Un leve temblor se sintió esta noche en Asunción y otras ciudades del departamento Central como Villa Elisa, Luque, Capiatá, Lambaré, además de Villa Hayes. De momento, no se habla de daños en estructuras o edificaciones, según reportes preliminares.
Alrededor de las 21:00 de este miércoles varias personas reportaron haber sentido un sismo de baja magnitud en Paraguay.
El hecho fue confirmado por la cuenta en Twitter de Chile Alerta, dedicada a la notificación de episodios de este tipo en la región.
A través de las redes sociales, varios usuarios confirmaron el hecho y dijeron haberse percatado del temblor en ciudades como Asunción, Luque, Villa Elisa, Mariano Roque Alonso, San Lorenzo, Ñemby, Capiatá, entre otras.
Un video que fue difundido en Twitter muestra el quiebre que sufrió el puente Poncho Pytá de la ciudad de Capiatá, aunque varios usuarios terminaron confirmando que este daño no fue producto del temblor registrado esta noche sino por el desgaste que ya había tenido con anterioridad.
Rafael Fugarazzo, sismólogo y responsable del Laboratorio de Sismología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FACEN) de la UNA, confirmó que recibieron el reporte y ya se encuentran evaluando la magnitud del incidente.
De momento, evitó brindar una estimación sobre la magnitud aproximada del sismo, puesto que eso conlleva una evaluación y mediciones que deberán realizar en las próximas horas.
Los expertos buscarán determinar si el epicentro fue efectivamente en nuestro país o en Argentina, lo cual es probable teniendo en cuenta que algunas réplicas llegaron a sentirse en ocasiones anteriores en territorio paraguayo.
El terremoto de mayor magnitud que se llegó a registrar en Paraguay fue de 5.6 y tuvo su epicentro en el Chaco hace unos años atrás, acotó.
Dejanos tu comentario
Gobierno paraguayo se solidariza con Panamá y ofrece colaboración, tras el sismo
El gobierno paraguayo expresó su solidaridad y ofreció ayuda al pueblo panameño tras el fuerte terremoto de magnitud 7,7 que sacudió al país centroamericano el viernes, provocando daños en edificios, carreteras y evacuaciones masivas.
A través del Ministerio de Relaciones Exteriores, el presidente de la República Santiago Peña puso a disposición de su homólogo de Panamá, José Raúl Mulino, cualquier colaboración que se pueda enviar desde nuestro país.
“Ante el fuerte sismo que afectó hoy a la hermana República de Panamá, el Gobierno de Paraguay expresa su solidaridad con el pueblo y las autoridades panameñas en estos difíciles momentos”, señala un comunicado de la Cancillería Nacional.
Agrega que nuestros pensamientos están con las familias y comunidades afectadas. “Estamos atentos a la evolución de la situación y ponemos a disposición nuestra colaboración en lo que sea necesario”.
Estado de emergencia
El gobernante Mulino, declaró el estado de emergencia el día de ayer sábado tras el sismo. La medida busca agilizar la movilización de recursos para atender a las comunidades afectadas y recuperar los servicios esenciales.
“He instruido destinar de inmediato los recursos necesarios para rehabilitar las carreteras y reparar los hospitales, las escuelas y las viviendas dañadas, dando prioridad a las personas y comunidades más vulnerables”, expresó el mandatario panameño en un video publicado en sus redes sociales.
Así también, anunció que reforzará la distribución de agua, alimentos y artículos de primera necesidad, con el propósito de atender la emergencia.
“Vamos a priorizar la ayuda a las áreas y personas afectadas con recursos que van a salir de proyectos que pueden ser realizados más adelante”, significó Mulino a través de su cuenta oficial en “X”.
Leé también: Destacan labor de funcionarios del TSJE durante las elecciones municipales
Dejanos tu comentario
Varados en Tocumen: el calvario de cientos de paraguayos tras el devastador sismo en Panamá
- Por Rocío Gómez, corresponsal de Nación Media.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen, en la ciudad de Panamá, se ha transformado en el epicentro de una profunda crisis humanitaria y logística para cientos de pasajeros paraguayos y de otras nacionalidades que permanecen varados en sus instalaciones. Entre la multitud agolpada en pasillos y salas de espera, una paraguaya relata el drama de vivir en carne propia el colapso operativo provocado por el fuerte terremoto que sacudió el país centroamericano.
El evento sísmico de magnitud 7.7 en la escala de Richter se registró el viernes 9 de octubre de 2026 a las 12:56 hora local (17:56 GMT), con epicentro localizado en el suroeste de Panamá, cerca de Tonosí (provincia de Los Santos) y a una profundidad de 10 kilómetros. La violencia del fenómeno provocó evacuaciones inmediatas, alertas preventivas de tsunami en el Pacífico y un freno total a las operaciones aéreas en el principal nodo de conexión de la región.
Entre la evacuación y las réplicas
El pánico irrumpió cuando las estructuras del aeropuerto comenzaron a sacudirse violentamente. Cristina Gómez se encontraba en la zona alta del comedor cuando el temblor provocó la caída de objetos y el crujido de las instalaciones, obligando al personal de seguridad a evacuar a los presentes.
Posteriormente, ante la ocurrencia de réplicas, las autoridades desplazaron a grupos de pasajeros hacia la propia pista de aterrizaje, donde debieron resguardarse entre carritos de equipaje bajo condiciones ambientales extremas, soportando una sensación térmica de 42 °C, alta humedad y proliferación de insectos. Durante horas, la consigna de los afectados fue racionar el agua potable y preservar al máximo la batería de los teléfonos móviles para mantener comunicación con sus familias.
