Desde el inicio de la pandemia desatada por el COVID-19, niños y adolescentes fueron una de las poblaciones más afectadas debido al aislamiento. En este sentido, la directora de Salud Mental del Ministerio de Salud, doctora Mirtha Rodríguez, manifestó que si bien los problemas de salud mental existieron siempre, el confinamiento afloró ciertos síntomas.
Señaló que aumentaron los trastornos de ansiedad y cuadros depresivos, ya que muchas personas perdieron familiares y amigos, así como también pasaron por pérdidas laborales.
Destacó que los niños y adolescentes fueron una de las poblaciones más afectadas. “En un primer momento todos estuvimos encerrados, pero los adultos empezaron a salir; sin embargo, los niños y adolescentes quedaron sin escuelas y colegios por mucho tiempo”, agregó.
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Rodríguez expresó que la salud mental en niños y adolescentes tuvo un impacto importante, tanto en lo socioafectivo como en el aprendizaje, luego de la reanudación de la vuelta a clases. Resaltó que actualmente se van notando las consecuencias de la pandemia en la salud mental de algunas personas, porque fue un año y medio de mucho encierro para este grupo poblacional.
Cuidados a tener en cuenta
Cuidar la salud mental es un aspecto importante, porque puede ayudar a enfrentar el estrés de la vida, estar físicamente saludable, tener relaciones sanas y contribuir en forma significativa con la comunidad.
Ejercitarse, comer sano, disfrutar de paseos con familia y amigos, buscar ayuda profesional si es necesario, hablar de los sentimientos con alguien de confianza y dormir 8 horas al día son algunos de los tips para la buena salud mental.
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Cabe mencionar que es fundamental conversar sobre el tema no solo con niños y adolescentes, sino con todas las personas que se encuentren afectadas por la situación de encierro prolongado.
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El primer Mundial que recordarán toda la vida: pediatra insta a crear recuerdos inolvidables
Paraguay volverá a competir en un Mundial luego de 16 años y este será el primero para muchos niños, niñas y adolescentes, por lo que las emociones están a flor de piel. En las instituciones educativas oficiales, privadas y subvencionadas de todo el país, este viernes los alumnos vistieron sus camisetas y tiñeron con los colores de la Albirroja sus salas de clases, patios y calles, derrochando alegría y pasión por la selección paraguaya, que hoy disputa un encuentro amistoso contra Nicaragua.
“Este será el primer Mundial para muchos de nuestros niños, niñas y adolescentes, por eso, vivámoslo intensamente y guardemos cada recuerdo. Tómense fotos, completen juntos sus álbumes y píntense la cara”, expresó el pediatra Robert Núñez, en sus redes sociales.
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De esta manera, el profesional instó a los padres a que disfruten con sus hijos cada partido de la selección nacional que debutará en el Mundial este mes de junio, para crear recuerdos imborrables en las memorias de los chicos. La Copa Mundial 2026 se extenderá hasta el 19 de julio, se desarrollará conjuntamente en tres países de Norteamérica: Canadá, Estados Unidos y México.
“Celebren cada emoción, que nuestros hijos crezcan amando los colores de nuestra bandera, sintiendo orgullo por sus raíces y aprendiendo que representar a Paraguay es un motivo de alegría y unión”, afirmó. Agregó que de esta forma se crearán momentos felices y buenos recuerdos para cada niño, además, se sembrará el amor y pasión por Paraguay para toda la vida.
“Hoy más que nunca, que nuestro uniforme sea vestir con orgullo la camiseta de la Albirroja y llevar en el corazón los colores de nuestra patria”, puntualizó.
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Paula Roa, estudiante paraguaya, se recibe con honores en prestigiosa universidad de Taiwán
La estudiante paraguaya Paula Roa (23) se recibió con honores en Taiwán como ingeniera electrónica de la National Taipei University of Technology. Viajó en el año 2020, a los 18 años, asumiendo el gran desafío de mudarse sola en medio de una pandemia.
“Mis expectativas principales eran recibir una educación de primer nivel en un entorno de alta competitividad y formarme en la frontera del conocimiento, ya que Taiwán es el referente mundial en tecnología y electrónica”, relató en diálogo con La Nación/Nación Media.
Igualmente, esperaba crecer profesionalmente a la par de “asegurar un futuro prometedor y expandir mi visión del mundo al sumergirme en una cultura totalmente diferente”, aclaró.
