El avance del ébola vuelve a encender las alarmas sanitarias a nivel internacional. Ante el riesgo de propagación de uno de los virus más letales del mundo, el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK), de Nueva York, comenzará a aplicar desde este jueves controles especiales a pasajeros procedentes de países afectados por brotes recientes de la enfermedad.
La medida convierte al JFK en el cuarto aeropuerto de Estados Unidos en implementar revisiones sanitarias específicas relacionadas con el ébola desde el inicio del nuevo brote detectado en África. Los controles estarán dirigidos principalmente a viajeros provenientes de la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Uganda, según informó The New York Times, que se hace eco del portal RT.
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Las inspecciones incluirán evaluaciones más rigurosas para detectar posibles síntomas o exposiciones recientes al virus. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el aeropuerto ya cuenta con protocolos operativos preparados gracias a experiencias previas durante otras emergencias sanitarias internacionales.
Las autoridades estadounidenses señalaron que cualquier viajero procedente de zonas afectadas podría ser sometido a controles, independientemente de su nacionalidad, ciudadanía o situación migratoria. Además del JFK, ya se encuentran realizando este tipo de evaluaciones sanitarias los aeropuertos Washington Dulles, Atlanta Hartsfield-Jackson y Houston George Bush.
El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy es considerado una de las terminales aéreas más importantes del planeta. Según datos oficiales de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, por sus instalaciones transitan más de 60 millones de pasajeros al año y opera cientos de miles de vuelos nacionales e internacionales anualmente, conectando a Estados Unidos con decenas de países. Debido a ese intenso movimiento, las autoridades consideran prioritario reforzar los controles epidemiológicos para evitar posibles contagios.
El ébola es una enfermedad viral grave y altamente contagiosa que puede provocar fiebre intensa, hemorragias internas, fallas orgánicas y, en muchos casos, la muerte.
El virus se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o superficies contaminadas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido en reiteradas ocasiones que los brotes requieren respuestas rápidas y estrictos sistemas de vigilancia para impedir una expansión internacional.
Especialistas recuerdan que una eventual pandemia de ébola podría generar consecuencias sanitarias y económicas devastadoras a escala global.
Además del colapso de sistemas hospitalarios, podrían producirse restricciones masivas de viajes, cierres de fronteras, interrupciones del comercio internacional y fuertes impactos sobre la economía mundial, similares o incluso más severos en determinadas regiones que los registrados durante la pandemia de covid-19.
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