Un grupo de estudiantes que egresaron de un colegio de Coronel Oviedo juntaron su dinero y emprendieron viaje hasta Brasil como cierre del año escolar, pero en su retorno sufrieron un grave accidente en la ciudad de Camboriú, hoy miércoles. El bus en el que viajaban chocó contra un camión, pero solo sufrieron daños materiales.
Se trata de estudiantes del Colegio Gymmart de la citada ciudad, que durante todo un año esperaron estos días tan especiales en la que viajarían hasta el vecino país para disfrutar de las playas de Brasil y celebrar un exitoso año escolar. Estuvieron varios días, donde pasaron momentos muy divertidos.
Ayer martes, las vacaciones se acabaron y emprendieron viaje hacia Paraguay, pero hoy, por el camino, el bus en el que viajaban chocó contra un camión de gran porte que trasladaba un contenedor. Según el portal de noticias Prensa 5, afortunadamente el percance no dejó víctimas fatales; sin embargo, hay cuantiosos daños materiales.
Leer más: Urgen cualquier dato para identificar a conductor que atropelló a delivery y se escapó
Tras el terrible accidente y luego del procedimiento de rigor, los estudiantes tomaron un bus del vecino país que los trasladará hasta Foz de donde tomarán un trasbordo que los traerá de vuelta a Paraguay. La llegada de los estudiantes se tiene prevista para esta noche o la madrugada de mañana.
Cabe destacar que durante el percance algunos de los estudiantes resultaron con lesiones, como el conductor del bus, que fueron atendidos por paramédicos que llegaron hasta el lugar del accidente y otros fueron trasladados hasta un hospital, donde confirmaron que ninguno reviste de gravedad, por lo que pudieron emprender nuevamente el viaje.
Leer también: Curuguaty: estiman que una organización criminal estaría detrás del robo de vehículos
Dejanos tu comentario
El sueño de la casa propia: Alliana y Baruja entregan 60 viviendas sociales en Coronel Oviedo
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, junto al titular del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Habitat (MUVH), Juan Carlos Baruja entregaron 60 viviendas sociales a familias de la comisión vecinal de la colonia San Blas, de la ciudad de Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú.
“Un sueño que hoy se hace realidad!”, posteó en sus redes sociales, el segundo del Ejecutivo y candidato a presidente de la República, por el movimiento Honor Colorado.
Te puede interesar: Gamarra destaca unidad de la ANR y llama a trabajar juntos rumbo al 4 de octubre
“Llegamos a la Colonia San Blas, de Coronel Oviedo, para seguir entregando viviendas. Para muchas de estas familias, tener una casa propia durante años fue un sueño que parecía imposible. Hoy les estamos cumpliendo ese sueño. Nuestra prioridad es llegar a la gente que más necesita”, escribió el vicepresidente en sus redes.
El acto de entrega contó también con la participación del gobernador de Caaguazú, Marcelo Soto.
De esa manera, 60 familias recibieron la llave de su vivienda, con la cual fueron beneficiadas con la casa propia.
La inversión aproximada es de G. 5.300 millones y las obras fueron ejecutadas a través del programa del Fondo Nacional de la Vivienda Social (Fonavis).
En otro posteo, el vicepresidente se refirió a otro grupo de viviendas entregadas a familias de Virgen del Carmen, de Coronel Oviedo.
Seguimos entregando viviendas a familias que esperaron durante años por su casa propia. “Hoy empieza una nueva etapa en sus vidas”, escribió Alliana.
Dejanos tu comentario
Elecciones en Brasil: Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se miden el domingo en la primera vuelta
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su rival Flávio Bolsonaro se miden el domingo en la primera vuelta de las presidenciales de Brasil, que decidirán si la principal economía latinoamericana se mantiene a la izquierda o se suma a la ola derechista en la región alentada por Donald Trump.
Los sondeos dan una ligera ventaja al veterano Lula, de 80 años, sobre el senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, de 45. La campaña mantuvo un tono menos belicoso que el que marcó el duelo de 2022, entre Lula y su némesis ultraderechista, hoy preso por intento de golpe de Estado tras perder esos comicios por poco.
Pero estuvo salpicada por escándalos y acusaciones de corrupción, que alcanzaron al propio Flávio Bolsonaro. Muchos brasileños se muestran cansados de ver prácticamente a los mismos actores en liza -Lula busca un cuarto mandato y los Bolsonaro luchan en su tercera elección consecutiva- y desconfían cada vez más de las instituciones.
