Por Carlos Giménez

carlos.gimenez@gruponacion.com.py

Lleva 20 años dirigiendo un negocio gastronómico en Buenos Aires, posee un trofeo del Gobierno porteño a “La mejor milanesa de bodegón de la ciudad”; fue tapa del diario Clarín, la BBC le hizo una nota, y protagoniza un podcast internacional; tiene más de 50 pedidos de la franquicia en otros países, y este sábado reabre uno de sus tres locales en Argentina… pero en Paraguay, el Banco Nacional de Fomento (BNF) le negó un préstamo por supuesta falta de experiencia.

“Después de aproximadamente 200 días cerrado no tiramos la toalla, nos fortaleció y abrimos esta sucursal cuidando el trabajo de los empleados. Sumamos más equipo de trabajo y gracias a todos nuestros clientes por bancarnos. Hubiera querido hacer en mi país, no se pudo”, anunció Christian Franco, el paraguayo conocido también como el “Rey de las milanesas”, en una publicación (https://twitter.com/ChrisAntojo/status/1306682926403334145) de Twitter del 17 de setiembre, con un video que supera 6 mil reproducciones.

Lea más: Los vikingos eran mucho menos blancos y rubios de lo que se creía

Christian Franco, de Paraguarí al mundo: tiene más de 50 pedidos para extender la franquicia de El Antojo a otros países. Foto: Gentileza.

El nuevo local del popular bodegón El Antojo, que dirige Christian Franco y que viene anunciando desde agosto, abrió sus puertas, ya con éxito, en el porteño barrio de Núñez, en Manuel Ugarte 1699 esquina Arribeños, con horario de 11.30 a 15:00 y de 19:00 a 23:00; con todas las medidas sanitarias previstas. “Hermoso lugar para 120 cubiertos con terraza incluida, con una cocina de primer nivel. A no bajar los brazos”, tuiteó el propietario.

A comienzos de julio pasado, Franco presentó otra sucursal en el barrio Caballito (https://twitter.com/ChrisAntojo/status/1280604853652402182), en la dirección de Pedro Goyena 583. Mientras que el local tradicional de El Antojo se ubica en la calle Tinogasta al 3100, en Villa del Parque, que también reabrió recientemente, con gran concurrencia de clientes.

“Cuando se prendía la economía en 2002 agarré la rienda del Antojo. Hoy me tocó la pandemia y ya abrimos 2 locales más, a veces la crisis te da oportunidades. Fuerza querido jóvenes”, expresó Franco. Como en todo el mundo, la pandemia del COVID-19 golpeó la economía en todas partes, y desde Argentina llegaban imágenes de restaurantes que remataban sus bienes ante la quiebra. Sin embargo, El Antojo pudo superar la tormenta, y logró abrir dos locales más, que enseguida se llenaron de nueva clientela.

Reinventarse en pandemia

El 20 de agosto pasado, el diario Clarín le dedicó otra entrevista destacada (https://www.clarin.com/ciudades/resistencia-milanesa-bodegon-sobrevivio-crisis-da-pelea-coronavirus_0_6A5TCaxPc.html) al cocinero paraguayo para contar sobre su experiencia durante la pandemia, que significó pasar de 12 mil platos diarios a cero. Sin embargo, Franco supo reinventarse y explotó las redes (especialmente en Instagram) con el delivery: empezó con dos motos en un área de 10 cuadras, pero pocos días después tenía 15 motos recorriendo hasta 10 kilómetros para entregar su aclamada milanesa.

La historia de Christian Franco, sin dudas, es una gran historia de sacrificios, perseverancia y superación. En los 3 últimos meses, este paraguayo de 48 años, oriundo de Paraguarí, viene compartiendo, principalmente a través de Twitter, momentos de su vida que fueron construyendo ladrillo a ladrillo su éxito, no sin lágrimas, penas y fracasos, pero siempre manteniéndose fiel a sus raíces y a sus sueños.

“No hay que bajar los brazos nunca, yo me iba a pie, descalzo, a la escuela, me fui hacer la carrera mozo en SNPP. Nunca conocí a mi padre; hijo único. Todo se puede en la vida con coraje, perseverancia y ser humilde siempre”, reflexiona. En otra publicación muestra un viejo molino, con el que “molinamos la carne y la mandioca para vender con mi señora madre en el mercado de Paraguarí. Recuerdos que llevo siempre en mi mente”.

En redes sociales, Franco muestra también las visitas de figuras del deporte como Chilavert, Pato Fillol, o Bochini; o de la farándula Listorti, Marley o el artista Bizarrap. Ha dado numerosas entrevistas; y algunas han cruzado el océano, como la de BBC de Londres (https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-41262751), o para El Comidista (https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2019/10/16/articulo/1571235264_3) del diario El País de España.

Te puede interesar: Nuevo estudio alarmante sobre el deshielo de los glaciares

El molino de Paraguarí, con que Christian ayudaba a su mamá, de niño, para las ventas de carne y mandioca. Foto: Gentileza.

Rechazado por… El Antojo

En el Día del Inmigrante, el 4 de setiembre, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM Argentina, en colaboración con Posta) estrenó una serie de podcasts, que conduce el músico argentino Kevin Johansen. El primer episodio, titulado “El pasaje” y de 24 minutos de duración, estuvo dedicado a la historia de Christian Franco, que se puede escuchar a través de Spotify (https://open.spotify.com/episode/0dcWNhElR9E3bUTu2pCEwH?si=HENvzA1XQt6qzhH8FxpgRA).

