La patrullera de la Prefectura Naval quedó con daños materiales tras el ataque a pedradas por presuntos contrabandistas de combustible. Foto: Gentileza.
Personal de la Armada fue atacado a pedradas por presuntos contrabandistas en Remansito
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Personal de la Prefectura Naval fue víctima de un ataque a pedradas cometido por presuntos contrabandistas de combustible en la zona de Remansito. El episodio no arrojó ningún herido, solo daños materiales al móvil atacado.
El contraalmirante Luis Ciancio, prefecto general naval de la Armada Paraguaya, comentó a la 780 AM que el incidente se registró a las 15:00 de este miércoles durante un operativo conjunto con la Unidad Interinstitucional de Lucha contra el Contrabando (UIC).
Dicho procedimiento consistía en la incautación de combustible que presumiblemente era de contrabando y que estaba siendo comercializado al costado de la ruta.
Durante la intervención, un grupo de entre 10 y 15 personas atacó a la patrullera de la Prefectura Naval, arrojando piedras a la parte del parabrisas y la carrocería.
“Habitualmente estamos siendo objetivo de este tipo de atentado, esto se está recrudeciendo. Nuestra función no es bien vista por estos delincuentes”, refirió a la emisora radial.
Las personas que atacaron a pedradas el móvil de la Armada serían contrabandistas y comerciantes que operan en la zona de Remansito, dedicados en su mayoría a la venta de combustible de contrabando, según se presume.
A través de las filmaciones que pudieron realizar los intervinientes se verá la manera de tratar de identificar a los autores de este ataque, el cual finalmente no dejó ningún herido.
Ciancio adelantó que estarán presentando una denuncia contra personas innominadas ante el Ministerio Público, de modo de que se puedan aplicar sanciones a los responsables.
Cañonero Paraguay y Capitán Cabral: un siglo de revoluciones, Perón y gloria naval
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Itapúa recibe su segundo Rally Mundial, evento que motivó el primer viaje a Encarnación del Cañonero Paraguay (C-1), en sus 96 años de historia, y del Patrullero Capitán Cabral, con 119 años: dos de los buques de guerra más emblemáticos e históricos de la Armada Paraguaya. Tras navegar por el río Paraná, atravesando las esclusas de Yacyretá y atracaron por la mañana del sábado 22 de agosto en la Costanera de Encarnación.
Ese día, la experiencia de conocer estos barcos nacionales se convirtió en furor, permitiendo abordarlos en zona de la playa San José (frente al Museo Memoria Viva), con 2.800 visitantes en la jornada inicial y más de 8.500 personas durante el domingo 23. Los buques acompañan el operativo del Rally del Paraguay (27 al 30 de agosto) y siguen abiertos al público esta semana, en horario de 8:00 a 17:00, con acceso libre y gratuito.
Con sus 71 metros de eslora (largo), 10,5 metros de manga (ancho) y un calado o altura de 3,20 metros, superando por el doble a las dimensiones del Patrullero Capitán Cabral; el Cañonero Paraguay es por leve margen el favorito de los visitantes encarnacenos, hoy convertido en buque escuela. Además, su capacidad de alojamiento es para 1.600 personas, tiene una velocidad máxima de 17 nudos, que equivale a unos 25,9 kilómetros por hora, y un desplazamiento de hasta 865 toneladas a plena carga.
Guerra del Chaco
Diseñado a finales de la década de 1920 por el marino e ingeniero naval paraguayo José Bozzano, fue encargado por el gobierno de Eligio Ayala (1924-1928) ante el inminente conflicto por el Chaco; y sus planos se materializaron en Italia, construido por el astillero Cantieri navali Odero, junto con su buque gemelo, el Humaitá (C-2). En 1930 fue botado en Génova y llegó al puerto de Asunción el 5 de mayo de 1931.
Poco más de un año después se inició la guerra con Bolivia, situación en que ambos cañoneros fueron clave en la logística de defensa nacional. Según las estadísticas militares, el Cañonero Paraguay realizó 81 viajes hacia los puertos del norte (como Puerto Casado) y transportó a más de 51.000 soldados hacia el frente de batalla, además de contribuir como defensa antiaérea, patrullaje, escolta de convoyes, transporte de suministros, prisioneros y armamento.
