Ciudad del Este. Agencia Regional.
Suma y siguen casos de violencia familiar, siendo mayoritariamente mujeres las víctimas. Esta vez, un hombre alcoholizado, con arma de fuego en mano y puertas echadas a patadas, amenazó e intentó expulsar de la casa a su concubina, una joven de 22 años, cuyo nombre tiene las iniciales D.F.M. Ocurrió esta madrugada a las 02:50 en una vivienda del km 14, Lado Acaray de Minga Guazú.
El supuesto responsable del hecho es Julián G.P., de 38 años, quien quedó detenido tras la intervención del personal policial. El mismo se encontraba en la casa ingiriendo bebidas alcohólicas cuando empezó a insultar a su pareja y las hermanas de ella que viven en la casa. Las mismas tienen solo 18 y 14 años de edad.
A su esposa le exigió que deje la vivienda, diciéndole que él ya tiene otra mujer y la va a traer a vivir con él. En medio de la agresividad, las mujeres se retiraron a sus dormitorios para resguardarse, mientras pedían auxilio policial, según el relato que hicieron a los agentes intervinientes.
Puede interesarle: Reportan 100 casos activos de violencia contra la mujer en San Pedro
Sin embargo, el hombre fue tras su pareja, tiró a patadas la puerta e ingresó al dormitorio, donde siguió maltratándola y apuntándole con arma de fuego le exigió que deje la casa. En medio de la violencia, la víctima pudo despojarle de su arma al hombre y cuando llegaron los policías para intervenir, D.F.M. entregó al personal policial el arma con el que la estuvieron apuntando.
La fiscal de la Unidad Especializada en Violencia Familiar, Rocío Celeste González, es la responsable de la investigación. El hombre, de profesión camionero, se encuentra detenido en la Dirección de Policía. Solo en los reportes de hoy figuran otros cuatro hechos de violencia familiar en Alto Paraná.
Puede interesarle: Preocupa poco presupuesto para la salud mental
Dejanos tu comentario
Alto Paraná: dos fallecidos por accidentes de tránsito en Yguazú y Minga Guazú
Ciudad del Este. Agencia Regional.
En 24 horas, entre ayer y la madrugada de este sábado, ocurrieron dos accidentes de tránsito con resultados fatales en Alto Paraná. En el municipio de Yguazú falleció un peatón septuagenario, mientras que en el distrito de Minga Guazú perdió la vida el conductor de una camioneta, que tenía 57 años de edad.
El primer caso fue en el km 61 de la ruta PY02, a la altura de la colonia Santo Domingo de Yguazú. Fue víctima Félix Cantalicio Melida Delvalle (73), domiciliado en el km 58 de la misma zona, según el reporte del personal de la subcomisaría 16. El mismo intentó cruzar a pie la ruta y fue embestido por el rodado, según los datos preliminares. Fue auxiliado hasta el Pabellón de Emergencia del Hospital Regional donde falleció, según comunicación que realizó la familia a la comisaría, a las 20:40 de anoche.
El accidente fue protagonizado por un automóvil, marca KIA, modelo K 5, color plata, chapa AAOO 080, guiado por su propietaria Mirta Cristaldo (50), domiciliada en el barrio Don Bosco de Ciudad del Este. La misma estaba acompañada de su hijo mayor de edad. La Fiscalía dispuso la incautación del vehículo y que la propietaria se presente el lunes ante la unidad zonal de Yguazú.
Puede interesarle: Ministerio informa que la línea 137 SOS Mujer no está operativa
El otro accidente de tránsito ocurrió esta madrugada a las 5:00 en el km 20 de la ruta PY02, en el distrito Minga Guazú. Falleció Isidro Britos Ramírez (57), quien estaba al mando de un automóvil de la marca Chevrolet, modelo Corsa, color Blanco, chapa CEA958, y lo acompañaba Celsa Isabel Riveros Fernández (33), ambos domiciliados en la misma zona, en el barrio San Felipe, del citado municipio.
El conductor fue auxiliado hasta el Hospital Distrital de Minga Guazú donde se produjo su deceso, mientras que su acompañante fue derivada al Hospital Regional del IPS donde permanece.
El otro rodado involucrado es una camioneta de la marca Chevrolet, modelo S10, color blanco, chapa NBG018, guiado por Ángel Adrián Alvarenga Aquino (24), domiciliado en el km 32 Acaray, en la comunidad El Triunfo de Minga Guazú. El conductor manifestó que se dirigía hacia el oeste cuando le salió la camioneta Chevrolet que circulaba sobre la calle María Auxiliadora hacia el Sur. La Fiscalía dispuso la prueba de alcotest al conductor de la camioneta que resultó negativo, pero fue dispuesta su aprehensión. Ambos vehículos quedaron incautados y derivados a la sede policial.