Le puede interesar: México: el ciclón Polo avanza y amenaza con lluvias torrenciales
“Sigo indeciso. Porque la corrupción es tan descarada. Es difícil”, dice Joel da Silva, de 42 años, portero en Rio de Janeiro que ya votó por ambas opciones en elecciones pasadas. Lo más probable es que Lula y Flávio Bolsonaro deban luchar por cada voto de los casi 160 millones de electores en una segunda vuelta el 25 de octubre, en la que aparecen técnicamente empatados.
La sombra de Trump
Lula enarboló la bandera de la soberanía ante lo que denunció como el intervencionismo de Donald Trump, después de que aspirantes de derecha apoyados por el mandatario estadounidense se impusieran en las presidenciales de Chile, Colombia y Perú.
“Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, lanzó el izquierdista en la Asamblea General de la ONU. Hasta ahora Trump no apoyó explícitamente al hijo de su aliado Jair Bolsonaro, si bien recibió al senador este año en un encuentro privado en la Casa Blanca.
Lula, que hizo campaña con el sombrero panamá que lleva desde que sufrió cáncer de piel, dice estar más en forma que nunca. Su tercer mandato no consecutivo se cierra con un desempleo en mínimos, una inflación bajo control, pero a la vez una economía que se desacelera y una inseguridad rampante.
En un intento de desempatar los sondeos, hizo guiños a las clases populares: subió la dotación de su programa de asistencia social Bolsa Familia y prohibió las apuestas en línea, una lacra que endeuda a millones de brasileños. “Sin querer idolatrar, es uno de los mayores presidentes que tuvo este país”, dice Israel Gomes, de 52 años, en el hotel que administra en Brasilia, frente a un retrato de un joven Lula.
Pero el izquierdista nunca se sacudió la etiqueta que le puso la derecha de “ladrón”, tras la condena por corrupción que le llevó a la cárcel en 2018 antes de que fuera anulada por motivos de forma.
La promesa de mano dura
Flávio Bolsonaro fue designado candidato tras la pena de 27 años de prisión a su padre, líder indiscutible de la derecha brasileña que gobernó con ataques persistentes a las instituciones.
De perfil bajo y poco conocido a nivel nacional hasta hace poco, asume sin complejos su condición de “hijo de”, aunque se presenta como una versión más moderada que el ultraderechista.
Su principal promesa: emular el modelo de mano dura contra el crimen del salvadoreño Nayib Bukele. El sastre Elias Camisero, de 74 años, votará por él para acabar con los grupos criminales que controlan barrios populares en grandes ciudades brasileñas.
“Tiene que terminar. Hoy, en Brasil, quien manda es el crimen organizado”, dice a la AFP en Sao Paulo. Flávio Bolsonaro dice que pasará página de la “incompetencia y corrupción” de los gobiernos de Lula.
Lea más: “El pueblo ya se despertó” y busca el cambio, asegura Rigoberto Chamorro
Pero es investigado por corrupción y lavado de dinero en la producción de un biopic sobre su padre, en parte financiado por un banquero detenido por estafa, Daniel Vorcaro. El senador admitió haberle pedido dinero, pero niega irregularidades.
Vorcaro habría además mantenido vínculos con un poderoso juez de la corta suprema. Esto desató una crisis inédita en el seno del máximo tribunal en plena campaña. “Hay cansancio del electorado, que piensa que todo el mundo es corrupto”, dijo a la AFP el profesor Joscimar Silva, del Instituto de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Brasilia.
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
De crecer a competir: el paso que debemos dar
- Por Jaime Zúñiga
- Socio del Club de Ejecutivos del Paraguay
Paraguay atraviesa un momento económico que obliga a cambiar la pregunta. Durante mucho tiempo, la discusión estuvo centrada en cómo alcanzar un crecimiento más sostenido. Hoy, cuando la actividad mantiene un ritmo favorable y las exportaciones muestran un fuerte dinamismo, pero, ¿qué estamos haciendo con ese crecimiento?
A agosto, las exportaciones totales alcanzaron USD 14.025 millones, 24,7 % más que en el mismo período de 2025. Dentro de ese resultado, las exportaciones bajo el régimen de maquila superaron los USD 1.012 millones, con un crecimiento de 30,2 %. Al mismo tiempo, la industria manufacturera viene ganando espacio y el financiamiento destinado al sector industrial registra un salto significativo. La AFD informó que sus aprobaciones para la industria llegaron a USD 108,8 millones en 2026, un aumento de 503 % respecto del mismo período del año anterior, lo cual fue reforzado por el Ministro Riquelme señalando que la línea Paraguay Industrial, dispone de USD 100 millones para financiar inversiones en maquinaria, ampliación y construcción de plantas industriales y adquisición de tecnología, a lo que se suma el Fondo de Garantía para la Industria (Fogain).