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Asilo y tragedia
Desde 1942 viajaba a Buenos Aires para reparaciones y mantenimiento en sus talleres navales, menciona una crónica de Infobae. Durante la guerra civil paraguaya de 1947, la “Revolución del 47”, se encontraba para esos trabajos en el Puerto Nuevo de capital argentina, se sublevó allí y retornó al país para luchar contra el gobierno de Higinio Morínigo, pero, ante la derrota rebelde, se entregó en Ituzaingó, Corrientes.
En septiembre de 1955, el Cañonero Paraguay tuvo un curioso episodio histórico mientras se encontraba en reparaciones en Buenos Aires, cuando ocurrió el golpe cívico-militar autodenominado “Revolución Libertadora” que derrocó al presidente argentino Juan Domingo Perón. El general buscó refugio diplomático en la Embajada del Paraguay en Buenos Aires y fue trasladado hasta el buque paraguayo, que se mantuvo en el astillero porteño, hasta que un hidroavión enviado por el Gobierno paraguayo rescató a Perón, el 2 de octubre, y lo trajo a Asunción. Un mes más tarde voló a Panamá en un exilio que se prolongaría durante casi 18 años.
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Por su parte, el buque iba a afrontar su tragedia: el 19 de abril de 1968, una grave explosión en una de sus calderas en la sala de máquinas causó la muerte de siete marinos y dejó al buque sin propulsión. Esto obligó a que permaneciera amarrado como unidad flotante e inactiva durante 55 años. Desde 1983, los cañoneros gemelos dejaron de ser operables. En setiembre del 2000, anclado en la bahía de Asunción, el Humaitá se convirtió en el primer museo naval del Paraguay, por contar con la mayor parte de su equipamiento original.
Sin embargo, al Cañonero Paraguay le esperaba una segunda oportunidad. A partir de 2019, la Armada Paraguaya inició un ambicioso proceso de recuperación, sustituyendo sus antiguas calderas de vapor por motores diésel modernos y en junio de 2023 volvió a navegar de forma autónoma, marcando un episodio histórico y emotivo. Ahora su historia es palpada por los itapuenses, mientras rugen los motores internacionales en su tierra roja.
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El más antiguo en servicio
El patrullero fluvial P-01 “Capitán Cabral” es probablemente el buque de guerra más antiguo de Sudamérica y el mundo en servicio, decía el capitán Guillermo Román, anterior comandante de la embarcación, en un audiovisual de la Armada Paraguaya. Utilizado en la actualidad para patrullajes militares y asistencia humanitaria, fue construido en 1907 en los históricos astilleros Werf- Conrad, en Haarlem (Holanda), como un remolcador a vapor civil llamado “Triunfo”, e incorporado al servicio de Paraguay en 1908, participando en la construcción del puerto de la bahía de Asunción.
El 15 de febrero de 1915 pasó a la Marina de Guerra, fue artillado con un cañón Vickers de 37 milímetros y se convirtió en “Aviso de guerra” (A1), armado. Su primera intervención bélica se dio en la revolución de 1922, desde mayo de ese año hasta julio de 1923, defendiendo al gobierno de Eusebio Ayala y evitando que la rebelión del coronel Adolfo Chirife se apoderara de la capital.
El 30 de julio de 1930, el A1 “Triunfo” pasó a llamarse “Capitán Cabral” en honor del héroe de la Guerra contra la Triple Alianza, el capitán Remigio del Rosario Cabral (1829-1902), quien lideró la flotilla paraguaya con ocho barcos a partir de la batalla de Riachuelo del 11 de junio de 1865, antes de caer prisionero en Humaitá en 1868.
Del 47 al golpe democrático
En setiembre de 1932 estalló la Guerra del Chaco con Bolivia, que convocó al renombrado patrullero a navegar junto a los buques gemelos, el cañonero Paraguay (C-1) y el cañonero Humaitá (C-2), para dar soporte fluvial al ejército paraguayo hasta el final del conflicto en 1935. Una década después, la Revolución del 47, entre marzo y agosto de 1947, encontró a los cañoneros en reparación en Buenos Aires (Argentina) y declararon su apoyo a los rebeldes militares que se alzaron en Concepción, por lo que el “Capitán Cabral” pasó a ser el buque insignia del dictador Higinio Morínigo.