Dejanos tu comentario
Deysi Paola: el rostro de una protección que falló
Deysi Paola Giménez Segovia tenía apenas 22 años y un futuro por delante. Estaba en el último tramo de la carrera de Derecho, trabajaba y buscaba construir su independencia. Pero la noche del jueves 8 de octubre, cuando caminaba hacia su lugar de trabajo en Lambaré, fue asesinada a tiros en plena vía pública. El principal sospechoso es su expareja, Aldo Alexis Duarte, de 26 años, quien permanece prófugo.
La joven había denunciado hechos de violencia y amenazas atribuidos al hombre. También contaba con una orden judicial de alejamiento. Sin embargo, esa medida no consiguió evitar el desenlace fatal.
El caso no solo conmociona por la brutalidad del crimen, sino por los antecedentes que ahora colocan bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de las instituciones encargadas de proteger a las víctimas de violencia.
Lea más: Feminicidio en Lambaré: joven de 22 años es acribillada y buscan a su expareja
Denunció, pidió protección y terminó asesinada
Según los reportes policiales, Deysi había recurrido a la Justicia ante situaciones de violencia atribuidas a su expareja. Un juzgado de Capiatá, donde vivían anteriormente, había dispuesto una medida de restricción.
El abogado William Amaral Martínez, quien fue jefe de la joven, aseguró que existían antecedentes de acoso y amenazas denunciados ante el Juzgado de Paz de Lambaré y que el caso también había llegado al Ministerio Público.
Amaral cuestionó la respuesta institucional y denunció que no se habría activado el protocolo de protección. También hizo referencia a demoras en el tratamiento judicial del caso, circunstancias que requieren una revisión de los expedientes correspondientes.
La joven, que estaba próxima a culminar sus estudios de Derecho, había acudido precisamente a las instituciones encargadas de garantizar el cumplimiento de las leyes. Su muerte instala una contradicción dolorosa: una futura abogada que recurrió al sistema judicial en busca de protección terminó siendo víctima de la violencia que había denunciado.
Una ley que protege en el papel, ¿pero también en la práctica?
Paraguay cuenta desde 2016 con la Ley 5777, de Protección Integral a las Mujeres contra Toda Forma de Violencia, que establece medidas preventivas y mecanismos de protección para las víctimas.
Entre esas disposiciones se encuentran las órdenes de alejamiento, las prohibiciones de amenazas, persecución y acoso, así como responsabilidades para las instituciones involucradas.
No obstante, casos como el de Deysi Paola plantean interrogantes sobre el seguimiento efectivo de esas medidas y la capacidad del Estado para intervenir antes de que las amenazas se conviertan en hechos irreparables.
La existencia de una resolución judicial no garantiza, por sí sola, la seguridad de una persona. Su efectividad depende también de la evaluación del riesgo, el seguimiento policial, la actuación fiscal y la coordinación entre las distintas instituciones.
En este caso, será fundamental esclarecer qué actuaciones se realizaron después de las denuncias y si existieron omisiones o demoras que pudieron haber comprometido la protección de la víctima.
Le puede interesar: Reportan 17 feminicidios y 25 tentativas en este año
¿Es momento de revisar las leyes?
La muerte de Deysi Paola vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de evaluar tanto la legislación vigente como los procedimientos para su aplicación.
Entre las propuestas que merecen un debate legislativo se encuentran el seguimiento obligatorio de las órdenes de restricción, la evaluación inmediata del nivel de riesgo de las víctimas, el fortalecimiento del monitoreo electrónico de agresores y la intervención urgente cuando se detectan incumplimientos.
Otro aspecto fundamental es establecer controles efectivos sobre la actuación de las instituciones responsables de atender denuncias, garantizar la coordinación entre juzgados, Fiscalía y Policía, y determinar responsabilidades cuando se comprueben negligencias.
El desafío no pasa únicamente por aumentar las penas o aprobar nuevas disposiciones, sino por conseguir que los mecanismos de protección funcionen antes de que ocurra una tragedia.
Una tragedia que exige respuestas
Hasta septiembre de este año, el Ministerio Público había registrado 19 víctimas de feminicidio y 28 tentativas en Paraguay. Detrás de esas cifras hay mujeres, familias y proyectos de vida interrumpidos por la violencia.
Deysi Paola Giménez representa hoy mucho más que un nuevo caso en las estadísticas. Su historia obliga a examinar qué sucede después de que una mujer denuncia, solicita protección y espera una respuesta efectiva de la Justicia.
La investigación deberá determinar las responsabilidades penales del crimen, pero también corresponde esclarecer cómo actuaron las instituciones que conocieron sus denuncias.
Porque el verdadero alcance de una ley de protección no se mide solamente por las medidas que permite dictar, sino por su capacidad para evitar que una mujer amenazada termine asesinada.
Deysi recurrió a la Justicia para proteger su vida. Ahora, el Estado debe explicar qué hizo para protegerla.
Dejanos tu comentario
Policía analiza imágenes de CCTV tras robo de caja fuerte y vehículo a empresa
Ciudad del Este. Agencia Regional.
Agentes de Investigaciones de la Policía analizan la serie de imágenes a las que accedieron tras el atraco a una empresa distribuidora de agua de donde se llevaron caja fuerte con dinero y una camioneta. El vehículo fue recuperado anoche tras ser abandonado en la vía pública del barrio Pablo Rojas de Ciudad del Este.
