Las historias pueden reflejar aspecto, problemática o desafío a nivel individual, comunitario o nacional, relacionado con la educación. Foto: Gentileza.
Lanzan concurso de audiovisual para que estudiantes muestren aspecto o problemática de la educación
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Esta semana se lanzó la campaña Educación en 90 Segundos, que busca que alumnos y alumnas de colegios públicos, privados y subvencionados creen y compartan historias relacionadas con la educación mediante videos cortos. Las historias pueden reflejar aspecto, problemática o desafío a nivel individual, comunitario o nacional relacionado con la educación.
Según Óscar Charotti, director ejecutivo de Juntos por la Educación, a nivel país se está pasando por una crisis educativa y qué mejor que los estudiantes expresen sus inquietudes de una forma creativa. “El rol de los jóvenes en estos procesos de cambio de la educación es fundamental. Si bien estamos viviendo un proceso de crisis educativa que arrastramos desde hace años, hemos visto que la participación de los jóvenes logró cambios trascendentales en la política pública”, resaltó.
Agregó que es momento en que se debe potenciar la voz de los jóvenes para que se sientan escuchados y que se sientan parte de un cambio que se pueda dar tras la publicación de estas historias. “Que tienen mucho que decir, y para que también los candidatos tomen en consideración sus visiones e ideas. Así que alentamos a todos a participar de este espacio”, detalló.
Resaltó que para el 26 de octubre realizarán el taller virtual “Laboratorio de historias”, un espacio de formación, inspiración e intercambio de conocimientos e ideas para la creación de las historias de 90 segundos, dirigido a los estudiantes que deseen participar. Pueden participar del concurso en forma libre y gratuita, estudiantes de primer al tercer año de la educación media inscribiéndose en: https://bit.ly/Edu90SegInscripcion.
Una vez inscriptos deben enviar los materiales vía correo electrónico a educacion90segundos@gmail.com hasta el 21 de noviembre del 2022. Serán seleccionadas 10 historias finalistas; 5 elegidas por el público a través de votación en redes sociales y 5 seleccionadas por un jurado de especialistas. Toda la información de esta campaña se difundirá en las cuentas de Facebook e Instagram de Juntos por la Educación.
Lanzan sexta edición de concurso de fotografía 2026
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El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través de la Resolución n.° 157/2026, lanza la VI edición del Concurso Nacional de Fotografía Científica, una iniciativa que busca promover la cultura científica, la participación ciudadana y la divulgación del conocimiento mediante el arte de la imagen.
La edición 2026 del concurso se denomina “Ciencia en todo” y plantea dos ejes temáticos: la ciencia en las personas y la ciencia en el entorno.
El primer tema eje propone retratar la ciencia como parte de la vida de las personas, evidenciando su aplicación en acciones, prácticas y actividades concretas. El segundo eje destaca retratar cómo el conocimiento científico se materializa en el entorno a través de procesos, transformaciones y dinámicas observables.
Cada participante podrá postular únicamente una fotografía de su autoría, dentro de un solo tema.
Los premios consisten en incentivos monetarios para las cinco mejores fotografías, así como reconocimientos especiales para los trabajos más destacados.
Las postulaciones se recibirán hasta el 3 de julio de 2026 a las 15:00, exclusivamente a través del Sistema de Postulación a Instrumentos (SPI).
Más que experiencias para el visitante, las rutas gastronómicas son herramientas de desarrollo que integran producción, cultura y comunidad, generando impacto más allá del turismo, comparte Andrés Ugaz desde Perú. Foto: Gentileza
Más que experiencias para el visitante, las rutas gastronómicas son herramientas de desarrollo que integran producción, cultura y comunidad, generando impacto más allá del turismo.
Las rutas gastronómicas suelen pensarse como una estrategia para atraer turistas. Pero en realidad, su impacto va mucho más allá de lo culinario. No nacen como un producto aislado, sino como el resultado de procesos más profundos dentro de un territorio.
Para Andrés Ugaz, referente de la cocina peruana y creador de la Ruta del Callao, la diferencia es clave: una ruta no se “crea”, se construye. “Lo que se puede crear es un itinerario. La ruta es otra cosa, es una construcción social, casi siempre público-privada, que funciona como una plataforma donde se comunican muchos aspectos del territorio”, explica.
Callao es la principal ciudad portuaria del Perú, ubicada junto a Lima, en la costa del océano Pacífico. Foto: Gentileza
El caso de la Ruta del Callao en Perú es un ejemplo de cómo la gastronomía puede convertirse en una herramienta para cambiar percepciones. En un territorio históricamente asociado a una imagen negativa, el proceso comenzó en 2016 con un grupo de empresarios que buscaban contar una historia distinta.
