Ex becarios de Taiwán hicieron entrega de alimentos para colaborar con la preparación de ollas populares.
Ante la emergencia sanitaria que se vive a nivel país por la pandemia generada por el coronavirus, personas de diferentes sectores se organizan para ayudar a los más vulnerables. Ollas populares, donaciones, kits de alimentos, elementos de limpieza, todo es válido al momento de colaborar con aquellas personas que a causa de la crisis desatada por el COVID-19 no pueden acceder a un plato de comida ya sea porque perdieron su trabajo o porque no pueden salir a ganar el pan de cada día.
Desde varios sectores, las personas ayudan como pueden y este es el caso de más de cincuenta profesionales ex becarios de Taiwán que aportaron su granito de arena para que los alimentos puedan llegar a los encargados de algunas ollas populares que alimentan a más de 400 personas. Leche, fideo, aceite, yerba, son algunos de los productos que donaron.
Desde la Asociación Paraguaya de ex becarios de Taiwán mencionaron que para la entrega de los insumos visitaron a Margarita Domínguez en Remansito, encargada de una olla popular que alimenta a aproximadamente 60 personas.
Así también, llegaron junto a los encargados de la Parroquia Catedral Santa Rosa de Lima, de la Diócesis de Benjamín Aceval, quienes se encargan de alimentar a 200 personas de la tercera edad.
Por último, visitaron a los integrantes de la comisión asentamiento El Triunfo, Norma Balbuena, Rocío Acuña, Víctor Díaz y Casilda, quienes son responsables de alimentar a aproximadamente 150 familias.
Los ex becarios de Taiwán manifestaron que en este momento de adversidad es importante estar más unidos que nunca.
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UNA abre convocatoria para el curso “Estudios de Taiwán”
La Universidad Nacional de Asunción (UNA) abrió la convocatoria para el curso internacional “Estudios de Taiwán (Taiwan Studies)”, una propuesta gratuita que busca brindar a docentes, estudiantes, funcionarios universitarios y al público en general herramientas para conocer la historia, cultura, desarrollo, educación y relaciones internacionales de Taiwán.
Las clases presenciales comenzarán el 17 de septiembre y se impartirán los jueves y viernes, de 18:00 a 20:30, en el Centro de Acceso a la Información de la Biblioteca Central del Campus Universitario de San Lorenzo. El programa tendrá una duración aproximada de cinco meses y se desarrollará en modalidad híbrida, combinando actividades presenciales y virtuales.
La convocatoria está dirigida a personas interesadas en ampliar sus conocimientos sobre Taiwán y en fortalecer los vínculos académicos e internacionales. Para la inscripción se solicita un breve currículum vitae, copia de la cédula de identidad, copia del diploma o certificado de estudios y una carta de motivación.
También se solicita acreditar un nivel B2 de inglés. Este requisito no es excluyente para cursar el programa, pero sí será requerido para quienes aspiren a acceder a la estancia de investigación en Taiwán. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 6 de septiembre de 2026. Las personas interesadas pueden completar el formulario de inscripción disponible en línea y consultar el programa académico. Para consultas, la UNA habilitó el correo electrónico taiwanstudies@rec.una.py.
Relaciones bilaterales
Entre los contenidos previstos se encuentran la historia de Taiwán y las relaciones bilaterales con Paraguay; los pueblos indígenas y la historia temprana; los procesos coloniales y de modernización; la República de China y el Taiwán de posguerra; la diversidad lingüística y la educación bilingüe; la democratización y las reformas educativas; además del crecimiento económico, la industria tecnológica, los semiconductores y la geopolítica.
También se analizarán las estrategias diplomáticas de Taiwán y sus vínculos con Paraguay y con otros países de América Latina. Uno de los ejes del programa será el análisis comparativo de las experiencias de Taiwán y Paraguay en ámbitos como las políticas lingüísticas, la educación bilingüe, la formación docente, el desarrollo tecnológico y los procesos de democratización.
El programa plantea, por ejemplo, estudiar los modelos de educación bilingüe de Taiwán, en particular la relación entre mandarín e inglés, y contrastarlos con el contexto bilingüe español-guaraní de Paraguay. Asimismo, contempla el análisis de las políticas educativas, la incorporación de tecnologías en la enseñanza y las experiencias de intercambio académico.
Además de la formación académica, el programa contempla una oportunidad para los participantes que completen todos los módulos. Estos podrán concursar con una propuesta de investigación para realizar una estancia o pasantía de investigación de hasta un mes en una universidad de Taiwán, financiada por el programa.
La selección se realizará a partir de las propuestas de investigación presentadas por los participantes y está prevista para abril de 2027. El cronograma contempla el desarrollo de los módulos entre septiembre de 2026 y marzo de 2027, seguido por la elaboración y entrega de propuestas de investigación. El orden de los módulos podría modificarse según la disponibilidad de los docentes extranjeros.
