregón Olmedo (47) y se puso a disposición de la justicia además de ofrecer asistencia psicológica y apoyo espiritual a las personas afectadas.
Igualmente, la diócesis reiteró su compromiso con la transparencia, la justicia y el bienestar de la comunidad. Tanto la Policía como el Ministerio Público han intervenido en el caso.
El joven de 16 años, quien se desempeñaba como monaguillo, habría quedado a dormir en la vivienda del religioso después de una misa debido a la confianza existente entre ambos, cuando fue presuntamente atacado.
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Denuncian a una planta asfáltica
Vecinos del barrio Reducto Lérida de San Lorenzo denunciaron que la planta asfáltica del Consorcio Victoria sigue operando de manera irregular, pese a las quejas de lugareños.
Exigen el cierre del establecimiento, argumentando que la emisión de partículas genera contaminación ambiental; asimismo, ruidos molestos producidos por maquinarias y vehículos pesados además de otros inconvenientes de salud de los pobladores y daños materiales a las viviendas.
“No tiene licencia municipal, tampoco patente, y siguen con sus actividades. Y los vecinos seguimos esperando que el intendente interino se digne a firmar por lo menos el cierre temporal”, manifestó Catalina Insfrán a La Nación/Nación Media.
De acuerdo con los documentos facilitados por la vocera del grupo, la Dirección de Tributos Municipales informa que según la base de datos del sistema informático de la institución, “no se registra patente comercial” a nombre de la empresa Consorcio Victoria. Tampoco se han presentado planos y requisitos necesarios a la Municipalidad de San Lorenzo para el correspondiente proceso de aprobación de la planta asfáltica en cuestión.
Por tanto, “no existen informes ni resolución de aprobación”. Por otro lado, el informe técnico de la Dirección de Obras realizado a pedido de los vecinos, confirma que la planta asfáltica se encuentra en una zona residencial “no permitida” para este tipo de establecimiento industrial.
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Acusan a funcionario de DNIT y personal de la Marina por lesión a un adulto y un menor
- Ciudad del Este. Agencia regional
El funcionario de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) Osvaldo Carísimo Bustamente y el personal del Área Naval del Este, Gumercindo Ramírez Achneider fueron acusados por el fiscal Osvaldo Zaracho Romero, de Ciudad del Este, por la supuesta comisión de los hechos punibles de lesión corporal en el ejercicio de funciones y privación de libertad.
Los acusados habían sido imputados tras ser vistos en un video viralizado cuando agredieron a un adulto y a su hijo, un menor de 14 años en la cabecera del Puente de la Amistad. El fiscal pidió el juicio oral y público.
El hecho se había registrado el 14 de octubre de 2025, alrededor de las 16:20, en la zona primaria de la Aduana de Ciudad del Este, durante un control de ingreso al país. En ese momento, un hombre mayor de edad y su hijo, de 14 años, circulaban a bordo de un automóvil Toyota Sienta, de color blanco, cuando fueron retenidos por los intervinientes para una verificación.
Durante la verificación se produjo un forcejeo, momento en que el funcionario citado habría utilizado la fuerza para intentar sacar al conductor del habitáculo.
El adolescente quiso defender a su padre y, según el relato fiscal, fue sujetado del cuello, golpeado en la cabeza, a la altura del oído, y tomado del cabello.
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La acusación también sostiene que el funcionario de la DNIT ingresó al vehículo por el lado del acompañante y habría actuado con violencia para sacar al conductor del rodado. El procedimiento fue grabado y divulgado en redes sociales.
Tras el procedimiento a cargo del personal de la Aduana y de la Marina, el conductor fue aprehendido y trasladado hasta la sede del Área Naval, donde permaneció privado de su libertad hasta aproximadamente las 21:00.
La conducta atribuida al funcionario de la DNIT fue calificada como lesión corporal en el ejercicio de funciones públicas, mientras que al agente de la Marina se le atribuye lesión corporal y el de privación de libertad, en calidad de autor.
Como evidencia material, la Fiscalía ofreció grabaciones del procedimiento contenidas en discos y un dispositivo de almacenamiento proporcionado por la Dirección General de Aduanas, además de filmaciones remitidas por el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia.
El requerimiento conclusivo fue presentado ante el Juzgado Penal de Garantías a cargo de Amílcar Antonio Marecos.