Para Andrés, la cocina fue el punto de entrada para esta ruta. “Es algo cotidiano, confiable. La gente entiende y presta atención cuando se le habla desde la cocina”, comenta, al tiempo de aclarar, que lo importante no fue solo mostrar platos, sino reconstruir la narrativa de un lugar a partir de su gente, su cultura y sus dinámicas actuales.
Andrés es maestro panadero, finalista en los Gourmand Awards 2025, quien propuso un plan para preservar el patrimonio panadero ayacuchano. Fotos: Gentileza
Impacto económico y cultural. Una ruta gastronómica, bien estructurada, puede convertirse en un articulador económico, pues no solo visibiliza restaurantes, sino que integra toda una cadena productiva: pesca artesanal, agricultura, transformación de alimentos y pequeños emprendimientos.
En ese sentido, su impacto no se limita al consumo. “Puede ser un medio transformador si logra integrarse a los primeros eslabones de producción”, afirma. Aunque insiste en que el valor no es únicamente económico. Existen dos dimensiones que deben avanzar en paralelo: la redistribución de oportunidades y la revalorización cultural.
En una ruta gastronómica, el plato no es el destino, es la puerta de entrada a una historia más grande. Foto: Gentileza
Por un lado, la ruta permite que actores que normalmente no tienen visibilidad accedan a mercado. Por otro, fortalece el reconocimiento de prácticas, saberes y tradiciones que forman parte del patrimonio alimentario, amplía el maestro panadero y finalista de los Gourmand Awards 2025.
Uno de los errores más comunes es pensar que una ruta gastronómica se trata solo de comer bien. Ya que, en realidad, su objetivo es mucho más ambicioso: representar un territorio en poco tiempo. “La ruta tiene que mostrar historias de vida, tensiones, necesidades, sueños. Lo que comés también cuenta una historia”, expresa.
Una ruta no se crea, se construye según Andrés. Foto: Gentileza
Ese enfoque cambia completamente la experiencia. Ya no se trata solo de degustar, sino de generar conexión. “La ruta tiene que dejar algo en quien la recorre. Si solo te quedás con el sabor, es una experiencia gastronómica. Pero si entendés el territorio, generás un vínculo”, remarca.
Ese vínculo puede traducirse en impactos concretos: desde proyectos productivos hasta alianzas internacionales impulsadas por visitantes que se involucran con lo que descubren, agrega el referente culinario peruano.
La Ruta del Callao, ejemplo de que la gastronomía puede cambiar percepciones. Foto: Gentileza
Respecto a lo que puede hacer Paraguay, aunque Andrés aún no conoce en profundidad, justamente este mayo estará como invitado mediante una alianza entre la Cámara de Comercio Paraguayo Peruana (CAPAPE) y la firma organizadora del Gastronomik, plantea un camino claro para desarrollar rutas gastronómicas con impacto sostenido.
El primer paso no es lanzar un circuito turístico, sino investigar el territorio, cuenta. “Se necesita una investigación-acción: registrar el patrimonio alimentario de una zona, pero no de forma contemplativa, sino generando productos que ya puedan usarse, como publicaciones, documentales o espacios de difusión”.
La ruta tiene que dejar algo en quien la recorre. Foto: Gentileza
Ese proceso debe ser participativo, involucrar a productores, cocineros y actores locales no es opcional, es la base de la construcción. “La ruta tiene que ser hecha con los locales. Es un registro permanente, un observatorio de lo que pasa en el territorio”, detalla.
A partir de ahí, se construye una hoja de ruta que articula al sector privado, el Estado y otros actores, hasta convertirse en un producto turístico. Pero incluso en ese punto, el objetivo no es el turismo en sí mismo, insiste Andrés. Y sucede que las rutas gastronómicas, entendidas de esta manera, son mucho más que una experiencia para visitantes, son una herramienta de desarrollo territorial.
Mostrar historias de vida, tensiones, necesidades, sueños. Foto: Gentileza
Implica decisiones, coordinación y, en muchos casos, una apuesta política punto en el que expone, que no hay que tener miedo a eso, ya que la ruta pone a la cocina en el centro y permite abordar el territorio desde ahí, generando oportunidades para quienes han sido invisibilizados.
En un contexto donde Paraguay busca diversificar su oferta turística y fortalecer sus economías locales, el desafío no es solo crear rutas, sino construirlas con sentido. Porque cuando la gastronomía deja de ser solo consumo y se convierte en relato, identidad y vínculo, puede hacer algo más importante: transformar un territorio desde adentro.
