Esta semana, médicos del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram) “Juan Max Boettner” salvaron la vida de una bebé de 1 año y 9 meses que tragó la semilla de una sandía. La pequeña llegó desde Villarrica, donde le practicaron los primeros auxilios, y ahora se encuentra fuera de peligro.
El hecho se registró el miércoles pasado, cuando la bebé, junto con sus padres, estaba compartiendo la fruta en su vivienda; pero, en un momento dado, la pequeña comenzó con una tos intensa y luego siguió con dificultades para respirar. Rápidamente sus padres la llevaron al centro asistencial y la derivaron hasta el Ineram, en Asunción.
“La semilla literalmente bailaba en la tráquea de la bebé. Pueden darse cuenta de que la tráquea cuenta con una zona más estrecha, y cuando la atendimos, la semilla estaba a un paso de trancarse allí y ocasionar la asfixia a la pequeña”, explicó el doctor Carlos Morínigo, neumólogo del Ineram, a través de un vídeo en redes sociales.
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Aseguró que la niña sigue con vida porque sus padres actuaron a tiempo y se pudo evitar que la tráquea se inflame más y se tranque la semilla en la zona estrecha. “La semilla tiene una coraza dura que no permite que se hinche. Si era un poroto, maíz o maní iba a ser otra la historia de la niña”, refirió.
Morínigo pidió a los padres que tengan mucha precaución al momento de dar alimentos con semilla a los niños pequeños para evitar este tipo de situaciones. “Ahora que es época de la apetitosa sandía fría, cuando den a niños se deben eliminar todas las semillas, sobre todo en menores de 5 años”, puntualizó.
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Autopsia revela que Roselín murió por asfixia: no estaba embarazada ni fue ahorcada
El resultado de la autopsia hecha a Roselín Florentín Gómez (14) señala que la causa de muerte fue “asfixia por inmersión”, según informe proporcionado hoy por el doctor Pablo Lemir. “Según los estudios, el agua llegó hasta el tercio medio de la tráquea”, precisó.
El forense descartó que la menor haya sido ahorcada, como dijo el joven de 21 años, principal sospechoso del crimen, porque “no hay signos que señalen una compresión como equimosis o hematomas”, expresó el médico.
Explicó que hay dos tipos de mecanismos por los que habitualmente se da este tipo de fallecimiento. “O porque está drogado o totalmente borracho o que alguien le sostenga sin que pueda defenderse”, especificó.
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Sin embargo, aclaró que no se pudo determinar si había restos químicos en el organismo de la víctima porque “ya no había fluidos, sangre ni orina”, precisó.
Añadió que hallaron una inmensa cantidad de rastros de violencia física post mortem. “Estamos hablando de un desmembramiento absolutamente total. Está totalmente desarticulado el cuerpo”, indicó el especialista.
De acuerdo a los estudios, se estima que la niña lleva siete días de fallecida. Lemir afirmó que la víctima no estaba embarazada ni fue ahorcada. Aunque, no se pudo comprobar si fue abusada debido al estado de putrefacción del cadáver, expresó el forense.
El viernes 31 de julio, Roselín salió de su casa con destino al colegio. Sin embargo, tras caminar unos metros abordó una motocicleta conducida por su compañera.
Ambas se dirigieron a un tajamar en las afueras de Caazapá para encontrarse con los otros dos detenidos, relató el comisario Blas Fernández. “Supuestamente, ese ahogamiento les asustó y por eso actuaron de esa forma después”, mencionó en declaraciones a la 1080AM.
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Productores de Itapúa implementan tecnología de microtúneles para el cultivo de sandías
Familias productoras del distrito de San Pedro del Paraná, en el departamento de Itapúa, pusieron en marcha una campaña de siembra de sandía mediante un sistema de microtúneles, con el acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). La estrategia busca proteger los cultivos de las bajas temperaturas y las heladas propias del invierno, además de mejorar la productividad de las fincas.
La campaña comenzó en la segunda quincena de junio y cuenta con la asistencia técnica de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), que acompaña a los productores durante la implementación del sistema.
