Por la tarde de este viernes, en una comunidad indígena de Canindeyú, un niño de solo 8 años disparó una escopeta de forma accidental y mató a su hermanita de 5. Según el parte policial, todo ocurrió cuando la madre de los pequeños se encontraba durmiendo, los niños hallaron el arma bajo el colchón y procedieron a manipularlo.
Lamentablemente, se produjo el disparo letal en la cabeza, que acabó con la vida de la niña, quien murió al instante. El arma tipo escopeta pertenece al padre de los niños, quien no se encontraba en el lugar durante la tragedia. El lamentable episodio se registró alrededor de las 14:00, según los efectivos de la Comisaría Décima de Ybyrarobaná.
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“Los menores estaban manipulando una escopeta calibre N° 16, una escopeta casera, y en un momento disparó contra la humanidad de su hermanita de cinco años y a la altura de la cabeza se dio la herida. El papá en el momento del hecho no se encontraba en la vivienda, solamente la madre. El arma estaba debajo del colchón”, mencionó el suboficial Carlos Benítez, de la comisaría décima, en comunicación con C9N.
El uniformado confirmó que la pequeña falleció al instante, que cuando ellos llegaron el cuerpo de la pequeña ya estaba sin signos de vida en los brazos de la madre, por lo que no hubo tiempo de derivarla a un centro asistencial para una posible reanimación. Esto, atendiendo a que el impacto fue certero, dio en la cabeza y que ya no hubo nada que hacer para salvarla.
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Comunidad ayoreo protagoniza modelo productivo en Boquerón
Un modelo productivo innovador es impulsado en el Chaco paraguayo por el Gobierno a través del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), que posiciona a la comunidad indígena ayoreo como actor estratégico en el establecimiento El Retiro, en la ciudad de Mariscal Estigarribia, en el departamento de Boquerón.
En articulación con Wildlife Conservation Society (WCS), se promueve la integración de producción sostenible, conservación ambiental e inclusión social, destacándose acciones como la reforestación con 50.000 árboles en 2.500 hectáreas, en el marco del programa Paisaje Productivo Protegido (PPP).
Con el Programa de Impacto de Sistemas Alimentarios, Uso de la Tierra y Restauración (FOLUR, por sus siglas en inglés), el Mades fortalece capacidades locales mediante asistencia técnica, acompañamiento en territorio y la participación de profesionales indígenas, garantizando un enfoque inclusivo y cultural, que consolida oportunidades de desarrollo económico con proyección internacional en la bioeconomía.
Neuland
Por otra parte, la Cooperativa Multiactiva Neuland dio un paso clave en la evolución de la producción agropecuaria en Paraguay con la presentación de sus productos certificados con el sello Paisaje Productivo Protegido (PPP) Mbarete Py otorgado por la Asociación para la Conservación de la Vida Silvestre - WCS Paraguay.
“Nuestro objetivo es seguir produciendo con excelencia, adoptando prácticas que nos permitan ser más eficientes, mejorar la rentabilidad y responder a las nuevas exigencias del mercado teniendo como pilar la conservación de los servicios ecosistémicos, la biodiversidad y los paisajes. La certificación PPP Mbarete Py es una herramienta que nos permite fortalecer nuestra propuesta de valor”, señalaron representantes de Neuland.
El evento de lanzamiento, realizado en el restaurante Toro, el pasado 10 de marzo, contó con la presencia de referentes del sector agropecuario, industrial y empresarial, quienes destacaron la relevancia de integrar modelos productivos que garanticen estabilidad y crecimiento a largo plazo.
Por su parte, María del Carmen Fleytas, directora de WCS Paraguay explicó que el modelo Paisaje Productivo Protegido (PPP) nace en el 2010 de la mano de la Fundación ProYungas, con el objetivo de unir la producción primaria con la conservación de la naturaleza. “Hoy Paraguay está dando un paso más, a través del otorgamiento de este sello en donde el consumidor podrá apoyar la producción agropecuaria sostenible y contribuir así a la conservación de la biodiversidad”, aseguró.
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Alliana destaca fin de protestas indígenas tras cambio en el Indi hace 7 meses
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, destacó que desde hace siete meses que no se registran cierres, ni protestas en la avenida Artigas, luego de la destitución de Juan Ramón Benegas al frente del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi). Resaltó que este cambio frenó la movilización de grupos indígenas que llegaban hasta la capital.
El segundo del Ejecutivo recordó durante una entrevista en radio 1020AM, que la medida se tomó mientras ejercía la Presidencia de la República, en ausencia del mandatario, con el objetivo de destrabar los conflictos que afectaban la circulación en una de las principales arterias de Asunción.
Mencionó que conversó con los líderes de los grupos indígenas que llevaban meses acampando frente al INDI, cerrando esta arteria principal de Asunción, y que no estaban logrando llegar a un acuerdo, mientras no se realizaba ese cambio en la institución, por lo que conversó con el jefe de Estado y solicitó su apoyo para tomar esta decisión.
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Alliana indicó que como presidente de la Comisión Interinstitucional para el Cumplimiento de Sentencias Internacionales (CICSI), que establece la Corte Interamericana de Derechos Humanos, durante la última visita que realizó este organismo internacional felicitó al país por el trabajo que viene realizando con los pueblos indígenas.
