Declaran contingencia ambiental y buscan mitigar proliferación de mosquitos
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En vista de la alerta epidemiológica por el incremento de los casos de dengue, chikungunya y zika en la región, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), mediante la Resolución Nº 79/23, “declara contingencia ambiental en todo el país para la gestión de los residuos sólidos urbanos generados en los distintos municipios de la República y a los efectos de la adopción de todas las medidas necesarias de protección ambiental”, explicaron.
Señalaron que mediante este documento, la institución dispone ciertas medidas de mitigación de impactos ambientales para la salud humana, producidos por la falta de gestión adecuada de residuos sólidos urbanos y el procesamiento deficiente de desechos domiciliarios, a fin de mitigar la proliferación del vector transmisor del dengue, chikungunya y zika.
Cabe mencionar que dentro de dichas disposiciones se establece que las municipalidades deben identificar los sitios de vertido inapropiado de los residuos sólidos urbanos y proceder a transportarlos hasta los rellenos sanitarios que se encuentren acorde a las normativas, además deberán gestionar adecuadamente los materiales reciclables, segregados y los residuos peligrosos, así como neumáticos en desuso.
Anunciaron que la contingencia ambiental tendrá una duración de 60 días. Foto: Gentileza.
Enfatizaron que los municipios declarados con brotes epidemiológicos de dengue deberán identificar los terrenos baldíos con maleza y residuos y notificar por cualquier medio idóneo, a los propietarios a que procedan a su inmediata limpieza.
De esta manera, los municipios que cuentan con sitios de disposición final deberán presentar ante la autoridad ambiental, en un plazo no mayor a quince (15) días, sus correspondientes Planes de Contingencia Ambiental de Manejo Integral de los Residuos Sólidos, de manera a que puedan evaluarse la medida ambiental pertinente para su posterior adopción.
Así también, anunciaron que la contingencia ambiental tendrá una duración de 60 días, cumplido este plazo, cada municipio deberá presentar un informe de cumplimiento del Plan de Contingencia para su evaluación en el Mades.
Por su parte, informaron que la Dirección de Fiscalización Ambiental Integrada, la Dirección General de Control de la Calidad Ambiental y de los Recursos Naturales, dependientes del Mades, fiscalizarán el cumplimiento de todas las medidas de mitigación de impactos ambientales para la salud humana, mencionadas anteriormente.
Advirtieron que el incumplimiento de las obligaciones establecidas en la Declaración de Contingencia, serán pasibles de sanciones, así como la comunicación al Ministerio Público.
La medida busca amortiguar la pérdida temporal de ingresos de los trabajadores que tienen a la pesca comercial como principal fuente de sustento. Foto: Archivo
Subsidio de G. 6.724 millones alcanzará a 4.384 pescadores durante la veda
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El Gobierno destinará G. 6.724 millones para asistir a 4.384 pescadores durante la veda pesquera que comenzó este lunes 2 de noviembre, periodo en el que la suspensión de la actividad comercial afecta los ingresos de las familias que dependen de la extracción y venta de peces. El programa contempla un incremento presupuestario del 5 % respecto al año anterior, tras una reprogramación de recursos para fortalecer la asistencia.
Elministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, informó que las primeras transferencias se realizarán a mediados de noviembre, una vez concluidos los trámites administrativos y la habilitación de las cuentas bancarias de los beneficiarios. El monto global previsto para esta temporada asciende a G. 6.724.470.000, financiado con un presupuesto que pasó de G. 6.020 millones a G. 6.740 millones, mediante una reprogramación de G. 740 millones.
La asistencia varía según la duración de la veda, la zona de residencia y la composición familiar. En las áreas donde la restricción se extiende por 50 días, correspondientes a los ríos compartidos con Argentina, los pescadores que viven solos recibirán G. 790.000, mientras que las familias de hasta cuatro integrantes accederán a G. 1.470.000 y aquellas con más de cuatro miembros, a G. 1.910.000.
En las zonas fronterizas con Brasil, donde la prohibición alcanza los 90 días, los montos serán superiores: G. 1.000.000 para pescadores unipersonales, G. 1.780.000 para familias de hasta cuatro integrantes y G. 2.410.000 para hogares más numerosos.