Christian narra que El Antojo nace de una entrevista de trabajo en un restaurante que lleva ese nombre, cuando era joven. Lo tuvieron todo un día con quehaceres, pero al final no lo aceptaron; por delante tenía un camino de 4 horas para volver a casa, no tenía para el pasaje, estaba con hambre y hacía frío; mientras iba recorriendo las tristes cuadras, sus lágrimas se fundían con la lluvia, y se juraba por dentro que cuando tuviera un local le pondría por nombre El Antojo.

Hacia 1996, buscando mejores oportunidades, Christian llegó a Buenos Aires, tampoco tenía dinero, ni donde dormir; y una vez más tocó las puertas de un restaurante. Se llamaba Puerto deseado, en Floresta, y allí estuvo trabajando durante 6 años. Hasta que llegó la crisis de 2001, que terminó por acabar con incontables negocios y empleos.

En ese nuevo desafío se encontró el paraguayo, quien con sus compañeros tuvieron la idea de crear una cooperativa para manejar un negocio. Al cabo, el dueño del Savarin le entregó la llave, con confianza, sin pedirle garante ni dinero. “Este señor de gran corazón me dio la oportunidad. Hasta ahora sigo agradecido. Es mi mejor propina de me vida”. Así, en medio de uno de los peores escenarios de la economía argentina, Franco tuvo su revancha y nació El Antojo, aunque aún faltaba algo importante.

En julio de 2017, el paraguayo se impuso con el trofeo del Gobierno porteño a la mejor milanesa de la ciudad. Foto: Gentileza.

Ya establecido con el negocio en Villa del Parque, cuatro años después, el cocinero paraguayo enfrentó otra crisis, también afectada por la situación nacional. “Nos fundimos mal”, recordó, y era consciente de que solo podía volver a empezar. Y un día se prendió la lamparita y vino la idea salvadora: crear una milanesa gigante.

Con un teléfono Blackberry viejo se creó un perfil en Facebook y empezó a subir fotos y videos de su flamante menú. Un lunes de menor actividad, tuvo una entrevista, y por “antojo” quiso preparar una milanesa enorme con 12 huevos fritos, que el mozo paseó por el local, mientras los comensales seguían el plato… Se viralizó, y el Facebook subió a casi un millón de vistas.

Entonces llegó el concurso. En julio de 2017 se inscribieron 32 bodegones, restaurantes y parrillas al llamado del Gobierno porteño para descubrir “la mejor milanesa de Buenos Aires”. Con su milanesa distintiva, el paraguayo alzó el trofeo, fue tapa de Clarín, y desde las 11:00 de la mañana ya tenía filas en su local. Las ventas crecieron 300%.

Leé también: El temor al reconfinamiento hace temblar a los más desfavorecidos en Madrid

Paraguay, nuevos desafíos

“Cuando vine a Buenos Aires soñaba con volver y poner un bar chico, un copetín, vender empanadas con mi mamá, la vida me premió, superé esta gran expectativa, hoy estamos Con el Bodegón Py, en Palma 140. Gracias a todos por el apoyo”, comentó Franco, el 7 de agosto.

Desde hace casi 2 años, el “Rey de las milanesas” logró abrir su propio local en Paraguay, El Bodegón Asunción, con la oportunidad de degustar las milanesas que tanta fama le han dado en la capital argentina, y vivir un viaje a la temática porteña. Este local se encuentra habilitado con todos los protocolos sanitarios, y también cuenta con delivery.

“Arranqué 3 años durmiendo en el piso, 4 años atrás estaba fundido, hace 4 meses me negaron el préstamo en Paraguay y hoy es el restaurant más buscado para franquicias. Esto es un mensaje para los jóvenes”, manifestó Franco, a comienzos de octubre.

En Asunción se encuentra habilitado un local de Christian Franco para conocer sus emblemáticas milanesas. Foto: Gentileza.

“Inauguramos El Antojo Núñez en un lugar privilegiado de Buenos Aires, es el segundo en plena pandemia, más de 50 franquicias pedidas, cosas que quise hacer en Paraguay. Me negaron la ayuda, el BNF dice que no tengo suficiente experiencia. Les dejo este video para los políticos”, dijo en otro tuit (https://twitter.com/ChrisAntojo/status/1292173456361033731) que tuvo bastante repercusión.

Con tres locales en Argentina y uno en Paraguay, que emplea a 40 personas, Christian Franco solicitó un préstamo de G. 300 millones al Banco Nacional de Fomento, pero no le concedieron, porque le exigían 2 años de antigüedad (en ese momento, su local de Palma llevaba 1 año y 7 meses de funcionamiento).

Pese al trago amargo que supuso el pedido de ayuda económica en el país; Christian Franco sigue adelante con sus proyectos, alentando con sus mensajes tanto a los jóvenes y el apoyo a los emprendedores, a las pequeñas y medianas empresas (mipymes). Además, El Antojo tiene más de 50 pedidos para llevar la franquicia a países como Colombia, Uruguay o Estados Unidos, donde próximamente el “Rey de las milanesas” ansía llevar sus emblemáticas milanesas, con la banderita de Paraguay adherida a cada nuevo sueño.

Dejanos tu comentario


Encuesta finalizada
¡Gracias por participar!

Click para votar