Integra toda una cadena; pesca artesanal, agricultura, transformación de alimentos y pequeños emprendimientos. Foto: Gentileza
Piribebuy: premiarán a los mejores artesanos tejedores de Poncho Para’i de 60 Listas
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Con el objetivo de promover y preservar la técnica de confección del tradicional Poncho Para’i de 60 Listas, se puso en marcha un concurso de elaboración en vivo de esta prenda declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Maestras y maestros artesanos de la ciudad de Piribebuy, cuna de este tejido, pueden postular hasta el lunes 18 de mayo. La competencia será el miércoles 20 de mayo.
El denominado Concurso de Maestría en la Elaboración del Cuerpo del Poncho Para’i de 60 listas es organizado por la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), la Fundación Pussineri y la Municipalidad de Piribebuy, con el apoyo de la UNESCO.
El concurso en vivo se realizará el 20 de mayo. Foto: Gentileza
La iniciativa surge en el marco del Plan Nacional de Salvaguarda de esta prenda emblemática, cuya técnica de elaboración fue declarada en el año 2023 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco e incluida en la lista de salvaguarda urgente.
Explicaron que a diferencia de otros ponchos latinoamericanos que se realizan en telares de pedal o mecánicos, el para’i nace del telar de cintura.
Esto significa que el artesano o la artesana es, en cierto modo, una extensión viva del tejido, ya que su propio cuerpo sostiene y tensa los hilos, su peso otorga el equilibrio a la trama y sus dedos guían cada fibra con una sensibilidad que prescinde de cualquier proceso externo.
El concurso busca, precisamente, proteger los saberes ancestrales que forman parte de la manufactura artesanal del Poncho Para’i y fomentar que las nuevas generaciones continúen aprendiendo y trabajando con esta técnica única de tejido.
La convocatoria está dirigida a maestros y maestras artesanas mayores de 18 años que residan en la ciudad de Piribebuy, cuna de este tejido emblemático, y que cuenten con su registro de artesano al día.
Las bases y condiciones para participar se pueden consultar en el siguiente enlace: https://bit.ly/byc-poncho-60-listas. En tanto que las postulaciones pueden realizarse hasta este 18 de mayo, de manera digital, a través de https://bit.ly/postulacion-poncho-60-listas.
Tejerán en vivo
El concurso propone una competencia presencial, que se realizará el 20 de mayo, a las 9:30, en el Centro Cultural Demetrio Ortiz, Barrio María Auxiliadora de la ciudad de Piribebuy. En esa ocasión se pondrán a prueba la velocidad, la perfección técnica y el respeto absoluto a la tradición que exige esta compleja pieza textil.
Los participantes deberán trabajar de manera individual en sus propios telares de cintura —con la urdimbre previamente montada— demostrando su destreza en un lapso de quince minutos, durante el cual deberán lograr la mayor cantidad de centímetros de tejido posible.
Un jurado de expertos evaluará minuciosamente el grado de dominio de los elementos técnicos del telar de cintura (lizos, reglas, pala y lanzadera), la regularidad de la trama, la tensión y la compactación del tejido.
Tres personas serán seleccionadas como ganadoras y, además del reconocimiento cultural, recibirán como premio un incentivo económico. Así, quien obtenga el primer puesto se llevará USD 644, el segundo USD 460 y el tercero USD 276.
Los interesados en obtener más información pueden encontrarla en las redes sociales de la SNC, el IPA y la Fundación Pussineri.
Para consultas adicionales, se puede contactar con Adriana Cho al (0971) 978 484 o con Gustavo Agüero al (0971) 308 044.
La bomba de fabricación casera, un tubo lleno de clavos, tuercas y tornillos, explotó en una escuela cerca de la ciudad de Río de Janeiro. Foto: Ilustrativa.
“Bomba casera” explota en escuela en Brasil y hiere levemente a diez estudiantes
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Una “bomba casera” explotó este viernes en una escuela secundaria del estado de Río de Janeiro y dejó diez adolescentes levemente heridos, informaron las autoridades.
“Según las primeras informaciones, un material explosivo habría detonado en el patio de la unidad escolar tras ser manipulado por un alumno”, relató el cuerpo de bomberos locales en un comunicado.
La explosión del artefacto, descrito por la prensa local como un tubo lleno de clavos, tuercas y tornillos, ocurrió en una escuela de Belford Roxo, cerca de la ciudad de Río de Janeiro, y lesionó a alumnos de entre 13 y 15 años.
Los adolescentes “sufrieron heridas leves y se espera que reciban el alta en las próximas horas”, señaló la alcaldía de Belford Roxo.
“Las clases fueron suspendidas para garantizar la seguridad de los estudiantes y del personal”, agregó el gobierno local.
El cuerpo de bomberos prestó los primeros auxilios a los menores y el área fue acordonada mientras la policía militar y un escuadrón antibombas llevaban a cabo investigaciones para “identificar las causas de la explosión”.
El diario O Globo indicó que el artefacto fue llevado a la escuela por dos estudiantes.