En 1980, el Arsenal de Marina le quitó el sistema original de vapor y le instaló un motor diésel Caterpillar 3408 de 360 caballos de fuerza. El buque remotorizado volvió a entrar en acción durante el golpe militar del 3 de febrero de 1989 contra el dictador Alfredo Stroessner, en apoyó a las tropas rebeldes del general Andrés Rodríguez. Desplegado en la bahía de Asunción, disparó con su cañón cerca del Palacio de López como fuego de disuasión.
El patrullero fluvial “Capitán Cabral” (P01) mide aproximadamente 32,67 metros de eslora (longitud), 7,16 metros de manga (ancho) y 1,7 metros de calado (profundidad sumergida). Tiene una velocidad máxima de 9 nudos (16,67 kilómetros por hora), para una tripulación de hasta 30 personas y un desplazamiento a plena carga de 206 toneladas.
El Cañonero Paraguay atrajo a 8.500 visitantes en Encarnación
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Los históricos buques de la Armada Paraguaya entusiasmaron este fin de semana pasado en la ciudad de Encarnación con una extraordinaria concurrencia, siendo favorito el Cañonero Paraguay por leve margen, ante el Patrullero P01 “Capitán Cabral” en su segundo día en aguas encarnacenas, en el marco del operativo por el Rally Mundial del Paraguay, que se inicia el próximo jueves 27 de agosto.
“Un día diferente se vivió hoy en aguas Encarnacenas con la visita de 8.515 personas al Buque Escuela ‘Cañonero Paraguay’ y 8.320 personas al Patrullero P01 ‘Capitán Cabral’ en su segundo día de visita”, reportó la Armada Paraguaya en redes sociales. “Gracias a las familia, jóvenes y niños que pisaron cubierta, recorrieron nuestras instalaciones y se llevaron un pedacito de la historia naval del Paraguay”.
“Verlos abordo de nuestros buques nos llena de orgullo, son la razón por la que navegamos y servimos. Gracias por visitarnos y por fortalecer este lazo entre la Armada Paraguaya y cada uno de Ustedes. ¡Quedan pocos días, Te esperamos a bordo!”, agregó la institución militar.
Las visitas en ambos buques se habilitaron el sábado pasado, jornada en que recibieron a más de 2.800 personas. Entre los visitantes se conoció la emotiva historia de Ismael Morales, de 99 años, quien se reencontró con el Cañonero Paraguay después de 86 años. Recordó que tenía apenas 13 cuando vio por primera vez al imponente buque en Asunción.
El Buque Escuela “Cañonero Paraguay” y el P-01 “Cap Cabral” llegaron a la ciudad de Encarnación, estableciendo puerto en la Playa San José, frente al Museo Memoria Viva. Foto: Armada Paraguaya
Buques de la Armada recibieron 2.800 visitas en primera jornada en Encarnación
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La Armada Paraguaya informó que unas 2.800 personas visitaron el Cañonero Paraguay y Patrullero Capitán Cabral durante la primera jornada de ayer sábado, tras su llegada a Encarnación, para apoyar el operativo de seguridad para el Rally Mundial del Paraguay. Las embarcaciones seguirán recibiendo visitantes para conocer su historia durante esta semana.
El Buque Escuela “Cañonero Paraguay” y el Patrullero P01 “Capitán Cabral”, que cumplieron una función importante desde la Guerra del Chaco, e incluso actualmente para operaciones humanitarias, fueron trasladadas hasta la Costanera de Encarnación por instrucciones del presidente de la República, Santiago Peña.
“Invitamos a la gente que vaya a ver porque estos son patrimonio del Estado paraguayo”, dijo el ministro de Defensa Nacional, Óscar González, al destacar que es la primera vez que estas embarcaciones están ancladas en la zona sur del país, ya que generalmente sus servicios se despliegan aguas arriba de Asunción.
Durante la jornada de este domingo, las embarcaciones estarán abiertas a las visitas de la ciudadanía hasta las 17:00, en la playa San José de Encarnación, específicamente frente al Museo Memoria Viva, informó la Armada. “Una oportunidad única para recorrer estas embarcaciones, conocer su historia, descubrir parte de la vida y tradición de nuestros marinos, una experiencia que nos acerca a la identidad y al patrimonio naval de nuestro país”, agregó el jefe militar.