La medida busca amortiguar la pérdida temporal de ingresos de los trabajadores que tienen a la pesca comercial como principal fuente de sustento. A su vez, el movimiento de estos recursos representa un apoyo para la economía de las comunidades ribereñas durante las semanas en que la actividad extractiva queda restringida.
Para definir la nómina final, el Ministerio de Desarrollo Social realizó una depuración del listado remitido inicialmente por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), que superaba las 7.000 personas. El proceso incluyó verificaciones de la situación socioeconómica y de posibles ingresos o beneficios incompatibles con el programa.
La veda se extenderá hasta el 21 de diciembre en las zonas sujetas a la restricción de 50 días, mientras que en los tramos compartidos con Brasil llegará hasta el 31 de enero de 2027. Además de proteger la reproducción de las especies, la medida plantea el desafío de sostener a los trabajadores durante la pausa obligatoria de una actividad de la que dependen numerosas familias.
Rescatan a un ejemplar de aguará guazú que ingresó a un local comercial en Caaguazú
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Este fin de semana, Bomberos Voluntarios de la ciudad de Caaguazú rescataron de forma segura a un ejemplar de aguará guazú que intentó ingresar a un local comercial en la zona céntrica. El animal está catalogado como en peligro de extinción en Paraguay y permanece bajo resguardo del Ministerio del Ambiente.
La inesperada aparición de la especie protegida en pleno casco urbano de la capital departamental de Caaguazú sorprendió a los vecinos y transeúntes, quienes rápidamente dieron aviso a las autoridades para que puedan rescatarlo. La intención es que el ejemplar pueda ser devuelto a su hábitat natural.
La rápida respuesta de los bomberos voluntarios, que aplicando técnicas de manejo de fauna silvestre lograron reducir y asegurar al ejemplar sin causarle ningún tipo de daño físico, los convirtió en los protagonistas de un rescate clave para la fauna local.
Tras un rápido operativo, el aguará fue puesto a salvo y se comunicó el caso a las autoridades del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), quienes tomaron intervención para su evaluación médica y posterior análisis para su liberación.
El aguará guazú es una especie emblemática de la fauna sudamericana, categorizada en Paraguay como una especie en peligro de extinción debido a la reducción y pérdida de su hábitat. El animal habría llegado hasta la capital departamental tras un desplazamiento hacia la zona del mercado.
El proyecto conjunto permitió evaluar un biolarvicida ecológico, realizar pruebas de campo, estudiar la resistencia de los mosquitos a los insecticidas y desarrollar un modelo de predicción. Foto: Gentileza
Paraguay y Japón avanzan en nuevas estrategias para combatir enfermedades transmitidas por mosquitos
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La evaluación de un biolarvicida ecológico, los estudios sobre la resistencia de los mosquitos a los insecticidas y el desarrollo de un modelo de predicción fueron algunos de los principales resultados de un proyecto de cooperación entre Paraguay y Japón orientado a mejorar la prevención de enfermedades transmitidas por estos vectores.
Los avances fueron presentados durante el Seminario Internacional para la Prevención de Enfermedades Transmitidas por Mosquitos, realizado en el Gran Hotel del Paraguay, donde se expusieron las experiencias y evidencias obtenidas a partir del trabajo conjunto entre el Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (SENEPA), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y Kyushu Medical.
La iniciativa, denominada Estudio de verificación empresarial de los ODS con el sector privado para el control de enfermedades transmitidas por mosquitos mediante la introducción de la biolarvicida ecológica en Paraguay, apuntó a incorporar alternativas para combatir la proliferación de mosquitos y fortalecer las acciones de vigilancia y control vectorial.
Especialistas de Paraguay y Japón compartieron los resultados de la iniciativa, que busca fortalecer las herramientas de prevención y control de enfermedades transmitidas por vectores. Foto: Gentileza
Resultados
Entre los aspectos abordados durante el encuentro figuraron los resultados generales del proyecto, las pruebas realizadas en terreno para comprobar la efectividad de las herramientas implementadas, el análisis de poblaciones de mosquitos resistentes a los insecticidas y la elaboración de un modelo de predicción.
Estos estudios representan un aporte para mejorar la planificación de las intervenciones sanitarias, especialmente ante la necesidad de contar con métodos de control más eficaces y sostenibles frente a enfermedades como el dengue, el zika y la chikunguña.
El seminario también permitió intercambiar experiencias sobre los procedimientos utilizados y analizar las posibilidades de aprovechar los conocimientos generados para fortalecer las estrategias nacionales de prevención.