La propuesta fue diseñada conjuntamente por la Dirección General de Posgrado y Relaciones Internacionales de la UNA y el Ministerio de Educación de la República de China (Taiwán). El programa contempla la participación de docentes y tutores especializados, con actividades que combinarán encuentros presenciales, clases virtuales y trabajo asincrónico.
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Paraguay reduce sus trasplantes y deja a más pacientes a la espera de un órgano
Según datos oficiales del Ministerio de Salud Pública, del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT) y registros internacionales, el número de trasplantes realizados en Paraguay cayó casi un 27 % en los dos últimos años, teniendo en cuenta que en 2025 se concretaron solo 163 procedimientos quirúrgicos, en tanto que en 2024 hubo 223, es decir, los pacientes recibieron 60 oportunidades menos para los que esperan con urgencia un trasplante.
Si extendemos estos datos a los últimos cinco años, vemos que en 2021 se realizaron 131 trasplantes de órganos y tejidos; en 2022, 202, de los cuales 157 correspondieron a órganos y tejidos y 45 a médula ósea. En 2024, la cifra llegó a 223 procedimientos, de acuerdo con los registros del INAT, mientras que en 2025 se contabilizaron 163: 74 de córneas, 2 de corazón, 32 renales y 55 de médula ósea.
La disminución registrada en los últimos años no representa solamente una estadística. Cada trasplante que no llega a concretarse puede significar meses o incluso años adicionales de espera para una persona cuya vida depende de la disponibilidad de un órgano o tejido. Detrás de los números existen pacientes y familias que viven diariamente con la incertidumbre de no saber cuándo llegará esa llamada que puede cambiarlo todo.
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El sí que salva vidas
Desde el Ministerio de Salud informaron este viernes sobre el operativo de donación realizado el jueves en el Hospital de Clínicas constituye un ejemplo del impacto que puede tener una decisión tomada en uno de los momentos más difíciles para una familia.
Un hombre de 62 años falleció como consecuencia de un accidente cerebrovascular, y sus familiares, pese al dolor de la pérdida, aceptaron donar sus órganos y tejidos. Ese “sí” permitió transformar una tragedia en una posibilidad concreta de vida para otras personas.
El procedimiento de procuración y ablación permitió obtener riñones, córneas y tejidos óseos. Los riñones fueron destinados a pacientes del Hospital de Clínicas que serían sometidos al trasplante, mientras que las córneas y los tejidos óseos fueron remitidos a los respectivos bancos de tejidos para su procesamiento y posterior utilización en personas que los necesiten.
El caso demuestra que la donación no es una cuestión abstracta ni una decisión que solamente involucra al sistema sanitario. Es, fundamentalmente, un acto de solidaridad que puede prolongar la historia de alguien más cuando la de un ser querido llega a su final.
Desde el Ministerio de Salud Pública, a través del INAT, expresaron sus condolencias a la familia y destacaron su generosidad, al tiempo de reconocer el trabajo del equipo multidisciplinario que intervino en el operativo junto con profesionales del Hospital de Clínicas.
Cambiar vidas
Hablar de donación no debería limitarse a las campañas ocasionales. Es necesario generar una conversación permanente en la sociedad, derribar temores, combatir la desinformación y comprender que donar órganos puede significar que una persona que hoy espera pueda volver a estudiar, trabajar, compartir con su familia o simplemente recuperar una vida cotidiana que una enfermedad le arrebató.
El reciente caso del Hospital de Clínicas deja una enseñanza particularmente poderosa: una familia que atravesaba una pérdida irreparable tuvo la posibilidad de convertir ese dolor en esperanza para otros.
Mientras miles de personas dependen de un trasplante para mejorar o prolongar su vida, cada decisión favorable a la donación adquiere un valor incalculable. Donar órganos no borra una pérdida, pero puede evitar que otras familias tengan que enfrentar una muerte que pudo haberse prevenido con un trasplante.
La donación no significa el final de una historia, sino la posibilidad de que otra continúe.
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Fenilcetonuria: los desafíos persistentes y las nuevas alternativas
La fenilcetonuria (PKU), es una enfermedad metabólica hereditaria causada por la incapacidad del organismo para metabolizar adecuadamente la fenilalanina, un aminoácido presente en alimentos ricos en proteínas. Sin un control adecuado, la acumulación de fenilalanina en sangre puede provocar complicaciones neurológicas graves, por lo que el tratamiento debe iniciarse tempranamente y mantenerse durante toda la vida.
Actualmente, la base del tratamiento consiste en una alimentación restringida en fenilalanina, complementada con suplementos nutricionales diseñados para cubrir las necesidades de proteínas, vitaminas y minerales que la alimentación restringida no puede aportar.
Este enfoque transformó el pronóstico de las personas con PKU. La evidencia científica muestra que, aun con un manejo nutricional adecuado, las personas con fenilcetonuria pueden enfrentar desafíos clínicos y nutricionales a largo plazo. Los sustitutos proteicos son esenciales para complementar las limitaciones de la dieta y aportar los aminoácidos, vitaminas y minerales necesarios para el organismo.
