La tradicional Rifa Sonidos de la Tierra en su novena edición lleva como lema “Juntos todo suena mejor” e invita a la ciudadanía a apoyar a las escuelas comunitarias de música. El sorteo se llevará a cabo el próximo 21 de enero.
Todo lo recaudado se invertirá en la adquisición de elementos de bioseguridad, kits de alimentos, medicamentos y artículos electrónicos para la vuelta a clases de 70 escuelas comunitarias de música. Las personas pueden sumarse comprando un cupón o siendo vendedores, con importantes beneficios.
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Desde el 2012, la Rifa Sonidos de la Tierra es organizada cada año por la Asociación Tierranuestra con el objetivo de obtener fondos para la sostenibilidad de las escuelas comunitarias de música y las comisiones de apoyo de la Red Sonidos de la Tierra (Red SdT) con presencia en Asunción y en 16 departamentos del Paraguay.
La ciudadanía puede contribuir a esta causa social comprando cupones, cuyo valor es de G. 10.000 cada uno. “Cada pequeño aporte, cada rifa vendida, es como sumar nota a nota una gran sinfonía para el cambio, que permita a miles de niños, niñas y jóvenes y sus familias mejorar su calidad de vida y desarrollarse plenamente”, enfatizó Lucha Abbate, directora de Tierranuestra.
Hay 40 increíbles premios, entre los que se destacan un Volkswagen Sedán 0 Km de Diesa SA, G. 30.000.000 en efectivo, una moto, una heladera, una noche de alojamiento para dos personas en el Sheraton Asunción Hotel, 1 aire acondicionador split, entre muchos otros premios.
Tierranuestra también ofrece a particulares y organizaciones interesadas la oportunidad de sumarse como vendedores de la rifa, colaborando con esta acción solidaria y obteniendo beneficios por ello. Para más información se pueden contactar al (0976) 380-382.
La Rifa Sonidos de la Tierra se encuentra disponible en las escuelas de música de cada comunidad en la que está presente, en Tierranuestra, ubicada en Mayor Fleitas 564 entre Cerro Corá y Azara, y sucursales de Farmacenter. Para compras desde internet se puede acceder con Pago Móvil y desde la web www.sonidosdelatierra.org.py, pagando con tarjetas de crédito y débito o con Billetera Personal.
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Lanzamiento de Hydro, habita el taller
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Ñemby y Caaguazú inician la Ruta de Festivales “Suena Paraguay 2026”
Ñemby fue la primera parada de la Ruta de Festivales “Suena Paraguay 2026”, organizada por Sonidos de la Tierra, que superó todas las expectativas al reunir a cientos de niños y jóvenes de 23 Escuelas Comunitarias de Música de varios puntos del país. Este sábado 29 de agosto, la experiencia se traslada a Caaguazú con 70 delegaciones para una gran celebración de la música, la cultura y la integración comunitaria.
El encuentro del 11 de julio pasado reunió a 500 participantes, entre músicos y adultos responsables, a los que se sumaron 800 asistentes al concierto y al Mercadito Sonidos, una feria que incluyó a 11 emprendedores. Además, la producción informó de la participación de 80 padres, madres, equipos de apoyo y fuerzas de seguridad en la organización. Mientras que la delegación de Santa Rosa de Lima (Misiones) recorrió la mayor distancia.
Las 23 Escuelas Comunitarias de Música que participaron en Suena Ñemby fueron: Camsat, Chacarita, San Francisco, Villeta, Villa Elisa, Don Bosco Róga, Limpio Sur, Laurelty, San Lorenzo 26 de Febrero, Ypacaraí, Guarambaré, Cemta, Ñemby, Tebicuary, San Roque González, Acahay, Pirayú, Yaguarón, Quiindy, San Juan Bautista, Santa Rosa de Lima, Remansito y Atyrá. Sus integrantes se unieron en una megaorquesta para el concierto final, al que se sumaron los Estacioneritos.
La propuesta artística tuvo como eje el patrimonio y la juventud, en el marco del proyecto “Armonías de la Memoria”, iniciativa que busca formar a nuevas generaciones como portadoras de la herencia cultural de Ñemby, encabezada por la Orquesta de Cámara Ñemby, con 21 años de trayectoria. Asimismo, la campaña “Festival Sin Residuos” tuvo una excelente respuesta del público, que colaboró activamente con el cuidado y la limpieza de los espacios.
Suena Caaguazú
Esta noche será el turno del público caaguaceño, que podrá disfrutar del concierto de la Megaorquesta Suena Caaguazú, que rendirá homenaje a dos figuras fundamentales de la música paraguaya: Luis Alberto del Paraná y Quemil Yambay, celebrando el legado de ambos artistas y su invaluable aporte a la identidad cultural del país. La entrada es gratuita, desde las 17:30, en el estadio Tajy Poty.
La presentación contará además con la participación especial del artista invitado Roscer Díaz, quien acompañará a la Mega Orquesta en una propuesta especialmente preparada para esta edición. El concierto será dirigido por el director internacional invitado Leon Burke III, proveniente de Estados Unidos, cuya participación aportará una mirada artística de alcance internacional a este gran encuentro musical.
