La presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres de las Escuelas Públicas del Paraguay (Fedapy), Francisca Monges, manifestó que existe mucha precariedad en cuanto a infraestructura en las instituciones educativas del sector público. Foto: Roberto Zarza
Padres y docentes elevan su voz contra la falta de presupuesto para el MEC
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La presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres de las Escuelas Públicas del Paraguay (Fedapy), Francisca Monges, manifestó que existe mucha precariedad en cuanto a infraestructura en las instituciones educativas del sector público. Así también, lamentó la falta de compromiso del sector político para con la educación que no es atendida argumentando falta de presupuesto.
“El sector político no se encargó de su propio discurso donde para asumir una banca o un cargo usan como bandera la educación. Todo lo que sufrimos es por el robo y fraude que cometen los políticos. Si los padres no nos pusiéramos en campaña para hacer ese trabajo voluntario y colaborar para la educación de nuestros hijos no tendríamos ni las cosas básicas”, expresó Monges.
Esta mañana, el titular del MEC, Nicolás Zárate, señaló que se necesitan más de US$ 410 millones para refaccionar escuelas a nivel país, por lo que el Ministerio de Educación pide que las organizaciones civiles trabajen para sostener y colaborar con la educación de sus hijos en cuanto al aporte económico que reciben en las escuelas y colegios.
“Si nosotros no nos ponemos en campaña para hacer ese trabajo voluntario y colaborar por la educación de nuestros hijos no tendríamos ni lo básico. El aporte que realizamos los padres es mucho más importante de lo que reciben los directores. Se tiene que hablar y mostrar lo que se necesita y cuanto cuesta cada escuela de 200, 800 o 1.500 estudiantes”, declaró Monges en contacto con 1020 AM.
Docentes también reclaman a políticos
Por otra parte, también los docentes reclaman la falta de infraestructura para recibir a los estudiantes en las instituciones. El secretario general de la Organización de Trabajadores de Educación del Paraguay - Sindicato Nacional (OTEP-SN), Gabriel Espínola, se quejó por la falta de infraestructura y de garantía del alimento escolar para escuelas de todo el país.
Dijo que se puede pretender construir nuevas escuelas si ni siquiera se reparan los deterioros de los centros educativos a nivel país. En consecuencia, pidió conseguir mayor respuesta social para educación y salud. También reclamó a los políticos que “se llenan la boca” con discursos a favor de los estudiantes, pero a la hora de accionar no consideran presupuesto para el sector.
“Los reclamos siguen siendo los mismos, lo que cambia es el año nada más. No estamos ante nuevas situaciones desfavorables en términos de infraestructura y equipamientos. Hay lugares donde el día de hoy en vez de estar en la sala, van a estar dando clases bajo árboles y se va a estar reclamando. Hay comunidades que se están preparando para el efecto”, afirmó Espínola.
Tras un acuerdo entre el Ministerio del Interior, la Policía Nacional y los padres de postulantes se habilitarán 1.000 cupos para la admisión del 2027. Foto: Jorge Jara/LN
Policía Nacional: tras acuerdo, habilitarán 1.000 cupos para nuevos postulantes del 2027
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El Ministerio del Interior y la Policía Nacional informaron a la ciudadanía que tras una mesa de diálogo entre los padres, postulantes e interesados en formar parte de las filas policiales, llegaron a un acuerdo, por lo que se habilitarán 1.000 cupos para la admisión del 2027. Todo lo relacionado con el proceso de admisión será comunicado por los canales oficiales.
La medida fue tomada luego de que los padres de jóvenes ya se estaban preparando para el examen de admisión y los interesados en general y así puedan tener la posibilidad de ingresar para el próximo año. La gestión fue realizada por el Ministerio del Interior, el Viceministerio de Seguridad Interna, el Viceministerio de Asuntos Políticos y el Gobierno del Paraguay.
“Se ha resuelto habilitar 1.000 cupos para el proceso de admisión 2027 del Colegio de Policía “Sgto. Aydte. José Merlo Saravia”. Esta decisión fue posible gracias al acompañamiento y la voluntad del presidente de la República, Santiago Pena", expresaron desde la institución.
De esta forma se dispuso las previsiones presupuestarias necesarias para garantizar el desarrollo del proceso de formación de nuevos efectivos policiales.
“La medida representa un equilibrio entre la responsabilidad en la administración de los recursos públicos y la necesidad de continuar fortaleciendo el capital humano de la Policía Nacional”, resaltaron.