La compatriota, oriunda de Lambaré, recordó que al llegar, el primer gran impacto fue la barrera del idioma, adaptarse a una cultura totalmente distinta y gestionar la profunda nostalgia por la distancia.
“Sin embargo, el desafío mayor vino un año después, cuando arranqué la carrera y me tocó enfrentar la exigencia académica pura: cursar ingeniería en chino, siendo la única extranjera en un departamento sumamente competitivo. Fue una prueba de resistencia constante”, mencionó.
Añadió que no contaba con la misma base ni preparación académica de los taiwaneses, quienes prácticamente se preparan durante años para este tipo de carreras técnicas tan exigentes.
“En mi caso, fue como empezar todo desde cero, y gran parte del desafío fue el esfuerzo constante por ponerme al día y alcanzar el ritmo avanzado que ellos ya traían. A pesar de todo esto, me considero una persona muy decidida y resiliente”, sentenció.
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Aunque muchas veces el camino no le fue fácil, se mantuvo firme con un fuerte enfoque personal y no descansó hasta lograr mis objetivos. “El apoyo incondicional de mi familia desde la distancia, junto con mi determinación diaria, fueron la clave para no rendirme nunca y demostrar que la perseverancia es el idioma universal del éxito”, resaltó.
Conocimientos técnicos de vanguardia
Estudió un año de idioma seguido por los cuatro años de la carrera de grado. En todo este tiempo, la universidad le proporcionó conocimientos técnicos avanzados y de vanguardia en áreas clave de la ingeniería electrónica, recalcó.
“Pude involucrarme en campos sumamente innovadores como la “salud inteligente” y el monitoreo remoto, desarrollando mi tesis en la detección de frecuencias cardíacas y respiratorias a través de radares. Más allá de lo académico, este tiempo me dio herramientas invaluables para la investigación, el manejo de tecnologías emergentes y la capacidad de adaptarse y resolver problemas complejos en entornos multiculturales y de alta presión”, puntualizó.
Se graduó en el año 2025 recibiendo el título de Ingeniera Electrónica por la Universidad de Taipei Tech. Además del título, obtuvo el certificado de ‘Outstanding Academic Performance’ (Desempeño Académico Sobresaliente).
“Este reconocimiento es invaluable para mí porque premia la dedicación, la resiliencia y el inmenso esfuerzo invertidos para culminar estos méritos en tiempo y forma, habiendo afrontado el desafío de ser la única extranjera de la clase y cursar un programa en chino en una carrera sumamente competitiva”, subrayó.
A su criterio, la clave para sobresalir en un ambiente tan competitivo siendo extranjera, tuvo que ver con muchísima disciplina y dedicación, porque el ritmo de allá te exige dar el máximo todos los días.
“En mi caso, los valores de constancia y esfuerzo que me inculcaron mis padres desde chica fueron mi mayor motor, pero, primero que nada, está la valentía de confiar en uno mismo y en el potencial que tenemos. Es un proceso durísimo, pero estoy convencida de que todo lo que hoy cuesta y exige tanto, el día de mañana se convierte en tu mayor orgullo, porque el verdadero sacrificio siempre da sus frutos”, apuntó.
En cuanto a sus metas, señaló que busca seguir formándome en el extranjero, obtener experiencia profesional y capacitarse en los países más desarrollados tecnológicamente.
“Mi plan a largo plazo es regresar para aplicar todos esos conocimientos avanzados en Paraguay y contribuir activamente al desarrollo tecnológico de mi país. Además, me interesa mucho motivar a otros jóvenes paraguayos a que se animen a salir de su zona de confort”, manifestó.
Al respecto, dijo que en el país sobra talento y ganas de salir adelante. “Lo único que necesitamos son más herramientas para demostrar lo lejos que podemos llegar y, el día de mañana, usar todo ese conocimiento para hacer crecer a Paraguay”, acotó.
El hecho de súper curiosa desde chica y de gustarle siempre los desafíos, le llevaron a aplicar para la beca. Además, la influencia de sus padres que le enseñaron a soñar en grande y a confiar en sí misma.
“Siempre me llamó la atención la idea de salir, conocer el mundo y expandir mis horizontes, buscando una educación de primer nivel y la experiencia de sumergirme en una cultura totalmente diferente. Saber que Taiwán es líder a nivel mundial en tecnología y electrónica era el lugar perfecto para formarme en lo que me apasiona y asegurar un futuro prometedor”, detalló.
