El servicio Fono Ayuda 147, durante el mes de febrero, recibió 110 llamadas que reportaron abuso sexual hacia niñas, niños o adolescentes, 29 de ellas denunciando explotación sexual. En total se recibieron 1.408 llamadas, en donde se denunciaron también hechos de maltrato y violación del deber de cuidado, según el informe mensual publicado por el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna).

En este sentido, 468 llamadas fueron para denunciar hecho de maltrato y vulneraciones de los derechos del niño, 340 llamadas ingresaron por denuncia de violación del deber de cuidado por parte de padres o tutores legales, por lo que el Dispositivo de Respuesta Inmediata (DRI) Calle se encargó de atender, abordar y derivar a los pequeños a los centros especializados para NNAs en situación de calle.

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El Minna resalta y anima a la ciudadanía a denunciar los hechos de violencia contra los niños, niñas y adolescentes, asumiendo que la protección de los niños es compromiso de todos. Niñez celebra que mediante las denuncias recepcionadas a través del #147 se pudo dar protección a unos 122 NNAs.

Todas las llamadas y denuncias fueron derivadas a las instancias correspondientes del Sistema de Protección y Promoción Integral de Derechos (SPPID), y cuentan además con el seguimiento de profesionales del Minna que a su vez apoya y acompaña las intervenciones necesarias, por disposición del Ministerio Público o el Ministerio de la Defensa Pública, en casos que afecten a NNAs.

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Los niños 0 a 8 años, son los más vulnerados en sus derechos, ya que el número alcanzó 417 casos, 190 llamadas corresponden a vulneraciones de niñas y niños de 9 a 13 años; en cuanto a adolescentes, se recibieron 115 llamadas denunciando hechos que vulneran sus derechos.

En febrero, las niñas, niños y adolescentes, retornaron a las aulas, luego de meses encerrados debido a emergencia sanitaria, hecho que los colocó en una posición de mayor vulnerabilidad, ya que la escuela solía ser el primer lugar de refugio y denuncia. La emergencia sanitaria desarrolló más conciencia en la ciudadanía, sobre todo en la comunidad, posicionando a las vecinas y agentes comunitarios entre las personas que más reportan los hechos de vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes.

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