Agradecieron la participación respetuosa y constructiva de los padres, postulantes e interesados que integraron la mesa de diálogo. “El proceso de admisión correspondiente al año 2027 será comunicado oportunamente mediante los canales oficiales, conforme al cronograma que establezcan las autoridades competentes”, puntualizaron.
En un mundo que suele buscar soluciones complejas, la historia de Guadalupe Ramírez Tellez recuerda que, a veces, el cambio más profundo empieza con algo tan simple como una bicicleta y alguien que decide no soltarla. Conocé más sobre Project Bike Love y su poder transformador.
¿Qué puede tener de transformador una bicicleta en un mundo donde todo parece medirse en tecnología, velocidad y grandes inversiones? Mucho. En Paraguay, la respuesta no siempre está en las grandes soluciones, sino en las más simples.
Guadalupe Ramírez Téllez lleva 11 años coordinando de manera voluntaria las acciones de Project Bike Love en el país, una iniciativa internacional que trabaja con la premisa de que una bicicleta puede cambiar el rumbo de una vida.
Project Bike Love recolecta, restaura y entrega bicicletas a niñas, niños, jóvenes y adultos en comunidades donde la distancia es una barrera cotidiana para estudiar, trabajar o acceder a oportunidades básicas. En esos territorios, la movilidad no es un detalle, es una condición que define el futuro.
“Una bicicleta puede representar mucho más que movilidad. Puede significar acceso a la educación, al trabajo, a oportunidades y a una mejor calidad de vida”, explicó Guadalupe.
Durante más de una década, su trabajo ha sido constante y silencioso. Coordinar voluntarios, organizar donaciones, conectar necesidades con recursos y asegurar que cada bicicleta llegue a quien realmente la necesita. Un engranaje invisible que sostiene una red de impacto real.
“Seguiré aportando mi granito de arena con la convicción de que, trabajando juntos, podemos contribuir a mejorar, aunque sea un poco, el mundo que compartimos”, señala.
Guadalupe Ramírez Tellez, coordinadora de Voluntariado en Fundación Alda.
Este mes, su compromiso da un nuevo paso. Guadalupe fue incorporada como miembro de la Junta Directiva de Project Bike Love, desde donde participará en la definición de estrategias globales para ampliar el alcance del proyecto.
“Es una oportunidad para aportar una mirada diferente al trabajo que venimos realizando, participando también en la definición de estrategias que permitan ampliar nuestro impacto y seguir construyendo oportunidades para más personas”, puntualizó.
Para comprender el impacto del normalismo, resulta útil alejarnos de los juicios absolutos y observar nuestras aulas históricas como ambientes complejos. No fue un bloque uniforme: el normalismo llegó a ser un vibrante proyecto cultural y cívico que dejó legados profundos, los cuales convivieron, se transformaron y a menudo entraron en tensión, configurando la “estratigrafía pedagógica” de nuestro presente.
El legado pedagógico y el apostolado cívico del modelo normalista experimentó una rica evolución teórica. Sus orígenes estuvieron anclados en el positivismo y el higienismo, donde el maestro operaba como el “médico social”, “civilizador”, que imponía orden y disciplina. Luego transitó hacia perspectivas filosóficamente espiritualistas y técnicas, expresadas en obras fundamentales como “Organización escolar y misceláneas paidológicas”, de María Felicidad González, alcanzando su cima renovadora con “La pedagogía de la escuela activa”, de Ramón I. Cardozo.
A través de estos cambios, se estableció una “forma de ser”, un ideal docente que perdura en el imaginario social: el educador como un apóstol cívico y referente moral de la comunidad.
Esta actitud ciudadana impulsó a los maestros a promover la cultura, fundando asociaciones y revistas emblemáticas como Ysoindy en Yaguarón, El Maestro en Villarrica, y La Enseñanza, La Nueva Enseñanza y El Hogar Normalista en la capital.
Este mismo ímpetu de construcción de ciudadanía legó a nuestro calendario escolar efemérides perdurables, como el Día de la Bandera y el Día del Maestro.
Antes de la guerra del Chaco, en el contexto del agravamiento de la crisis con Bolivia, el alumnado normalista se movilizó también en las manifestaciones de octubre de 1931. Incluso, en la primera línea de la manifestación del 22 y 23 de octubre, al lado de los estudiantes del Colegio Nacional, marchaban las estudiantes líderes del centro estudiantil de la Escuela Normal.
EL DESPERTAR FEMENINO
El mayor legado sociológico de la Escuela Normal fue el cambio radical de la condición de la mujer. Ante la catástrofe demográfica de la posguerra, las necesidades económicas y las nuevas tendencias pedagógicas, la profesión se feminizó. A pesar de un entorno adverso, las maestras se convirtieron en agentes político-culturales de primer orden.
