Adjudican fondos a investigación sobre carga viral de COVID-19 en aguas residuales
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El Conacyt a través de Prociencia y financiado por el FEEI aprueba proyectos de investigación sobre efectos del nuevo coronavirus.
El Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI), a través de Prociencia y ejecutado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), aprobó la investigación sobre la epidemiología de aguas residuales para cuantificar y predecir niveles de SARS-Cov-2 en la población.
En ese sentido, cabe mencionar que más de un millón de dólares serán destinados para investigaciones que trabajen para ofrecer soluciones a los problemas generados por la pandemia. En total fueron 25 los proyectos adjudicados para las diferentes áreas de investigación que formaron parte de este llamado que busca obtener resultados en solo seis meses.
Al respecto, Pablo Sotelo, investigador de la facultad de Ciencias Químicas de la UNA, dijo que el objetivo de la investigación del equipo que lidera es medir la carga viral y las cepas dominantes existentes en las aguas residuales de las diferentes zonas de Asunción. “Para así facilitar el trabajo de prevención del Ministerio de Salud Pública, detectando zonas donde el monitoreo y control debe ser reforzado, además de ayudar a tomar las medidas adecuadas para enfrentar al virus”, indicó.
Investigarán sobre la epidemiología de aguas residuales para cuantificar y predecir niveles de SARS-Cov-2 en la población. Foto: Gentileza (Ilustrativa).
Es importante indicar que este proyecto se enmarca en el área de estudios epidemiológicos que permitan generar evidencias para la prevención y respuesta a brotes y epidemias incluyendo predicción de necesidades en infraestructura, recursos humanos e insumos médicos a nivel nacional.
En tanto que el Centro de Estudios Judiciales trabajará en el proyecto “Justicia en tiempos de pandemia”, que presentará a la Corte Suprema de Justicia acciones tendientes a preservar los derechos a un juicio justo en plazo razonable, evitando posibilidades de contagio y expansión del coronavirus.
La directora ejecutiva de la organización, María Victoria Rivas, indicó que la investigación se centrará en identificar los actos procesales de la gestión jurisdiccional, así como los actos administrativos y organizativos, que sean potencialmente peligrosos para la propagación del coronavirus en la sede central del Poder Judicial. “Esto a fin de proponer, acciones de contingencia en el marco de la pandemia,incluyendo un modelo de intervención en materia de gestión jurisdiccional que implique cambios en el comportamiento de sus operadores y usuarios”, sostuvo.
Atención primaria de salud
Por su parte, la Dra. Carmen Gómez del equipo de investigadores del proyecto sobre atención primaria de salud denominado “rol del primer nivel de atención durante la epidemia y la endemia del COVID-19”, de la organización Decidamos, afirmó que buscarán recolectar información sobre las condiciones que tienen las Unidades de Salud de la Familia (USF).
“Esto será desde su rol prioritario de promoción de la salud, para afrontar la epidemia y contener la endemia de COVID-19 y otras enfermedades respiratorias agudas (IRAs), de tal manera que se puedan identificar aprendizajes y proponer acciones para mejorar la calidad de atención”, manifestó. Agregó que la investigación se realizará a partir del estudio de 10 USF, en las que buscarán, por una parte, identificar los niveles de cumplimiento en cuanto a promoción, prevención, atención y rehabilitación de la salud en el contexto de la epidemia y probable endemia, adecuándose a estándares internacionales de bioseguridad y calidad de atención.
Buscarán recolectar información sobre las condiciones que tienen las Unidades de Salud de la Familia (USF). Foto: Gentileza.
“Y por otra parte, conocer las percepciones, expectativas y demandas que tienen los usuarios, el personal de salud, personas organizadas en movimientos sociales; organizaciones de la sociedad civil y del Estado, consejos distritales, comisarías, parroquias, en el primer nivel de atención, para contar con criterios que permitan adecuar las acciones promocionales de salud”, puntualizó. Estas investigaciones se enfocan en el área de identificación de mecanismos para la preservación de la salud mental en poblaciones sometidas a brotes pandémicos en la actual contingencia y en futuros brotes y fue elegida por 13 de las 25 instituciones, oenegés y universidades que fueron seleccionadas para recibir el apoyo del programa Prociencia que financiará hasta el 90% del monto total del proyecto con una duración máxima de 6 meses.