Participaron representantes de Kyushu Medical, JICA y SENEPA, además de autoridades del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) y de la Dirección de Meteorología e Hidrología de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (DINAC).
La experiencia de cooperación entre Paraguay y Japón deja como principal aporte la generación de evidencia científica y herramientas técnicas que pueden contribuir a mejorar la respuesta frente a los mosquitos transmisores de enfermedades, en un escenario donde la vigilancia, la prevención y el control oportuno siguen siendo fundamentales para proteger la salud de la población.
El futuro incierto del jaguareté: la lucha por preservar al mayor felino de América en Paraguay
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Verónica Giménez
vgimenez.comunica@gmail.com
El jaguareté, uno de los animales más representativos del patrimonio natural paraguayo, enfrenta un futuro incierto. La última estimación nacional difundida públicamente, correspondiente a 2017, situaba su población en Paraguay entre 600 y 800 ejemplares, una cifra que, casi una década después, sigue sin actualizarse, lo que impide determinar con precisión cuántos sobreviven actualmente en libertad y cómo evolucionó su población durante estos años.
Pese a las amenazas que enfrenta la especie, el Chaco paraguayo conserva extensiones de bosque que resultan fundamentales para su permanencia en estado silvestre. Así lo destacó el titular del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), Rolando De Barros Barreto, en entrevista con La Nación/Nación Nación Media. “Paraguay todavía conserva importantes extensiones de bosques, principalmente en el Chaco, que representan una oportunidad para asegurar la supervivencia del jaguareté”, sostuvo.
Mientras el Chaco se mantiene como el principal refugio de la especie, en la Región Oriental su presencia es mucho más reducida, aunque todavía existen registros de ejemplares silvestres en remanentes del Bosque Atlántico del Alto Paraná. Esta diferencia refleja las dificultades que enfrenta el jaguareté para conservar sus territorios en un país donde la transformación del paisaje reduce progresivamente sus espacios naturales.
“No podemos hablar de una sola amenaza. La fragmentación de los bosques, la caza ilegal, la disminución de sus presas naturales y los conflictos con las actividades ganaderas son factores que afectan directamente la supervivencia del jaguareté”, señaló el ministro Rolando De Barros Barreto.
La reducción de su hábitat y los conflictos con la producción ganadera representan desafíos para la conservación de este felino, fundamental para el equilibrio de los ecosistemas. Ante esta situación, el Mades impulsa el proyecto Ñande Chaco, con acciones en la Reserva de la Biosfera del Chaco, que abarca más de 4,7 millones de hectáreas entre Alto Paraguay y Boquerón, orientadas a proteger áreas naturales, conservar corredores biológicos y promover la convivencia con las comunidades.
El ministro mencionó que estas acciones incluyen la protección de los hábitats, el monitoreo de la especie y la conservación de corredores biológicos que permiten conectar sus poblaciones. Este trabajo también desarrolla de manera coordinada con otras instituciones, entre ellas las entidades binacionales Itaipú y Yacyretá. “El jaguareté no debe ser visto como un enemigo de la producción, sino como parte de la riqueza natural que tenemos la responsabilidad de proteger”, afirmó el entrevistado.
Foto: Itaipú
Caza ilegal y desafíos para su protección
Aunque Paraguay cuenta con la Ley N.º 5302/2014, de Conservación del Jaguareté, la caza ilegal y el tráfico de fauna silvestre continúan representando serias amenazas para la especie. El ministro recordó el rescate de un cachorro en Concepción, en agosto de 2025, ante indicios de un posible caso de tráfico ilegal, y advirtió que cualquier acción contra estos animales debe ser investigada y sancionada conforme a la legislación vigente.
Por su parte, Santiago Molina, coordinador del Centro de Investigación de Animales Silvestres de Itaipú (CIASI), manifestó que el tráfico ilegal del jaguareté se concentra principalmente en la comercialización de partes de su cuerpo, como dientes y pieles, más que en la captura y venta de ejemplares vivos. Según indicó, existe un mercado ilegal de estos productos que representa otra amenaza para la conservación de la especie.
Ministro Rolando de Barros. Foto: Mades
El Mades también realiza monitoreos mediante cámaras trampa en áreas protegidas para registrar la presencia de ejemplares y sus movimientos. “Estos avances todavía no significan necesariamente que la población de jaguaretés esté aumentando. La recuperación de una especie requiere tiempo, seguimiento y resultados verificables”, expresó el ministro.