Paralización total y colapso en mostradores de atención
Aunque las operaciones se reanudaron de forma paulatina, la acumulación de vuelos retrasados y la cancelación de al menos dos a tres frecuencias diarias con destino a Asunción dejaron a cientos de paraguayos atrapados en la terminal. La situación en la Terminal 1 y Terminal 2 de Tocumen refleja un colapso generalizado:
* Centros de atención desbordados: los mostradores presenciales de la aerolínea Copa se encuentran saturados por interminables filas de pasajeros que buscan una reprogramación, mientras que las plataformas de atención telefónica y digital no ofrecen respuesta.
* Restricción de salida: la normativa de seguridad impuesta en el aeropuerto impide a los pasajeros atravesar los controles migratorios o salir de la terminal si no cuentan con un billete de vuelo confirmado, obligándolos a pernoctar sobre las alfombras o banquetas.
* Parálisis externa: con la ciudad y el comercio exterior paralizados tras el evento telúrico, la permanencia dentro del aeropuerto continúa siendo la única alternativa posible para los viajeros.
Incertidumbre y la imposibilidad de volver
Pese a los constantes intentos individuales por gestionar billetes en puertas de embarque o encontrar cupos de último momento, la realidad para la mayoría de los compatriotas —incluida Cristina Gómez— es categórica: no han podido volver a Paraguay.
A la espera de que las aerolíneas restablezcan la totalidad de sus frecuencias y coordinen vuelos de repatriación o reprogramación efectiva, los pasajeros continúan resistiendo en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, atrapados entre el agotamiento físico, la angustia por la falta de información y la apremiante necesidad de regresar a sus hogares.
Dejanos tu comentario
Venezuela: una vigilia de luz honra a miles de víctimas a 100 días del terremoto
Un haz de luz creado con faros atravesó el cielo la noche del viernes durante una vigilia colectiva para honrar a los miles de muertos de los dos terremotos que sacudieron a Venezuela hace cien días. Unas 400 personas se congregaron en un terreno que antes ocupó un edificio, colapsado el 24 de junio con los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, en el costero estado de la Guaira, a unos 40 km de Caracas.
“Te amaremos por siempre hija”, se leía en el auto de la familia de Francelis Iriarte, una adolescente de 16 años que murió al desplomarse su edificio ante los ojos de sus padres que regresaban a casa del supermercado. Los terremotos han dejado más de 6.500 fallecidos y un número aún indeterminado de desaparecidos, además de miles de familias sin hogar.
Voluntarios repartieron velas blancas que iluminaron los rostros de los familiares. La ceremonia terminó con el encendido de faros que formaron un haz de luz cerca de las edificaciones en ruinas. “Da un poquito de calma”, dijo Selene Manahu, madre de Francelis, al hablar sobre el homenaje a los fallecidos y desaparecidos. Su familia logró encontrar el cuerpo de la chica tras 29 días de búsqueda entre montañas de escombros.
Fielluz Perdomo, habitante de La Guaira, recordó a sus familiares muertos durante los terremotos que arrasaron cientos de edificios.
Es duro “que no haya nada, que solamente quede un arbolito, es terrible”, contó entre sollozos al ver el descampado, un escenario recurrente en La Guaira, la zona más afectada por los sismos.
La actividad denominada “Haz de Luz” fue organizada por la ONG Venezuela Te Ayuda Foundation.
“Creemos que esta luz nos va a mostrar el camino de lo que está por venir, de todo lo que queremos seguir construyendo, y tratar de ayudar a la gente a que sigan avanzando con sus vidas”, dijo Julia Alessandra Mariano, representante de la fundación. “Que sus almas descansen en paz, amén”, clamó uno de los sacerdotes que oró por las víctimas.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Colombia rindió homenaje a las más de 320 víctimas del terremoto
Decenas de personas encendieron velas en un homenaje a las víctimas en Cali, una de las ciudades más afectadas por el devastador terremoto de Colombia, que cierra la etapa de búsqueda de muertos.
Naya Valecillos perdió a su madre, Rosalba, tras el colapso de su edificio a pocos metros de la velatón. Es una de las 321 víctimas mortales del sismo.
“Cada vez extraño más a mi mamá”, dice entre lágrimas la enfermera, que cuenta cómo intentó buscar a su madre entre los escombros tras el sismo del 10 de agosto. Sacaron su cadáver tres días después.
Familiares, vecinos y voluntarios se despiden de las víctimas del derrumbe de las Torres del Limonar, un conjunto de edificios residenciales. Frente al homenaje se ubica uno de los puntos de atención psicológica desplegados en el país para atender a los damnificados por la tragedia.
Mientras se lleva las manos a la cabeza, el vecino Henry Granja recuerda cómo vio caer uno de los edificios como un “castillo de naipes”. “Se siente un vacío inmenso” en el barrio, dice.
Casi dos semanas después del sismo de magnitud 7,4, el país se centra en los damnificados y en la millonaria reconstrucción tras el derrumbe de miles de edificios, viviendas, escuelas y hospitales en el oeste de Colombia.
Pérdidas
Las pérdidas se estiman inicialmente en más de 9.500 millones de dólares, especialmente en ciudades como Cali, Pereira y Manizales. Más de 31.000 viviendas quedaron destruidas, según la entidad de atención de desastres.
El gobierno del derechista Abelardo de la Espriella anunció subsidios para el arriendo y para la reconstrucción de las casas de los afectados, que según expertos tardará años. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, dijo que la ciudad atraviesa un “momento doloroso” tras encontrar al último fallecido.
“Los caleños nos vamos a volver a levantar y lo haremos como una ciudad reconstruida”, dijo este viernes ante medios. La tragedia recuerda al fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera, con la ciudad de Armenia como la más castigada.
Fuente: AFP