La agenda todavía incluye hoy el Mercadito Sonidos, un espacio abierto al público donde emprendedores locales podrán exhibir y comercializar sus productos. Además, se realizará una jornada de arborización en la Plaza Inmaculada Concepción con la participación de voluntarios, reafirmando el compromiso ambiental del proyecto.
Sobre Sonidos de la Tierra
Sonidos de la Tierra es una organización paraguaya sin fines de lucro, fundada en 2002 por el maestro Luis Szarán, que utiliza la música como una herramienta de transformación social, educación en valores y desarrollo comunitario. A través de la creación de orquestas juveniles y programas dirigidos a niños, niñas y jóvenes, la organización promueve el acceso a la educación musical, el liderazgo comunitario y la conciencia ambiental, consolidándose como una de las iniciativas culturales y sociales más importantes del Paraguay. En Youtube: https://www.youtube.com/@sonidosdelatierrapy.
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Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
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Purahéi Soul da vida a “Crecimiento”, el nuevo capítulo de Hydro Experimental
Hydro Experimental estrena su tercer capítulo, “Crecimiento”, con la participación de Purahéi Soul, en una entrega que celebra la esencia viva del agua como fuente que impulsa nuevos comienzos y a la vez mantiene el movimiento.
Esta innovadora serie musical y audiovisual impulsada por Sonidos de la Tierra continúa explorando las múltiples dimensiones del agua, invitando al público a vivir una experiencia artística que une música, narrativa y arte visual bajo un mismo pulso: el del agua como fuente de vida.
A lo largo de sus capítulos, Hydro Experimental aborda las distintas facetas de este elemento esencial; su ausencia, su llegada, su abundancia y su poder creador.
El proyecto se inició con “La última gota”, interpretado por Roberto “Chirola” Ruiz Díaz, una guarania que retrata la sequía y la esperanza de la lluvia y continuó con “Lluvia”, con la voz de Jazmín del Paraguay, que celebra la energía transformadora del agua buena, aquella que da vida sin destruir.
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“Crecimiento”, obra musical en conjunto de la Orquesta H2O y Purahéi Soul, nos conduce a una nueva fase del ciclo, en busca del momento exacto en que se forman las nubes, la bruma, las primeras gotas, ese momento previo a una lluvia.
A través de su característico estilo, el dúo musical se adentra en el concepto mismo de HYDRO EXPERIMENTAL, la experimentación; no sólo musical sino también escénica en el material audiovisual, habitando un laboratorio alquimista creado por Ambere Feliciángeli.
“En este capítulo celebramos el poder del agua que impulsa la vida, que nutre lo invisible y hace que todo vuelva a brotar, musical y visualmente. El desarrollo audiovisual de Crecimiento está inspirado en el propio ciclo del agua para resultar en las primeras gotas. Evaporación, condensación, precipitación. A través de experimentos para lograr calor, vapor, las propias nubes, bruma y un leve caer de gotas”, expresó Paola Irún, directora artística y guionista del proyecto.
Detrás de esta propuesta se encuentra un equipo creativo de gran trayectoria que combina la experimentación sonora con una estética visual profundamente simbólica.
Bajo la dirección musical del maestro William Aguayo y la participación de la Orquesta H2O Sonidos del Agua, cada pieza de Hydro Experimental utiliza sonidos, instrumentos y proyecciones lumínicas que nacen literalmente del agua, en un diálogo constante entre arte, tecnología y naturaleza. Todos los instrumentos, objetos, artefactos para el efecto son creación de Ambere Feliciángeli.
“Con Hydro Experimental buscamos que el mensaje del agua resuene más allá del arte. Cada canción, cada imagen, nos recuerda la importancia de cuidar lo que nos da vida. Queremos que más personas se sumen a esta experiencia y se dejen inspirar por ella”, destacó Natalia García, directora ejecutiva de Sonidos de la Tierra.
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Los capítulos de Hydro Experimental pueden disfrutarse en el canal oficial de Sonidos de la Tierra en YouTube, Spotify y en @hydrowatershow en Instagram.
Sobre Hydro
Hydro es una iniciativa artística y ambiental creada por Sonidos de la Tierra en 2012, con el nacimiento de la Orquesta H2O Sonidos del Agua, un conjunto musical único que fabrica sus instrumentos a partir de materiales vinculados al agua, como cañerías, botellas o bidones reutilizados.
Lo que comenzó como un experimento sonoro se transformó en un poderoso movimiento de sensibilización que conecta el arte con la acción por el planeta.
A lo largo de los años, Hydro se ha consolidado como un símbolo de innovación y compromiso ambiental, llevando su mensaje a escenarios nacionales e internacionales.
Con Hydro Experimental, este universo evoluciona hacia el lenguaje audiovisual y digital, abriendo nuevas formas de sentir, mirar y proteger el agua: ese bien común que une a todas las personas más allá de fronteras, edades y culturas.