En Tekotopá Centro Ambiental, de Itaipú Binacional, cuatro jaguaretés reciben atención y cuidados especializados como parte de las accionesde conservación de la especie. Bota y Luna pueden ser observados por los visitantes del Sendero del Jaguareté, mientras que Kunu y Jerovia permanecen en un sector restringido al público.
El veterinario Santiago Molina, también integrante del equipo de Tekotopá, explicó a La Nación que cada ejemplar tiene una historia y un comportamiento particular. “Bota es súper tranquilo, y Luna es mucho más de carácter fuerte”, mencionó sobre los dos felinos que pueden observar los visitantes, a diferencia de Kunu y Jerovia, que permanecen en un sector cerrado al público y, al igual que Luna, fueron víctimas del tráfico ilegal.
Foto: Itaipú
Bota llegó desde un zoológico de Encarnación cuando era cachorro y lleva 14 años bajo cuidado profesional. Por su parte, Jerovia fue encontrado en Concepción con múltiples fracturas y heridas de bala, recibió tratamiento en el refugio Urutaú y posteriormente fue trasladado a Tekotopá, donde permanece bajo protección.
El especialista destacó que el Sendero del Jaguareté permite conocer de cerca a la especie y comprender la importancia de protegerla en su entorno natural. “Viendo a los jaguaretés, uno se da cuenta realmente de la magnificencia de la especie, de lo imponentes que son”, puntualizó.
¿Por qué no pueden regresar al bosque?
Los jaguaretés que nacen o crecen bajo cuidado humano tienen pocas posibilidades de regresar a su hábitat natural, debido a las dificultades para adaptarse a la vida silvestre y a la falta de territorios seguros donde puedan establecerse. Según mencionó el veterinario Santiago Molina, los parques nacionales tienen espacios limitados, donde ya habitan otros ejemplares, por lo que incorporar nuevos animales podría generar conflictos territoriales
En Tekotopá, los cuatro ejemplares reciben atención veterinaria, alimentación especializada y participan en programas de enriquecimiento ambiental que buscan estimular sus comportamientos naturales y favorecer su bienestar, mediante espacios acondicionados con plantas, árboles, troncos, rocas y diferentes alturas para explorar.
“Ponemos especias, como manzanilla o café, que den olores diferentes. A veces la comida la entregamos dentro de cajas o escondida en algún lugar, de tal manera que ellos tengan que buscar para poder comer”, relató el veterinario Molina, al destacar que estas actividades permiten ofrecer nuevas experiencias a los animales.
Foto: Itaipú
Conservar también significa educar
Más allá del cuidado de los animales, Tekotopá promueve la educación ambiental mediante el Sendero del Jaguareté, donde los visitantes pueden observar a Bota y Luna y conocer los desafíos que enfrenta la especie. El centro también participa, junto con el Mades y otras instituciones, en el Plan de Manejo del Jaguareté y desarrolla investigaciones vinculadas a su conservación y genética.
“No medimos el éxito de Tekotopá Centro Ambiental por la cantidad de animales, sino por el cuidado que les brindamos”, remarcó Molina, al resaltar que el bienestar de los ejemplares constituye una prioridad para la institución. Asimismo, subrayó que la protección del jaguareté también implica preservar una parte de la identidad paraguaya y advirtió que “con la desaparición de una especie tan importante, se llevaría también parte de la cultura con ella”.
Además de los cuatro jaguaretés, Tekotopá alberga otras especies de la fauna silvestre nativa del Paraguay, que reciben atención y cuidados especializados. A través de sus espacios de conservación y educación ambiental, el centro ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer la riqueza natural del Bosque Atlántico del Alto Paraná y reflexionar sobre la importancia de proteger su biodiversidad.
Ubicado en Hernandarias, Alto Paraná, Tekotopá Centro Ambiental recibe visitantes de martes a domingo, con entrada gratuita y reserva previa. Los interesados pueden agendar su recorrido a través del Portal de Visitantes de Itaipú o comunicarse a los teléfonos (061) 599 8040 y (061) 599 8094, para disfrutar de una experiencia que combina naturaleza, aprendizaje y conservación. Portal de Visitantes de Itaipú https://apps.itaipu.gov.py/PWAP/