Al profesionalizarse y asumir un rol protagónico en la esfera pública, desarrollaron una aguda conciencia de sus derechos, siendo normalistas como Serafina Dávalos y María Felicidad González las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay.
Luego, ya durante la guerra del Chaco, el normalismo propició el surgimiento de nuevas profesiones femeninas relacionadas con las empresas y organizaciones, fuera del hogar, cambiando para siempre el panorama laboral femenino.
Las normalistas Serafina Dávalos y María Felicidad González son las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay
CULTURAS MAGISTERIALES EN TENSIÓN
A mediados del siglo XX, convivían en el sistema educativo múltiples paradigmas pedagógicos y culturas magisteriales. En las aulas interactuaban los egresados normalistas y los “maestros asimilados”, educadores idóneos que sostenían las escuelas de gran parte del país con su experiencia empírica.
Una tensión profunda se dio en la educación secundaria. Hasta la década de 1940, la Escuela Normal de Profesores (creada en 1921) formaba a los docentes de este nivel. Sin embargo, los intentos de modernización impulsaron la “universitarización” de la enseñanza media. Además, se autorizó a profesionales universitarios sin formación pedagógica a enseñar en los colegios. Esta apertura generó una bifurcación histórica: la secundaria ganó en erudición disciplinar, pero se fue distanciando de la teoría, la investigación y la reflexión pedagógica de la que la Escuela Normal había sido depositaria exclusiva.
El debilitamiento de la dimensión reflexiva, del pensar pedagógico, no fue inmediato: fue creciendo la brecha entre las nuevas carreras estrechamente relacionadas con la educación, como pedagogía y psicología, y el antiguo normalismo. Ante estos desafíos, se diseñaron nuevos programas complementarios de formación para los normalistas, pero tal misión, finalmente, no se cumplió, y universidad y normalismo transitaron caminos paralelos hasta el final del ciclo normalista.
LOS NUDOS CRÍTICOS
Un balance amplio nos invita también a pensar en los límites del concepto de lo “normal”. El proyecto normalista nació con la vocación de homogeneizar, civilizar y unificar, por lo cual imponía un modelo único que dejaba escaso margen para la inclusión de sectores postergados históricamente.
Su expresión más dolorosa fue la exclusión lingüística: el normalismo formó parte de la exclusión cultural del idioma guaraní, considerado por cierta élite el “enemigo más poderoso de nuestra cultura”. Su prohibición y castigo en las aulas convirtió a la escuela en un espacio alienante para los guaranihablantes, siendo quizás la principal causa del fracaso y la deserción escolar rural.
Asimismo, es ineludible reflexionar sobre la actitud ambivalente de la formación normalista ante el autoritarismo militarista. Durante el largo periodo militarista (1940-1972), la docencia fue obligada a una adaptación dócil al estricto control ideológico y a la partidización obligatoria del magisterio. Esta sumisión entró en contradicción directa con los antiguos ideales emancipadores, priorizando la disciplina impuesta desde el Estado autoritario por sobre la formación del pensamiento crítico, obligando al magisterio al silencio o a negociaciones sigilosas de espacios de alguna libertad.
El normalismo cerró su ciclo institucional a principios de la década de 1970, pero sus paradigmas no han desaparecido por completo; siguen siendo una superposición viva en nuestra identidad. Comprender sus aportes, tensiones y contradicciones es una herramienta indispensable para nuestro presente.
Por ello, la historia nos invita a cerrar este recorrido con una interpelación dirigida a cada maestro y maestra: ¿Qué aspectos del normalismo considero vigentes en mis actitudes, saberes y prácticas de aula, y en mi visión de la institución educativa?
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) presenta la novena edición del Premio de Divulgación y Periodismo Científico del Mercosur cuyo tema central será la educación STEAM.
Esta convocatoria está dirigida a profesionales y estudiantes de periodismo y carreras afines, profesionales audiovisualistas y aficionados, así como a investigadores y divulgadores de las distintas áreas de la ciencia, pertenecientes a los países miembros y asociados del Mercosur.
TRES MODALIDADES
El concurso cuenta con tres modalidades: Escrita, Audiovisual y Redes Sociales, bajo el eje temático “Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemática (STEAM) en la Educación”. Las postulaciones estarán abiertas hasta las 15:00 del 31 de julio de 2026, a través del Sistema de Postulación a Instrumentos (SPI) del Conacyt.