Además, indicaron que otros proyectos fueron adjudicados para las áreas de herramientas TIC, desarrollo de diagnósticos para minimizar falsos negativos y para fomentar comportamientos sociales que reduzcan la propagación del virus pandémico.
Este 2026 se conmemoran 160 años de uno de los combates más instalados en la memoria histórica de la guerra contra la Triple Alianza: la batalla de Curupayty
La memoria histórica como motor de desarrollo comunitario
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El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) adjudicó fondos al proyecto de investigación “A 160 años de Curupayty. Un estudio histórico, arqueológico y socio ambiental del campo de batalla”. El objetivo del trabajo es contribuir, mediante un abordaje interdisciplinario, a una comprensión precisa e integral de la batalla de Curupayty como un proceso histórico, social y ambiental.
Por Jimmi Peralta
Fotos Gentileza
La selección del proyecto se da en el marco de la Convocatoria 2024 de proyectos de Investigación y Desarrollo (I+D) y contará con el financiamiento del programa Prociencia, con el respaldo del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI).
La ejecución está a cargo de la Universidad Nacional de Pilar (UNP) como institución proponente, en cooperación internacional con el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI), entidad dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) de la República Argentina.
La arqueología se enfocará en el lugar de enfrentamiento, entendido hoy como un sitio arqueológico-histórico
de relevancia patrimonial
La batalla de Curupayty se desarrolló el 22 de setiembre de 1866 en el marco de la guerra contra la Triple Alianza. La localidad se ubica a orillas del río Paraguay, en el departamento de Ñeembucú. El abordaje de la investigación incluye una dimensión historiográfica, una dimensión arqueológica y una dimensión socioambiental.
La directora del proyecto será la magíster Tania Inocencia Riveros Montiel (UNP), mientras que la investigadora principal será la magíster Viviana Paglialunga (UNP), quien compartió con La Nación/Nación Media algunos detalles del proyecto.
–¿Cuál es la motivación que los llevó a proponer este trabajo?
–En este 2026 se conmemoran los 160 años de una de las batallas más instaladas en la memoria histórica de la guerra contra la Triple Alianza: la batalla de Curupayty. Punto de inflexión en el desarrollo bélico de la fase defensiva, en esta batalla confluyen las fuerzas aliadas de las tres banderas contra las fuerzas paraguayas en un mismo sitio. Los resultados de este enfrentamiento de dimensiones excepcionales proyectaron en su propio tiempo histórico un escenario bélico que traspasó largamente las fronteras de los países enfrentados. La Universidad Nacional de Pilar está fuertemente comprometida con la historia y con las huellas visibles en la identidad cultural de los habitantes del departamento del Ñeembucú, espacio geográfico convertido en bastión de defensa. Tres de los cinco años que duró la contienda se desarrollaron en el departamento del Ñeembucú.
Por esta razón, este proyecto de investigación titulado “A 160 años de Curupayty. Un estudio histórico, arqueológico y socioambiental del campo de batalla” fue presentado en el marco de la Convocatoria 2024 de proyectos de Investigación y Desarrollo (I+D) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
VINCULACIÓN INTERNACIONAL
–¿Cómo se da la vinculación con instituciones académicas de Argentina?
–La UNP cuenta con una amplia trayectoria de vinculación internacional en el marco de la política de internacionalización, con la cual se busca estrechar en forma sostenida relaciones recíprocas que coadyuven al crecimiento de la educación superior universitaria. En lo que respecta al actual proyecto, la asociatividad entre el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI) y la Universidad Nacional de Pilar (UNP) en la postulación del proyecto al Conacyt se fundamenta en la complementariedad de capacidades y conocimientos entre ambas instituciones.
–¿Qué roles irá asumiendo en el proceso cada institución?
