Recordó que todo rito funerario queda prohibido durante la pandemia por las características propias del evento y por la mezcla de núcleos que existe.
Recientemente se conoció un caso de Caaguazú, en el que unas 300 motos acudieron a un entierro. Al respecto, Pablo Lemir, médico forense, dijo en comunicación con Universo 970 AM que la aglomeración de personas y velatorios están prohibidos.
“Está prohibido, desaconsejado y de todas las maneras posibles que se puedan decir. Es incorrecto lo que se hizo, los velatorios siguen prohibidos por las características mismas que tiene el tipo de evento”, expresó. Mencionó que cuando se hace un protocolo y se hacen restricciones desde Salud Pública y Ministerio Público, tiene una lógica científica y social.
Explicó que no se puede comparar un ómnibus donde hay 30 personas sentadas transportándose y que son desconocidas, con un velatorio. “Incluso si la cantidad del velatorio es menor porque las características del evento hacen que las medidas de bioseguridad no sean respetadas”, sostuvo.
Lemir ejemplificó que en un velatorio lo normal es que la gente esté sufriendo, lo cual puede implicar llorar, gritar, moquear y tanto los desconocidos, familiares o amigos se acerquen a abrazar, besar, tratar de consolar, es un evento donde hay contacto físico y donde hay intercambio de fluidos. “Se constituye en un foco de infección, por eso es que a nivel mundial los velatorios durante la pandemia están desaconsejados, prohibidos, sugeridos que no se hagan”, indicó.
En cuanto a la disposición de los cuerpos, indicó que entierro, incineración, panteón, las 3 opciones son válidas. “Solo que cuando se trata de un caso COVID confirmado tiene unas características especiales. Todo rito funerario queda prohibido durante la pandemia”, recordó.
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Se refirió además a los velatorios íntimos, ya que no existen como tal y esto porque es muy poco probable por nuestra indisciplina latinoamericana que en el velatorio esté solamente el núcleo de la gente que estuvo en la casa y en contacto con esa persona. “Lo más probable es que venga la tía, prima lejana que no forma parte del núcleo habitual, pero sí forma parte de la familia, entonces ahí ya hay una mezcla de núcleos y al haber eso ya puede haber transmisión. Ejemplo, el caso de Paraguarí con el militar”, expresó.
Manifestó además que dicha procesión realizada con la gran cantidad de motos, es una cuestión absolutamente violatoria de todos los protocolos actuales. “Se fueron en motos, sin cascos, sin tapabocas y con bebés en brazos”, lamentó.
“Yo creo que la mayoría de los médicos estamos desesperados porque en este caso es la ignorancia la que va a causar mayor cantidad de estragos en la población”, agregó el médico forense.