El Dr. Carlos Morínigo, jefe de la sala de Aislamiento Biológico del Ineram (Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente Juan Max Boettner), dijo que urge que los equipos de bioseguridad e insumos lleguen a los hospitales y a los albergues, potenciales puntos de contagio.
“Es apremiante la situación para el personal de salud que está en los hospitales a la espera de estos insumos”, expresó.
Al día de hoy, en el Ineram se encuentran internados 5 pacientes con COVID-19, todos provenientes de los albergues, confirmó el Dr. Felipe González, director del Ineram.
“Aguardamos la repartición de esos insumos, ya debemos tener todo a mano, dispuesto para su uso. Tienen que prepararse, organizar los kits de modo que cuando sea necesario, se utilice”, subrayó.
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González explicó que por más de que no se utilicen los equipos y la pandemia esté controlada en cierta medida, el personal de salud que está en los hospitales debe estar preparado.
Sobre las capacidades médicas y de bioseguridad para contener el COVID-19, aseguran que el personal del Ineram está capacitado para asistir a los pacientes que lleguen hasta el nosocomio. Si bien indican que por el momento cuentan con los equipos de seguridad, no saben el día de mañana.
“El tema está en que no sabemos en qué momento pueden requerirse más elementos, si esto se dispara por ejemplo, esperamos no ocurra”, indicó González.
Por otra parte, Morínigo insistió en la provisión adecuada y rápida al personal que trabaja en los albergues. “Tenemos gente que está en aislamiento en los albergues y esos son focos potenciales de contagio, allí están trabajando médicos, enfermeras y otros personales que están expuestos permanentemente”, urgió.
Ineram es el centro de referencia para la internación de los pacientes que cuenten con complicaciones a causa del coronavirus. En el mismo predio se construyó un hospital modular de unos 2.100 m² de superficie, que alberga un total de 100 camas, de las cuales 36 están destinadas al uso del personal de blanco que dispone de salas de aislamiento biológico y protección del personal capacitado que asiste a los enfermos.
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En Paraguay, unas 270 personas viven con fibrosis quística
En Paraguay, unas 270 personas viven con fibrosis quística, una enfermedad genética, hereditaria y crónica que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo. Aunque durante años fue considerada una condición asociada casi exclusivamente a la infancia, los avances en diagnóstico, tratamiento y atención integral permiten hoy que más pacientes puedan vivir una vida plena y de calidad.
En Paraguay, los avances en el diagnóstico precoz, el acceso a tratamientos específicos y el seguimiento multidisciplinario permitieron aumentar la esperanza de vida de los pacientes con fibrosis quística, que actualmente puede llegar a un promedio de entre 45 y 50 años.
Así lo explicó la doctora María José Ayala, responsable del área de adultos de la Unidad de Fibrosis Quística del Ineram, quien destacó que este cambio representa un avance significativo para una enfermedad que, años atrás, impedía que muchos pacientes llegaran a la edad adulta. “Anteriormente, esto era impensable: los pacientes no llegaban a la edad adulta. Sin embargo, gracias a los avances, al mayor conocimiento de la patología, al diagnóstico precoz y a los nuevos tratamientos, la esperanza de vida ha aumentado”, señaló.
La fibrosis quística es considerada una enfermedad poco frecuente por su baja incidencia en comparación con otras patologías. En Paraguay, se registra aproximadamente un caso por cada 5.000 recién nacidos y actualmente existen 270 pacientes diagnosticados a nivel nacional. De ellos, 30 adultos reciben seguimiento especializado en la unidad del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), que también acompaña a un paciente de 60 años, un hito que refleja el impacto de los avances terapéuticos en la calidad y expectativa de vida.
Este cambio también fue acompañado por la promulgación de la Ley 6.468, en 2020, que creó el Programa de Atención Integral para personas con fibrosis quística y permitió garantizar la cobertura de medicamentos esenciales provistos por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
Sobre la enfermedad
La fibrosis quística es una enfermedad genética, hereditaria y crónica causada por una alteración en el gen CFTR. Esta condición vuelve las secreciones del organismo más espesas y difíciles de eliminar, afectando principalmente a los pulmones, el páncreas, el sistema digestivo, inmunológico y reproductivo.
Sus síntomas pueden variar según la edad y la gravedad del cuadro, pero entre los más frecuentes se encuentran la tos crónica persistente, infecciones respiratorias recurrentes, dificultad respiratoria, bajo peso, problemas de crecimiento, mala absorción de nutrientes, diarrea crónica, sudor salado y sinusitis crónica.
La especialista explicó que estos signos pueden confundirse con otras enfermedades respiratorias, como asma, bronquitis crónica, neumonía recurrente o bronquiectasias, lo que puede retrasar el diagnóstico durante años. De hecho, existen pacientes adultos que fueron diagnosticados recién a los 30 o 33 años, luego de haber recibido durante gran parte de su vida tratamientos para otras patologías.