–La ejecución del proyecto está a cargo de la Universidad Nacional de Pilar (UNP) como institución proponente, en un esquema de cooperación internacional con el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI), entidad dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) de la República Argentina. El IIGHI, con su experiencia en estudios históricos, arqueológicos y socioambientales, aporta un equipo de investigadores especializados en la reconstrucción de procesos históricos, análisis territorial y documentación de sitios patrimoniales. Por su parte, la UNP cuenta con una producción académica importante en el eje de investigación de identidad histórica, con numerosos trabajos de abordaje histórico y antropológico, a los que se suman varios trabajos de extensión con la comunidad y contribuye con su conocimiento del contexto local, su capacidad de gestión territorial y su vínculo con las comunidades de Ñeembucú. Este enfoque integral permitirámanejar información relevante, facilitando la articulación con actores locales y asegurando la aplicabilidad de los resultados en la valorización del patrimonio histórico y natural del campo de batalla de Curupayty.
La investigación busca caracterizar y analizar los elementos antrópicos y no antrópicos del paisaje y reconstruir la dinámica del enfrentamiento
–¿Cuáles serían las dimensiones abordadas en el proceso de investigación?
–Son tres las dimensiones que se abordarán en el desarrollo del proyecto. Por un lado, la dimensión histórica, para analizar fuentes diversas, conocidas o inéditas sobre la batalla, incluyendo nombres, descripciones y mapas que darán, además del soporte teórico, las herramientas necesarias para el inicio de los trabajos de campo. Posteriormente, la dimensión arqueológica, en la que se realizará una delimitación precisa del espacio geográfico del sitio, identificando y caracterizando las estructuras defensivas y vestigios materiales terrestres con el apoyo de tecnología avanzada. Por último, desde la dimensión de la biología de la conservación, abordando el estudio de las modificaciones del ecosistema a causa de las intensas actividades antrópicas de la guerra, donde se evaluará no solo el impacto, sino que también el nivel de resiliencia y recuperación ambiental actual de la biota en la región.
ARTICULACIÓN INTERDISCIPLINARIA
–¿Cómo se realizará la división del trabajo o la integración de los equipos?
–Una de las principales innovaciones del proyecto es la colaboración entre investigadores de dos de los países protagonistas de la contienda, Paraguay y Argentina. Este estudio binacional se complementa con una articulación interdisciplinaria, dado que especialistas en historia, arqueología y biología analizarán el campo de batalla. Los historiadores se acercarán a las expectativas y la experiencia de combate plasmadas en diversas fuentes primarias producidas por protagonistas de ambos bandos, enfocada específicamente al campo de batalla. La arqueología se enfocará en el lugar de enfrentamiento, entendido hoy como un sitio arqueológico-histórico de relevancia patrimonial, para comprender sus límites, caracterizar y analizar los elementos antrópicos y no antrópicos del paisaje y reconstruir la dinámica del enfrentamiento. Finalmente, la biología de la conservación se centrará en estudiar las modificaciones del paisaje causadas por los movimientos de tierra debido a la intensa actividad humana llevada a cabo tanto en los momentos de la preparación de la defensa como por las acciones posteriores desarrolladas durante el enfrentamiento, agregando información escasamente contemplada en los enfoques científicos sobre las guerras.
–¿Qué antecedentes relevantes se tienen en trabajos binacionales así que con financiamiento estatal junten académicos de países que formaron parte de una guerra?
–Existe ya hace unos años la tradición de encuentros o congresos de carácter internacional convocados en torno al tema de la Triple Alianza, con participación de investigadores de los países involucrados. Esto ha colaborado fuertemente en establecer vínculos internacionales que abrieron las puertas a este desafío de trabajar en forma conjunta en un mismo proyecto colaborativo. Es sin dudas un paso gigantesco en el crecimiento académico del abordaje de temas tan sensibles, en los que todos los participantes se ven afectados de una u otra manera. Trabajar en una comprensión más precisa del pasado es realmente una obligación. Creemos que, al menos en la región, es uno de los primeros trabajos de carácter binacional en el cual investigadores categorizados del Conacyt de Paraguay y del Conicet de Argentina aúnan esfuerzos en un proyecto así de ambicioso.
NUEVAS PREGUNTAS
–¿Cuáles son los antecedentes, archivos documentales e hipótesis que se plantean como puntos de partida en este trabajo?