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Cosecha entre 20 y 30 días antes
El MAG explicó que la infraestructura consiste en estructuras de arcos de alambre cubiertas con plástico agrícola especial sobre los hoyos sembrados. Este sistema genera un microclima con efecto invernadero que retiene el calor y protege a las plantas de las heladas tardías.
Como resultado, el desarrollo biológico del cultivo se acelera de forma constante, permitiendo adelantar la cosecha entre 20 y 30 días respecto al ciclo tradicional de producción de sandía en Paraguay.
Mayor productividad y mejor aprovechamiento de recursos
De acuerdo con la cartera agropecuaria, la implementación de esta tecnología permite reducir el impacto de las heladas, asegurar una oferta temprana en meses de alta demanda y mejores precios, especialmente durante octubre y noviembre.
Además, favorece un uso más eficiente del agua de riego, disminuye los costos asociados a resiembras por pérdidas y reduce la incidencia de plagas y enfermedades fúngicas durante la etapa inicial del cultivo.
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El MAG promueve técnicas de cultivo de sandía en la Expo con miras a la exportación
Técnicos de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) brindaron una charla sobre técnicas de cultivo de sandía, orientada a fortalecer los conocimientos de los productores y mejorar la productividad del rubro, durante el ciclo de capacitaciones en el stand de la Expo, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Desde la institución resaltan que Paraguay se posiciona como uno de los productores destacados de sandía en la región, con una producción que abastece tanto al mercado interno como a las exportaciones.
Asimismo, señalan que la cartera de Estado acompaña el crecimiento del sector mediante asistencia técnica y transferencia de conocimientos, con énfasis en el fortalecimiento de la agricultura familiar campesina.
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Más de 4.000 hectáreas cultivadas
La superficie destinada al cultivo de sandía supera las 4.000 hectáreas, distribuidas principalmente en los departamentos de Concepción, San Pedro, Caaguazú, Cordillera, Paraguarí e Itapúa.
Los distritos de Horqueta, en Concepción, y Guayaibí, en San Pedro, concentran importantes áreas de producción gracias a las condiciones favorables de suelo y clima, junto con Caaguazú y Cordillera, que conforman los principales polos productivos del país.
En 2023, Paraguay produjo más de 65.000 toneladas de sandía, con ingresos estimados en USD 12 millones provenientes de la comercialización en el mercado interno y las exportaciones.
Asistencia técnica para mejorar la competitividad
El MAG informó que acompaña a los productores mediante capacitaciones sobre manejo de cultivos, preparación de suelo, densidad de plantación y control de plagas.
La asistencia también incluye la transferencia de metodologías para mejorar la calidad y el rendimiento del fruto, además de apoyo en la articulación de cadenas de valor y la búsqueda de nuevos mercados.
Según la cartera agropecuaria, estas acciones buscan elevar la productividad, reducir costos y facilitar la integración de pequeños y medianos productores a los mercados nacional e internacional.
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En Paraguay, unas 270 personas viven con fibrosis quística
En Paraguay, unas 270 personas viven con fibrosis quística, una enfermedad genética, hereditaria y crónica que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo. Aunque durante años fue considerada una condición asociada casi exclusivamente a la infancia, los avances en diagnóstico, tratamiento y atención integral permiten hoy que más pacientes puedan vivir una vida plena y de calidad.
En Paraguay, los avances en el diagnóstico precoz, el acceso a tratamientos específicos y el seguimiento multidisciplinario permitieron aumentar la esperanza de vida de los pacientes con fibrosis quística, que actualmente puede llegar a un promedio de entre 45 y 50 años.
Así lo explicó la doctora María José Ayala, responsable del área de adultos de la Unidad de Fibrosis Quística del Ineram, quien destacó que este cambio representa un avance significativo para una enfermedad que, años atrás, impedía que muchos pacientes llegaran a la edad adulta. “Anteriormente, esto era impensable: los pacientes no llegaban a la edad adulta. Sin embargo, gracias a los avances, al mayor conocimiento de la patología, al diagnóstico precoz y a los nuevos tratamientos, la esperanza de vida ha aumentado”, señaló.
