En el interior de la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE), el horno de la Panadería y Confitería San Miguel comienza a expandir el característico aroma proveniente de galletas, coquitos, pan para hamburguesas, lomitos y lomi-pizzas, tortas marmoladas, pastafrolas, alfajores, medialunas rellenas y hasta pan dulces.

Toda esta gama de panificados han comenzado a prepararse de nuevo en el interior del penal, generando esperanzas y renovando el ánimo de tres personas privadas de su libertad (PPL), quienes aprenden y se destacan en el antiguo oficio del panadero.

Confiado en la experiencia, Carlos Miranda (63), quien dirigirá la panadería y enseñanza a las PPL, cree que tendrán buenos y nuevos clientes, porque sus productos además de tener buena calidad, cuentan con precios accesibles respecto al resto del mercado.

Lea también: Una “cocinita” de sueños en el Buen Pastor

Productos de buena calidad y con precios accesibles, es la propuesta de la panadería. Foto: Gentileza.

Reinserción que genera sustento familiar

Las tres personas que forman parte de este interesante proyecto de reinserción, Gustavo, Lalo y Rodrigo comentaron que, además de obtener una ganancia para ellos y, de esa manera, colaborar con el sustento de sus familias desde el contexto de encierro; es una gran oportunidad para continuar la formación en el rubro, lo que será de vital utilidad una vez recuperada la libertad.

“Creo que hay buenas razones para pensar en el éxito del proyecto, en primer lugar, porque contamos con un equipo de personas, todos ellos con mucha ilusión puesta en el trabajo, un equipo de funcionarios comprometidos en colaborar desde sus diferentes áreas y, también porque ahora se da una conjunción de trabajo con el sector privado. Nos ayudamos entre todos, para lograr mejores resultados”, dijo el director de la penitenciaría, Teófilo Báez.

Alejandra Mendoza, quien es la directora de Bienestar y Reinserción Social, cuenta que César Collazos, quien lideraba la panadería en UPIE con anterioridad, colaborará con el proyecto, brindando capacitaciones en panadería y confitería, para que las personas privadas de libertad puedan perfeccionarse aún más en el oficio. César, ahora recluido en la Granja Ko’e Pyahu, volverá a UPIE para transmitir todos los conocimientos adquiridos durante su periodo de encierro.

El pan dulce "Súper Especial" es ofrecido tanto a empresas como a particulares para las canastas de fin de año. Foto: Gentileza.

Productos de panadería y regalos empresariales

Ya están a la venta el budín inglés y el pan dulce “Especial” de 850 gramos a 10.000 guaraníes, y el pan dulce “Super Especial” de 800 gramos a 17.000 guaraníes con uvas pasas, frutas abrillantadas, nueces y almendras. Las empresas y particulares pueden realizar sus pedidos contactando al teléfono 0981 225-505.

Como novedad, en anticipo a las fiestas de fin de año, UPIE pone a disposición de las empresas del rubro de regalos empresariales, la posibilidad de fabricar dentro del penal bandejas de Navidad personalizadas sobre pedidos, en el que podrían caber tazas y termos sublimados, tarjetas dedicatorias, pan dulce, budín inglés y facturas, todo realizado desde los distintos talleres de ambos penales plegados al presupuesto de clientes y personas que quieran adquirir estos regalos tan puestos de moda.

Le puede interesar: Reinserción y conciencia ambiental, todo dentro de una bolsa de lienzo

Dejanos tu comentario


Encuesta finalizada
¡Gracias por participar!

Click para votar