Un vuelo proveniente de España llegó el martes por la noche a Venezuela, el primero desde Europa tras la captura del presidente Nicolás Maduro a principios de enero en una operación militar estadounidense. El avión Boeing 787-9 Dreamliner de la aerolínea española Air Europa aterrizó en el aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas, pasadas las 21:00 locales (1:00 GMT del miércoles), según una página especializada en monitoreo de vuelos.
Las aerolíneas comerciales interrumpieron sus vuelos hacia Venezuela a raíz de una advertencia de Estados Unidos el 21 de noviembre sobre riesgos en la zona por actividad militar, el preludio de la incursión del 3 de enero que derrocó a Maduro.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó el 29 de enero reabrir el espacio aéreo venezolano a vuelos comerciales, tras conversar con Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta de Maduro y asumió el poder de manera temporal.
La otra gran aerolínea española, Iberia, está evaluando las garantías de seguridad antes de anunciar fecha para retomar los vuelos a Venezuela, según la prensa española. La portuguesa TAP anunció que retomará sus conexiones aéreas con el país sudamericano. La colombiana Avianca y la panameña Copa, junto con su filial de bajo costo Wingo, reanudaron sus operaciones.
La estadounidense American Airlines ha manifestado su intención de retomar vuelos a Venezuela. Tras la caída de Maduro, ahora encarcelado en Nueva York a la espera de juicio por narcotráfico, Trump ha dicho estar a cargo del país con las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
El gobierno interino de Venezuela aboga por una “negociación de buena fe” con Guyana, un aliado de Estados Unidos, como el “único camino” para resolver la disputa sobre el Esequibo, en su primera declaración ayer martes sobre este territorio rico en petróleo. El diferendo territorial de más de un siglo se avivó en 2015 con los hallazgos de grandes reservas de petróleo en el Atlántico frente a esta zona en reclamación de 160.000 km2. Las reservas de Guyana se ubican en unos 11.000 millones de barriles de crudo.
“El único camino posible para la solución de la controversia territorial es entablar definitivamente una negociación de buena fe”, dice el gobierno venezolano en un comunicado difundido el martes, el primero sobre el asunto desde que Delcy Rodríguez asumió el poder tras la caída de Nicolás Maduro.
Georgetown pide a la más alta corte de Naciones Unidas que ratifique las fronteras aprobadas en un laudo en 1899, que Venezuela desconoce. Caracas apela al Acuerdo de Ginebra que firmó en 1966 antes de la independencia guyanesa del Reino Unido, que anuló ese fallo y sentó las bases para una solución negociada.
El Acuerdo de Ginebra es el “único instrumento válido para alcanzar una solución mutuamente aceptable de la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba”, señala el comunicado oficial venezolano.
Delcy Rodríguez asumió funciones temporales tras la captura de Maduro en una operación militar estadounidense el 3 de enero en Caracas. Era vicepresidenta de Maduro y responsable del caso del Esequibo ante la Corte Internacional de Justicia.
El gobierno de Maduro reavivó los reclamos sobre el territorio desde 2019. En 2023 hizo un referendo sobre el Esequibo que consultaba la creación de un nuevo estado parte de Venezuela y en 2025 eligió un supuesto gobernador y diputados para esta región, sobre la cual Caracas no ejerce ningún poder.
“Es un territorio innegociable”, aseguró Rodríguez en junio de 2025, entonces vicepresidenta.
Rodríguez gobierna, no obstante, bajo la presión de Estados Unidos, aliado de Guyana. Washington asegura que defenderá a Georgetown en caso de un conflicto con Venezuela.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, ha dicho que el derrocamiento de Maduro “no elimina ni reduce” lo que considera una amenaza desde Caracas por el territorio en disputa. El depuesto gobernante y Ali protagonizaron acalorados enfrentamientos sobre la soberanía del Esequibo, lo que despertó temores de un conflicto armado.
Fuente: AFP.