Son cifras que muestran movimiento, creería que como nunca antes. Pero una economía puede exportar más sin necesariamente haber dado el salto cualitativo que necesita. La pregunta, entonces, no debería ser solamente cuánto exportamos, sino qué estamos aprendiendo a exportar.
Exportar de manera sostenida exige mucho más que encontrar compradores. Implica producir con calidad constante, alcanzar escala, cumplir estándares internacionales, incorporar tecnología, asegurar logística, desarrollar proveedores y, sobre todo, ser capaces de competir en mercados donde el consumidor no compra por patriotismo ni por proximidad, compra porque encuentra valor.
Aquí es donde el crecimiento de la empresa paraguaya adquiere una importancia estratégica. El desafío no consiste únicamente en que lleguen nuevas inversiones o se instalen nuevas industrias, también consiste en que las empresas locales puedan crecer junto con ellas, convertirse en proveedoras, asociarse, incorporar tecnología, profesionalizar su gestión y, finalmente, salir a competir fuera de nuestras fronteras.
La nueva industrialización paraguaya puede ser una oportunidad para producir ese cambio. No se trata solamente de construir más plantas, sino de agregar valor a lo que el país ya produce y de crear capacidades que permitan transformar materias primas, conocimiento y trabajo paraguayo en productos capaces de conquistar otros mercados.
En ese proceso, la empresa local tiene un papel que no puede quedar relegado. Una economía puede atraer capital extranjero, ampliar su infraestructura y aumentar sus exportaciones, pero su transformación será más profunda si también consigue construir empresas nacionales más grandes, productivas y preparadas para competir internacionalmente.
Paraguay parece haber avanzado una etapa, crecer ya no es una aspiración lejana. Ahora comienza una tarea más exigente, convertir ese crecimiento en capacidad empresarial, industrial y exportadora. Porque el verdadero salto no será solamente exportar más, será aprender a producir para el mundo.
Dejanos tu comentario
Análisis del agua potable mantiene defensa de la salud pública y previene riesgos sanitarios
El agua potable es uno de los pilares de la salud y el bienestar de la población mundial. Su disponibilidad, tratamiento y conservación requieren controles permanentes para reducir riesgos sanitarios y asegurar que este recurso indispensable pueda mantenerse en condiciones adecuadas para las generaciones actuales y futuras.
En este contexto, 34 estudiantes de la Maestría en Salud Pública, Cohorte 2025–2027, del Instituto Nacional de Salud (INS) participaron de una visita técnica a una planta embotelladora paraguaya, en la que pudieron conocer de cerca los procedimientos aplicados para garantizar la calidad del agua, informaron este domingo desde el Ministerio de Salud.
La actividad fue organizada por la cartera sanitaria, a través del INS, como parte del Proyecto de Extensión y Vinculación Social. Durante el recorrido, los estudiantes observaron las diferentes etapas que atraviesa el agua, desde su tratamiento y purificación hasta la producción, los controles de calidad y el posterior embotellado.
Te puede interesar: UNAE Verde suma más de 400 árboles nativos en el predio del Caipi de Encarnación
De la teoría al control sanitario
La experiencia permitió a los estudiantes trasladar los conocimientos adquiridos durante su formación académica a un escenario concreto. El recorrido sirvió, además, para comprender cómo los controles sobre la calidad del agua están directamente relacionados con la prevención de riesgos y la protección de la salud de la población.
Este tipo de actividades complementa la enseñanza en las aulas al permitir que los futuros profesionales conozcan procesos técnicos, identifiquen posibles desafíos y comprendan su impacto desde una perspectiva de salud colectiva.
La visita contó con el acompañamiento de la Dra. Nilda Recalde y de la Lic. María Elena Ayala, responsable de la Secretaría de Extensión de Postgrado del INS.
Por parte de la embotelladora participaron los responsables técnicos Lic. Rafael Chamorro, Lic. Belén Mareco, José Pereira, José Caballero e Irma Osorio, quienes estuvieron a cargo de guiar a los estudiantes y explicar las distintas fases del proceso.
Formación vs realidad
Desde el Ministerio aclararon que las acciones de Extensión y Vinculación Social buscan acercar la formación académica a experiencias concretas y a las necesidades de la sociedad. En este caso, el contacto directo con los procesos de tratamiento y control del agua permitió profundizar conocimientos fundamentales para quienes se preparan para trabajar en el ámbito de la salud pública.
Finalmente, reiteraron que la actividad reforzó así la conexión entre conocimiento, experiencia práctica y prevención sanitaria, aportando nuevas herramientas a los profesionales que actualmente se forman en el INS.
Leé también: Paraguay se impone como sede del Mundial de Asadores Ancestrales 2028