Superando un mar de emociones
En otro momento comentó que el peso de la distancia y gestionar la nostalgia sola al otro lado del mundo fue una de las pruebas emocionales más grandes que le tocó vivir.
“Extrañé muchísimo la calidez de nuestra gente, nuestras costumbres y esa tranquilidad paraguaya que contrasta tanto con el ritmo de vida tan acelerado de Asia. Extrañaba demasiado los asados de los domingos, el sabor de nuestras comidas caseras y el simple hecho de compartir en familia”, reveló.
Pero como tejedora de ñandutí y bailarina de danza paraguaya, mantener vivas esas tradiciones a la distancia le ayudó a paliar la nostalgia. “Fue mi manera de sentirme cerca de casa y recordar siempre de dónde vengo”, afirmó.
Por otro lado, se refirió a las satisfacciones que le proporcionó esta gran oportunidad. “Mi mayor satisfacción es mirar hacia atrás y ver que todo el sacrificio valió la pena al 100%. Me demostré a mí misma que con disciplina y resiliencia fui capaz de sobresalir en una carrera complejísima, en un idioma y cultura totalmente distintos”, aseguró.
Asimismo, se refirió a la emoción de regresar al país. “Sin dudas, el sentimiento más hermoso fue regresar a mi tierra y ver ese orgullo reflejado en mis padres; saber que todo lo que ellos me inculcaron dio sus frutos es mi mayor recompensa”, enfatizó.
En ese sentido, dijo que volver a casa con ese mérito le dio la seguridad de que no hay desafío que no pueda superar. “Regreso lista para todo lo que viene, con el corazón lleno de gratitud y feliz de poder dejar en alto el nombre de mi país”, expresó.
Finalmente, agradeció las muestras de cariño recibidas a su regreso y los reconocimientos a su trayectoria académica y los logros obtenidos en el extranjero.
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Adolescentes recluidos culminaron curso de gastronomía
Las jóvenes fueron certificados por el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral.
El Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (Sinafocal) entregó certificados de capacitación, así como herramientas para sus emprendimientos, a 25 adolescentes en conflicto con la ley penal que realizaron el curso de panadería y confitería, dictado en el Instituto Técnico Superior del Grupo O’Hara, situado en Asunción. Los jóvenes recibieron un horno, batidora y una licuadora. Las clases se realizaron a pedido de los jueces penales de la adolescencia de la capital en el marco del Programa Terapéutico de Reeducación con el fin de lograr la reinserción social y laboral. Cabe resaltar que el programa fue declarado de interés institucional por la Corte Suprema de Justicia por Resolución n.º 12262 de fecha 27 de agosto de 2025.
Entre los 25 beneficiarios, 4 son mujeres, todos ellos con historias diferentes y conscientes de los delitos que cometieron. No solo los menores participaron del curso, también estuvieron padres que en forma voluntaria e incansable acompañaron a sus hijos.
Con el curso de panadería los jóvenes aprendieron a elaborar productos de panadería y confitería utilizando buenas prácticas de higiene en la manipulación de alimentos.
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Abrigando con esperanza: jueces entregaron abrigos a adolescentes del Centro Educativo Itauguá
En el marco de la campaña solidaria “Abrigando con esperanza”, impulsada por la Corte Suprema de Justicia a través de los Juzgados Penales de la Adolescencia del Primer y Segundo Turno de la Capital, este martes 2 de junio se realizó la entrega de las donaciones recolectadas para adolescentes en conflicto con la ley penal que se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Los jueces penales de la Adolescencia del Primer y Segundo Turno de la Capital, Liz Paola Mongelós y Matías Garcete, respectivamente, acudieron al Centro Educativo de Itauguá para hacer entrega de abrigos, medias, mantas y otros artículos destinados a mitigar las bajas temperaturas de la temporada invernal.
Durante la jornada, los magistrados también realizaron un recorrido por las nuevas instalaciones del establecimiento, a fin de interiorizarse sobre las mejoras implementadas en beneficio de los adolescentes privados de libertad.
La iniciativa reafirma el compromiso del Poder Judicial con la protección integral de los adolescentes en conflicto con la ley penal, promoviendo acciones solidarias que contribuyan al bienestar y desarrollo de quienes requieren acompañamiento y apoyo para su reinserción social.
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