–Tradicionalmente, la nueva historiografía de la guerra ha privilegiado aspectos identitarios, políticos y culturales, dejando de lado el conflicto bélico propiamente dicho y las experiencias táctico-territoriales de los combatientes en el terreno. El proyecto busca rescatar esas vivencias analizando fuentes primarias de todos los involucrados. La guerra contra la Triple Alianza cuenta sin dudas con una extensa historiografía nacional, regional e internacional. Sin embargo, el impacto de la guerra a nivel regional nos sigue interpelando con nuevas preguntas que nos dirigen a estudios que contemplen aspectos que se puedan abordar desde múltiples miradas. La justificación de este proyecto radica en introducir un enfoque novedoso, interdisciplinario y binacional para realizar nuevos aportes y cubrir tal vez algún vacío en el estudio de la Guerra Grande (1865-1870).
–¿Qué aportes se pueden esperar de este proyecto?
–Además del fortalecimiento de la cooperación académica binacional, se espera que esta asociatividad genere resultados concretos, tales como la producción de nuevos conocimientos sobre la batalla de Curupayty, la identificación de vestigios arqueológicos, la elaboración de publicaciones científicas y la formulación de estrategias de preservación y difusión del sitio como patrimonio histórico y cultural. Apunta también a preservar y poner en valor el campo de batalla como patrimonio histórico y natural, promoviendo la conciencia sobre su relevancia en la construcción de la identidad nacional y regional. Por otra parte, la difusión del conocimiento a la comunidad y la creación de materiales educativos fortalecerá la conexión entre la población y su historia, fomentando un sentido de pertenencia y valoración del patrimonio compartido. Así, el proyecto contribuye a una comprensión más profunda de la identidad histórica desde una perspectiva colaborativa e inclusiva.
–¿Cuál es el impacto que se espera generar en la comunidad?
–Hay un impacto directo en el desarrollo local a través del impulso del turismo cultural y patrimonial sostenible. La rigurosa delimitación científica y catalogación del sitio mediante tecnología avanzada (drones y sistemas de información geográfica) proveerá la base necesaria para diseñar lineamientos de políticas públicas que frenen el expolio descontrolado, promoviendo la conservación del lugar. Así también, la investigación se traducirá en herramientas prácticas para la dinamización turística del departamento de Ñeembucú, tales como el diseño de cartelería y señalética específica para el campo de batalla y la implementación de un sistema de libro de visitas (físico y digital) para enriquecer la experiencia de los recorridos, transformando el rescate de la memoria histórica en un motor de desarrollo comunitario y conciencia social.
PERFIL
Magíster Viviana Paglialunga, investigadora principal
Nombre: María Viviana
Apellido: Paglialunga
Trayectoria: Historiadora e investigadora categorizada por el Conacyt. Docente investigadora FCTA/UNP, investigadora categorizada del Conacyt. Miembro titular del Comité Paraguayo de Ciencias Históricas (CPCH). Miembro titular de la Sociedad Argentina de Investigación y Enseñanza en Historia de la Educación (SAIEHE).
Lanzan la quinta edición del programa Innovadores Públicos
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En acto de presentación compartieron los resultados que evidencian el impacto de esta iniciativa interinstitucional.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el apoyo del Instituto Nacional de la Administración Pública del Paraguay (INAPP) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), lanzaron la quinta edición del Programa de Formación Innovadores Públicos. En este marco, la iniciativa no solo convoca a nuevas instituciones, sino que también pone en valor los resultados alcanzados desde su creación, a través de casos reales de innovación en el sector público.
Durante el acto de apertura, el D. Sc. Benjamín Barán, ministro presidente del Conacyt, destacó la importancia de impulsar una cultura de innovación en el sector público centrada en las personas. Señaló que el programa Innovadores Públicos busca fortalecer las capacidades de los servidores públicos para diseñar soluciones innovadoras a los desafíos institucionales, promoviendo el trabajo colaborativo y la generación de valor público.
HERRAMIENTA ESTRATÉGICA
Asimismo, resaltó que, tras cuatro ediciones exitosas y más de 200 servidores públicos capacitados, el programa se ha consolidado como una herramienta estratégica para contribuir a la modernización del Estado y al cumplimiento de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2050.