Para identificarla a tiempo, la “prueba del piecito” (un análisis neonatal gratuito en todo el país) resulta fundamental durante los primeros siete días de vida. Al respecto, la Dra. María José enfatizó: “El diagnóstico precoz es fundamental porque permite iniciar el tratamiento antes de que se produzcan daños irreversibles en los pulmones y otros órganos. Esto mejora la calidad de vida, reduce las hospitalizaciones, disminuye las complicaciones y aumenta la esperanza de vida”. Si este filtro resulta sospechoso, el diagnóstico debe confirmarse de forma gratuita mediante una prueba de sudor en el Hospital Acosta Ñu.
Los pacientes con Fibrosis Quística requieren un abordaje multidisciplinario de por vida que incluye controles frecuentes, fisioterapia respiratoria diaria, soporte nutricional y fármacos inhalados. En los últimos años, la incorporación de terapias moduladoras marcó un antes y un después en la medicina al disminuir notablemente las infecciones y transformar la función pulmonar de los afectados. Sin embargo, el acceso a este tratamiento exige de forma obligatoria una prueba genética previa, ya que no todas las mutaciones de la enfermedad responden al mismo fármaco.
Este estudio genético representa justamente uno de los principales desafíos actuales en el país, debido a que no está cubierto por el sector público ni por el IPS. Al tener que realizarse en el ámbito privado y enviarse a laboratorios del extranjero, su elevado costo económico se convierte en una barrera crítica que frena la oportunidad de cambiar la vida de muchos pacientes paraguayos.
Abordaje integral para el futuro
La especialista remarcó la necesidad de fortalecer el apoyo psicológico y social para los pacientes y sus familias, como parte de una atención integral que acompañe no solo el tratamiento médico, sino también los desafíos cotidianos que implica vivir con una enfermedad crónica.
“Una mayor concienciación permite sospechar la enfermedad de forma precoz, facilitar el acceso al diagnóstico y garantizar que los pacientes reciban la atención integral que necesitan”, afirmó. Con diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y seguimiento especializado, muchas personas con fibrosis quística pueden estudiar, trabajar, formar una familia y llevar una vida plena.
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Ineram cumple 81 años con renovado equipo biomédico
Este 4 de julio, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente “Prof. Dr. Juan Max Boettner” (Ineram) conmemora sus 81 años de vida institucional, consolidando su labor como centro de referencia del sistema público de salud para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades respiratorias.
Como parte del proceso de fortalecimiento impulsado por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, en los últimos meses el Ineram incorporó nuevos equipos biomédicos destinados a ampliar su capacidad diagnóstica y terapéutica. La inversión, que asciende a G. 2.800.000.000, fue realizada con el apoyo de la Fundación Tesãi, dependiente de la Itaipú Binacional, y permitirá optimizar la respuesta del establecimiento ante emergencias respiratorias y procedimientos quirúrgicos de alta complejidad.
Entre los equipos incorporados se encuentran un videobroncoscopio, broncoscopio, traqueoscopio, monitor de grado médico, videomediastinoscopio, sets de instrumentales para cirugía torácica videoasistida (VATS), mediastinoscopía, pleuroscopía y toracoscopía, además de un esternótomo.
En materia de abastecimiento, durante el año 2025 el instituto recibió insumos y medicamentos conforme a los reportes del sistema de abastecimiento de la Dirección General de Gestión de Insumos Estratégicos en Salud (DGGIES) y al Plan Operativo Anual. La distribución alcanzó un total de G. 64.264.082.104, lo que representa un incremento del 20 % con relación a años anteriores.
La demanda de atención especializada continúa siendo creciente. Solo durante el mes de mayo se registraron 8.857 consultas, de las cuales 5.565 correspondieron a consultas externas en especialidades como neumología, cardiología, tuberculosis, alergia, otorrinolaringología, urología, oncología y psicología. En el mismo periodo, el servicio de urgencias atendió 3.292 consultas.
Reseña histórica
El origen del instituto se remonta al convenio suscrito el 23 de junio de 1942 entre el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública, que permitió impulsar la construcción del entonces Sanatorio Bella Vista por iniciativa del Prof. Dr. Juan Max Boettner.
El establecimiento fue inaugurado el 4 de julio de 1945. Posteriormente, mediante la Resolución S.G. N.° 103 del 4 de julio de 1958, pasó a denominarse “Sanatorio Prof. Dr. Juan Max Boettner”, en homenaje a su fundador. Con la ampliación de sus servicios y la evolución de las necesidades sanitarias del país, mediante la Resolución S.G. N.° 464 del 4 de agosto de 1998, la institución adoptó su denominación actual: Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente “Prof. Dr. Juan Max Boettner” (Ineram).
Además de la atención especializada, el instituto desarrolla actividades de formación de recursos humanos, investigación y promoción de la salud, contribuyendo al fortalecimiento de la respuesta sanitaria en patologías respiratorias. Actualmente, el instituto continúa fortaleciendo su capacidad asistencial, docente y científica mediante la atención especializada, la formación de profesionales y el desarrollo de estrategias orientadas a la prevención y el tratamiento de las enfermedades respiratorias, en beneficio de la población.