Explicó que habló con estos líderes indígenas y les dijo que si volvían a cerrar las calles de Asunción o las rutas del país, les estaría denunciando igualmente ante la CorteIDH a estos supuestos líderes indígenas y a los abogados que tenían porque estaban usando a menores de edad para realizar los cierres de calles.
Señaló que en ese momento, le había llamado al entonces presidente del Indi, Juan Ramón Benegas, quien se negó a cumplir un pedido que le hizo. Por lo que contactó al ministro del Interior, Enrique Riera, para buscar un reemplazo, y tras evaluar opciones propuso a Hugo Samaniego, decisión que fue autorizada por el presidente Santiago Peña.
“Le cambié al ministro Benegas, solucionamos el problema de la calle Artigas, que hasta hoy, hace más de 7 meses, no tenemos problemas con cierre de esta arteria principal de Asunción. Solucionamos ese problema, cambiamos al titular del Indi, acordamos con ellos de llevarles a cada uno a su departamento, hasta su comunidad, les dijimos que esa calle ya no se cierra más. Tomamos las medidas en el Indi también, esa fue unas de las decisiones que yo tomé”, recordó Alliana.
Agregó que luego de este episodio, le había sugerido el cambio de otros cuatro nombres que se debían cambiar para esta segunda etapa del gobierno que inició este año.
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Comunidad indígena Pindoju logra histórica comercialización de granos
La comunidad indígena Pindoju, del distrito de Maracaná (Canindeyú), logró una experiencia exitosa e histórica en la comercialización de sus productos, con el acompañamiento técnico y logístico del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
En una primera etapa, la comunidad comercializó 1.027 kilos de poroto, generando ingresos por G. 10.270.000 para las familias productoras. Este resultado fue posible mediante la coordinación de distintos actores del territorio, entre ellos la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), la Cooperativa Agronorte y la municipalidad local, que articularon esfuerzos para garantizar el ciclo productivo desde la inversión inicial hasta la venta del producto.
Según destacó el MAG, esta alianza comercial representa un modelo de fortalecimiento de la Agricultura Familiar (AF), mostrando cómo el acompañamiento estatal puede traducirse en beneficios económicos tangibles para comunidades productoras.
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Un ejemplo similar se observa en el distrito de San Pedro del Paraná, en Itapúa, donde productores que recibieron maquinaria, camión y semillas de papa por parte del MAG lograron una cosecha próspera. Este año, el Ministerio entregó 25.000 kg de semillas a 138 productores, quienes ya comercializaron 284.165 kg de papa a un precio base de G. 3.000 el kilo, generando ingresos por G. 852.495.000.
El uso de tecnologías agropecuarias entregadas por el MAG permitió reemplazar técnicas manuales, mejorando la eficiencia y reduciendo los costos de producción.
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Innovación: yerba mate con raíces ancestrales a Norteamérica
El 11 de octubre se celebra el Día Nacional de la Yerba Mate en Paraguay, y más allá de resaltar la grandeza de la producción, el protagonismo se lleva la comunidad indígena Kuetuvy, del pueblo Aché, que logró llegar a Estados Unidos y Canadá.
La historia de la comunidad indígena Kuetuvy, del pueblo Aché, demuestra que tradición ancestral y modernidad sí pueden ir de la mano, y hasta llegar a los Estados Unidos y Canadá, logrando una exitosa exportación.
Se trata del modelo productivo “bajo monte” de esta comunidad, que combina sabiduría ancestral y tecnología moderna en la producción de yerba mate paraguaya, protegiendo el Bosque Atlántico del Alto Paraná, a más de asegurar la sostenibilidad de las familias Aché.
Esto fue posible mediante el del Proyecto de Inclusión a Mercados Agropecuarios (PIMA), y el acompañamiento técnico del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
De esta manera, la comunidad instaló un secadero moderno con intercambiador de calor, multiplicando su capacidad de procesamiento de 2.500 a 10.000 kilos de hoja verde por tanda.
Esta mejora no solo elevó la calidad del producto, sino que también generó ingresos anuales superiores a G. 100 millones, reinvertidos en educación, salud e infraestructura comunitaria.
Con lo que, más que exportar yerba mate, Kuetuvy exporta un mensaje; “Con tradición, innovación y cuidado del entorno pueden viajar juntos, incluso hasta Norteamérica”.
Esto comenzó hace más de 20 años, cuando las familias Aché comenzaron a cultivar yerba mate “bajo el monte”, respetando el bosque nativo y preservando la biodiversidad.
Lo que parecía un desafío silencioso se convirtió en un ejemplo de cómo la organización comunitaria, el esfuerzo colectivo y el acompañamiento técnico de la cartera agraria más el proyecto PIMA, se pudo transformar una tradición ancestral en un éxito exportador.
“Hoy demostramos que se puede cuidar el bosque y, al mismo tiempo, generar ingresos para nuestras familias. Que es posible producir sin destruir, nuestra fuerza está en la unión y el trabajo colectivo”, expresaron los representantes de la comunidad.