“La innovación pública ocurre cuando existen personas dispuestas a cuestionar lo establecido, a trabajar de manera colaborativa y a poner a las personas en el centro de la solución. Este programa busca formar una nueva generación de innovadores públicos capaces de liderar cambios, impulsar mejoras y generar valor público desde sus instituciones”, expresó el ministro presidente del Conacyt, D. Sc. Benjamín Barán.
La iniciativa promueve el diseño de soluciones incorporando enfoques centrados en las personas, uso de evidencia y metodologías ágiles. A través de un proceso práctico, 12 equipos multidisciplinarios trabajan en la identificación de problemas, el diseño de propuestas y su validación mediante pilotos de innovación. lo largo de sus cuatro ediciones, el programa ha convocado a más de 200 funcionarios y funcionarias de más de 32 instituciones públicas, quienes han desarrollado alrededor de 40 soluciones orientadas a mejorar servicios, procesos y políticas públicas y han desarrollado e implementado 20 pilotos públicos.
EN TODO EL PAÍS
Cada vez más territorio. Por primera vez, la convocatoria se hizo extensiva a todo el país, la modalidad será 100 % presencial, con un equipo participante de Alto Paraná, Ciudad del Este.
Además, se añade de manera formal un componente de digitalización y usos de herramientas impulsadas por inteligencia artificial (IA) para adoptar tecnologías digitales que mejoren la eficiencia, productividad, y que abra oportunidades de innovación en el marco de procesos colaborativos. A lo largo de sus cuatro ediciones, el programa ha convocado a más de 200 funcionarios y funcionarias de más de 32 instituciones públicas, quienes han desarrollado alrededor de 40 soluciones orientadas a mejorar servicios, procesos y políticas públicas y han desarrollado e implementado 20 pilotos públicos.
Convocatoria destacó estudios liderados por mujeres científicas de América Latina y el Caribe.
La M.Sc. Cinthia Cazal Martínez, investigadora del Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) y del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Nacional de Asunción (CEMIT-UNA), fue reconocida en la iniciativa regional “Ella innova en ciencia ALC 2026”, una convocatoria que destaca proyectos liderados por mujeres científicas de América Latina y el Caribe. La investigadora paraguaya estuvo entre las propuestas mejor calificadas del certamen, con el proyecto denominado “Estrategia multiómica para la resiliencia agrícola: Caracterización molecular de Pyricularia spp. en cereales”.
INVESTIGACIÓN
El trabajo presenta estrategias orientadas al fortalecimiento de la resiliencia agrícola mediante herramientas de caracterización molecular aplicadas a enfermedades que afectan a cereales, un área de relevancia para la producción y la seguridad alimentaria. La propuesta consiste en una plataforma biotecnológica integrada para el estudio de la interacción planta-patógeno, actualmente en operación, desarrollada a partir de la articulación de dos proyectos cofinanciados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el CEMIT-UNA.
Los participantes del Seminario Internacional de Sarcomas Retroperitoneales y Pélvicos destacaron la importancia de la innovación científica para mejorar los resultados en los pacientes
Fortalecen manejo multidisciplinario de los sarcomas
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El Seminario Internacional de Sarcomas Retroperitoneales y Pélvicos reunió a especialistas nacionales e internacionales con el objetivo de fortalecer el abordaje multidisciplinario de esta compleja enfermedad. La actividad se desarrolló entre el Hospital General de Coronel Oviedo y el Hotel Hilton Garden Inn de Asunción, los días 17 y 18 de abril de 2026.
Los sarcomas son un tipo poco frecuente de cáncer que se origina en los tejidos blandos o en los huesos, como músculos, grasa, vasos sanguíneos o tejido conectivo.
Se caracterizan por su gran diversidad, lo que hace que su diagnóstico y tratamiento sean especialmente complejos y requieran la participación de múltiples especialidades médicas.
El evento fue organizado por la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Caaguazú (FCM-UNCA), el Hospital General de Coronel Oviedo (HGCO), el Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) y Sitio Medical Solutions, y contó con el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) a través del Programa PROCIENCIA, con apoyo del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI).
COMPROMISO
Esta articulación institucional resalta el compromiso con la formación continua y el fortalecimiento de la investigación en salud en Paraguay.