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Pechugon cumple su promesa como sponsor de la Albirroja: llevará Vorí Vorí a albergues durante todo el invierno
Tras la victoria de Paraguay ante Turquía, Pechugon llevará Vorí Vorí al Albergue San Jerónimo durante todo el invierno. La fe, la pasión por la Albirroja y el compromiso con quienes más necesitan se unieron en una promesa que hoy comienza a hacerse realidad.
Días atrás, Pepe Chugon peregrinó hasta la Basílica de Caacupé para realizar una promesa muy especial. Con la ilusión de todo un país puesta en la Selección Paraguaya de Fútbol, pidió por una victoria de la Albirroja ante Turquía y asumió públicamente un compromiso solidario: “Si Paraguay conseguía el triunfo, Pechugon llevaría Vorí Vorí a un albergue transitorio por lo que dure el invierno”, pero se amplía a otros hogares en fechas puntuales.
La victoria llegó y con ella, también el momento de cumplir. La acción busca transformar la alegría que genera el fútbol en un gesto concreto de solidaridad. “La emoción que nos regaló la Albirroja merece ser compartida. Queremos que esa alegría llegue también a quienes más necesitan una mano amiga, especialmente en esta época del año. Hoy celebramos una victoria dentro de la cancha y también una oportunidad de ayudar fuera de ella”, señalan desde Pechugon.
Visitas programadas
Las visitas fueron programadas de la siguiente manera: ayer miércoles 24 de junio a las 20:00 tocó el turno al Albergue San Jerónimo, fue la segunda visita. Hoy jueves 25, a las 11:30 el Hogar Gijón Roga recibió la grata visita. Mañana viernes 26 estarán por Asoleu, a las 11:00. Pechugon: La fuerza de nuestra tierra. El sabor de la garra guaraní.
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En cirugía de alta complejidad, extraen enorme bocio del tórax de un paciente
Este miércoles, el Ministerio de Salud Pública informó sobre una compleja intervención quirúrgica realizada en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), donde especialistas lograron extirpar con éxito un bocio intratorácico de aproximadamente 380 gramos a un paciente de 60 años, quien evolucionó favorablemente y recibió el alta médica tres días después de la operación.
Según el reporte oficial, el paciente presentaba un crecimiento anormal de la glándula tiroides que no solo comprometía la región del cuello, sino que también se extendía hacia el interior del tórax, una condición conocida como bocio intratorácico o endotorácico.
“Esta situación puede generar compresión de estructuras vitales como la tráquea, los vasos sanguíneos e incluso el esófago, dificultando la respiración y la deglución”, explicaron desde la carera sanitaria.
A continuación indicaron que la intervención consistió en una tiroidectomía total mediante acceso cervical, técnica que permitió retirar completamente la glándula afectada sin necesidad de procedimientos más invasivos. El diagnóstico final confirmó que se trataba de un bocio coloide multinodular benigno, aunque su gran tamaño y ubicación representaban un importante desafío quirúrgico.
¿Qué es el bocio intratorácico?
El personal médico reveló que el bocio es el aumento anormal del tamaño de la glándula tiroides. Cuando ese crecimiento se extiende desde el cuello hacia el interior del tórax se denomina bocio intratorácico o endotorácico. En muchos casos puede pasar desapercibido durante años, pero al aumentar de tamaño puede provocar dificultad respiratoria, sensación de presión en el pecho, cambios en la voz o problemas para tragar alimentos.
Entre las principales causas se encuentran los trastornos de la tiroides y, especialmente, la deficiencia de yodo, mineral esencial para la producción de hormonas tiroideas.
“Paraguay ha sido históricamente un país vulnerable a este problema debido a que sus suelos contienen bajos niveles naturales de yodo, motivo por el cual la sal yodada se convirtió en una de las principales estrategias de prevención”, expresaron.
Datos en Paraguay
Un detalle a tener en cuenta es que las enfermedades relacionadas con la deficiencia de yodo fueron durante décadas un problema importante de salud pública en el país. Una encuesta nacional realizada por el Ministerio de Salud en 1988 reveló que el 48,6 % de la población escolar presentaba algún trastorno asociado a la falta de yodo, siendo el bocio la manifestación más frecuente.
Sin embargo, los programas de fortificación con sal yodada permitieron una marcada reducción de los casos. Estudios más recientes muestran que el bocio y otros trastornos por déficit de yodo son hoy mucho menos frecuentes que décadas atrás.
Finalmente, los especialistas advierten que cuando alcanza grandes dimensiones, un bocio intratorácico puede comprometer seriamente la calidad de vida e incluso poner en riesgo la salud del paciente debido a la compresión de órganos y estructuras del tórax. En algunos casos también puede asociarse a alteraciones hormonales de la tiroides que afectan el metabolismo, el sistema cardiovascular y otras funciones del organismo.
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