La fibrosis quística es considerada una enfermedad poco frecuente por su baja incidencia en comparación con otras patologías. En Paraguay, se registra aproximadamente un caso por cada 5.000 recién nacidos y actualmente existen 270 pacientes diagnosticados a nivel nacional. De ellos, 30 adultos reciben seguimiento especializado en la unidad del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), que también acompaña a un paciente de 60 años, un hito que refleja el impacto de los avances terapéuticos en la calidad y expectativa de vida.
Este cambio también fue acompañado por la promulgación de la Ley 6.468, en 2020, que creó el Programa de Atención Integral para personas con fibrosis quística y permitió garantizar la cobertura de medicamentos esenciales provistos por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
Sobre la enfermedad
La fibrosis quística es una enfermedad genética, hereditaria y crónica causada por una alteración en el gen CFTR. Esta condición vuelve las secreciones del organismo más espesas y difíciles de eliminar, afectando principalmente a los pulmones, el páncreas, el sistema digestivo, inmunológico y reproductivo.
Sus síntomas pueden variar según la edad y la gravedad del cuadro, pero entre los más frecuentes se encuentran la tos crónica persistente, infecciones respiratorias recurrentes, dificultad respiratoria, bajo peso, problemas de crecimiento, mala absorción de nutrientes, diarrea crónica, sudor salado y sinusitis crónica.
La especialista explicó que estos signos pueden confundirse con otras enfermedades respiratorias, como asma, bronquitis crónica, neumonía recurrente o bronquiectasias, lo que puede retrasar el diagnóstico durante años. De hecho, existen pacientes adultos que fueron diagnosticados recién a los 30 o 33 años, luego de haber recibido durante gran parte de su vida tratamientos para otras patologías.
Para identificarla a tiempo, la “prueba del piecito” (un análisis neonatal gratuito en todo el país) resulta fundamental durante los primeros siete días de vida. Al respecto, la Dra. María José enfatizó: “El diagnóstico precoz es fundamental porque permite iniciar el tratamiento antes de que se produzcan daños irreversibles en los pulmones y otros órganos. Esto mejora la calidad de vida, reduce las hospitalizaciones, disminuye las complicaciones y aumenta la esperanza de vida”. Si este filtro resulta sospechoso, el diagnóstico debe confirmarse de forma gratuita mediante una prueba de sudor en el Hospital Acosta Ñu.
Los pacientes con Fibrosis Quística requieren un abordaje multidisciplinario de por vida que incluye controles frecuentes, fisioterapia respiratoria diaria, soporte nutricional y fármacos inhalados. En los últimos años, la incorporación de terapias moduladoras marcó un antes y un después en la medicina al disminuir notablemente las infecciones y transformar la función pulmonar de los afectados. Sin embargo, el acceso a este tratamiento exige de forma obligatoria una prueba genética previa, ya que no todas las mutaciones de la enfermedad responden al mismo fármaco.
Este estudio genético representa justamente uno de los principales desafíos actuales en el país, debido a que no está cubierto por el sector público ni por el IPS. Al tener que realizarse en el ámbito privado y enviarse a laboratorios del extranjero, su elevado costo económico se convierte en una barrera crítica que frena la oportunidad de cambiar la vida de muchos pacientes paraguayos.
Abordaje integral para el futuro
La especialista remarcó la necesidad de fortalecer el apoyo psicológico y social para los pacientes y sus familias, como parte de una atención integral que acompañe no solo el tratamiento médico, sino también los desafíos cotidianos que implica vivir con una enfermedad crónica.
“Una mayor concienciación permite sospechar la enfermedad de forma precoz, facilitar el acceso al diagnóstico y garantizar que los pacientes reciban la atención integral que necesitan”, afirmó. Con diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y seguimiento especializado, muchas personas con fibrosis quística pueden estudiar, trabajar, formar una familia y llevar una vida plena.