La empresa afectada es Agua Seltz, ubicada en el Km 24 Monday, distrito de Minga Guazú. Los asaltantes se apoderaron de una caja fuerte cuyo monto de dinero aún no fue revelado y huyeron del sitio en el vehículo de la empresa, según reportó el Departamento de Investigación.
Se trata de una camioneta de la marca Mitsubishi, modelo Montero, color plateado, con chapa BED 484 PY, inscrita a nombre de la empresa Agua Seltz. Ocurrió a pocos minutos de ayer miércoles.
El comisario Pablo Zelaya, de Investigación de la Policía, dijo a La Nación/Nación Media que accedieron al circuito cerrado de televisión tanto de la distribuidora como de las zonas adyacentes al lugar donde fue abandonada la camioneta y tienen datos preliminares sobre los posibles autores del hecho.
Asaltantes ingresaron a pie a la distribuidora
Para la ejecución del hecho, un grupo de tres hombres redujo al guardia de seguridad, a quien agredieron con culatazos de arma de fuego. La víctima fue Gabriel Paredes Mirada (54), domiciliado en el Km 28 Acaray de Minga Guazú.
El mismo relató al personal policial que se encontraba realizando su recorrido habitual alrededor de la empresa y en un momento dado fue sorprendido por los desconocidos, quienes ingresaron a pie por la parte trasera del edificio de la firma y, a punta de arma de fuego, lo golpearon y maniataron.
Luego, el grupo criminal ingresó al interior del local para apoderarse de la caja fuerte que contenía dinero en efectivo, cuyo monto desconoce. De acuerdo a los datos reportados por el personal policial, los delincuentes intentaron abrir la caja fuerte, pero al no poder hacerlo, se apoderaron de la misma, ya que no estaba sujeta.
Se dirigieron a la camioneta de la empresa que estaba estacionada y la abordaron para darse a la fuga. El monto del dinero que contenía la caja no se dio a conocer. Tanto e robo como el hallazgo de la camioneta fueron comunicados al fiscal Osvaldo Zaracho.
Puede interesarle: Senad incauta marihuana premium entre condimentos y ketamina con velas aromáticas
Dejanos tu comentario
En violento asalto domiciliario, gavilla roba más de G. 20 millones en Minga Guazú
Ciudad del Este. Agencia Regional.
Una familia fue asaltada anoche por una banda con simulación de ser policías que violentaron la puerta, golpearon al dueño de casa y, tras revolver todo el interior de la vivienda, se apoderaron de 15.000.000 de guaraníes y 5.000 reales (G. 5.500.000 al cambio actual), lo que totaliza más de 20 millones de guaraníes.
Ocurrió a las 23:45 de ayer domingo 20, en una casa de la Fracción El Trébol, en el Km 18 Monday, a mil metros de la Ruta PY02, distrito de Minga Guazú. Fueron víctimas Alberto Fernández (43) y su familia, según reportó el personal de la Comisaría 8.ª.
Fueron autores cuatro a cinco hombres que portaban armas de fuego y tenían vestimentas oscuras, uno de ellos con uniforme que portaba la insignia de la Policía Nacional. Los agentes acudieron al Hospital Distrital donde fue auxiliado el dueño de casa a raíz de los golpes recibidos de los asaltantes.
La víctima relató que se encontraban descansando junto a su familia cuando escuchó ruidos que provenían de la puerta de blindex, se levantó para dirigirse hacia el acceso a la casa y se encontró con los desconocidos que violentaron la puerta de blindex para irrumpir al domicilio.
Alberto Fernández contó que uno de los delincuentes lo redujo propinándole golpes en la cabeza con la culata del revólver que portaba.
Puede interesarle: Fiscalía presenta alegatos finales en el juicio a Hernán Rivas
Mencionó que en todo momento le exigían que entregue el dinero que sustrajo del lugar donde se registró un accidente aéreo de la avioneta que transportaba caudales, muy cerca del Aeropuerto Guaraní, de Minga Guazú. La víctima les dijo que estaban equivocados hasta que se apoderaron del dinero que tenía como ahorro y guardado en el ropero, en guaraníes y reales.
Los bandidos siguieron buscando más dinero y objetos de valor, pero al no encontrar nada más, huyeron de la casa. Agentes de Criminalística e Investigación de la Policía llegaron a la casa violentada y el caso fue comunicado al Ministerio Público.
El 18 de abril del 2026 se había precipitado a tierra una avioneta que transportaba caudales de la empresa Prosegur, a poca distancia de la pista del Aeropuerto Guaraní. El piloto había fallecido, mientras que la copiloto y otros dos funcionarios de Proseguir resultaron lesionados.
En esa oportunidad, una parte del dinero se perdió con el siniestro y otra parte fue supuestamente sustraída del lugar por vecinos que llegaron al lugar rápidamente. La empresa denunció un faltante de 2 millones de dólares.