Sin embargo, persisten dificultades para mantener una adherencia sostenida al tratamiento y un control metabólico estable, especialmente durante la adolescencia y la adultez. Estas situaciones pueden incrementar el riesgo de alteraciones nutricionales y metabólicas y, en algunos niños, dificultar el cumplimiento de los parámetros esperados de crecimiento y desarrollo.
“Si bien, la alimentación restringida y los sustitutos proteicos son pilares fundamentales del tratamiento, sabemos que muchas familias continúan enfrentando desafíos para mantener un adecuado control metabólico y garantizar una nutrición adecuada en todas las etapas de la vida”, explicó la Dra. Laura Morel, especialista de la Unidad PKU del Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”.
Crecimiento y desarrollo
La literatura científica señala que el crecimiento y el desarrollo continúan siendo aspectos de especial atención en la PKU. Una revisión sistemática de estudios internacionales sugiere que, aunque los niños suelen nacer con parámetros normales, algunos pueden experimentar diferencias en el crecimiento durante la infancia y la adolescencia.
Los especialistas coinciden en que el monitoreo periódico del estado nutricional y del desarrollo constituye una parte esencial del seguimiento clínico, con el objetivo de identificar tempranamente posibles deficiencias y optimizar el tratamiento.
Mantener una alimentación estricta durante décadas representa una de las mayores dificultades para las personas con PKU. Factores sociales, económicos y prácticos pueden afectar la adherencia al tratamiento, especialmente durante la adolescencia y la adultez.
Esta situación puede impactar no solo el control de los niveles de fenilalanina, sino también la calidad de vida, reforzando la necesidad de desarrollar alternativas terapéuticas que permitan un manejo más flexible de la enfermedad.
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Innovaciones aplicadas
En las últimas décadas se presentaron tratamientos farmacológicos que pueden ayudar a mejorar el metabolismo de la fenilalanina y aumentar la tolerancia a las proteínas naturales en algunos casos. Más recientemente, los avances científicos dieron lugar al desarrollo de terapias innovadoras diseñadas para aumentar la actividad residual de la enzima fenilalanina hidroxilasa (PAH) en personas con PKU.
Los estudios realizados muestran un importante potencial para reducir los niveles de fenilalanina en sangre y aumentar la tolerancia a las proteínas naturales en determinados pacientes, lo que podría flexibilizar la alimentación y favorecer una mayor incorporación de proteínas naturales en la dieta.
Los expertos destacan que estos avances representan una evolución significativa en el abordaje de la enfermedad, al complementar las estrategias nutricionales tradicionales y contribuir a responder necesidades que aún permanecen insatisfechas en el manejo de la PKU.
El desafío de la adherencia
La evidencia científica coincide en que la PKU requiere un abordaje integral y personalizado. Aunque la restricción dietaria y la suplementación nutricional continúan siendo la piedra angular del tratamiento, todavía existen desafíos relacionados con el crecimiento, el desarrollo, el control metabólico y la calidad de vida.
El desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas abre la posibilidad de avanzar hacia un manejo más completo de la enfermedad, con el propósito de ayudar a las personas con PKU a alcanzar mejores resultados clínicos a lo largo de toda la vida.
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Taiwán vuelve la mirada hacia la soja paraguaya
Empresarios taiwaneses analizaron con Capeco la posibilidad de retomar la compra de soja nacional y las condiciones logísticas necesarias para exportar.
Una delegación de empresarios de Taiwán, acompañada por el embajador de la República de China (Taiwán), Ivan Lee, mantuvo una reunión con directivos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas, con la mira puesta en nuevas oportunidades comerciales para la soja paraguaya.
El encuentro permitió analizar la posibilidad de volver a comercializar soja nacional con el mercado taiwanés, además de abordar la infraestructura logística necesaria para facilitar la exportación de granos.
Apertura y acompañamiento de la Embajada. La delegación estuvo integrada por representantes de Taiwan Sugar Corporation, empresa que estudia oportunidades para desarrollar actividades en Paraguay y, especialmente, analiza la posibilidad de comprar soja paraguaya.
La iniciativa se desarrolló con el acompañamiento de la Embajada de la República de China (Taiwán), que busca facilitar el contacto entre empresas e instituciones de ambos países y abrir espacios para nuevas oportunidades comerciales.
El interés taiwanés se suma a una relación comercial que ya tiene presencia en el sector alimentario paraguayo. Actualmente, Taiwán se consolida como comprador de carne porcina, seguido por los cortes vacunos y, recientemente, también por la carne avícola de Paraguay.
Acerca de la firma asiática. Taiwan Sugar Corporation inició sus actividades en 1946 con la producción y venta de azúcar, pero con el tiempo diversificó sus operaciones. Actualmente, la empresa también trabaja en producción porcina, biotecnología, floricultura y turismo.