Los efectos invasivos del CODIV-19 permean en todos los sectores de la sociedad y el mundo. En ese contexto y esperando que no sea necesario su uso en Paraguay, existen solamente dos empresas funerarias que cuentan con el servicio de cremación de cuerpos que se ajustan a los estándares necesarios para el tratamiento de este caso.

Futuro y Parque Serenidad son las dos únicas empresas que brindan servicios de cremaciones, contando con hornos crematorios habilitados en sus respectivos cementerios.

“Hace un poco más de un año que instalamos nuestro horno de cremación en nuestro cementerio parque, ubicado en la zona de la ruta que une Luque con San Bernardino, el cual cumple con todos los protocolos necesarios para brindar servicios en este momento de pandemia que estamos pasando, sea o no la causa del fallecimiento el COVID-19 y a partir de mayo sumaremos un nuevo horno en nuestro Cementerio en el Este, ubicado en la localidad de Minga Guazú, departamento de Alto Paraná. Contamos con el personal capacitado para la atención especializada que requiere ese servicio desde el punto de vista operativo hasta el legal, que es un punto fundamental a tener en cuenta antes de proceder a una cremación", manifestó el representante de Futuro, Alfredo Menini, gerente ejecutivo.

Añadió que la firma toma los máximos cuidados en cuanto al manejo de cuerpos. "Aplicamos los protocolos emitidos por el Ministerio de Salud, los cuales se suman a nuestras propias medidas que tenemos previstas para la prestación de nuestros servicios. Cuidamos al máximo todos los detalles para proteger a nuestro personal con todos los elementos de bioseguridad desde el inicio del procedimiento y hasta la finalización del mismo”, señaló.

"Ante esta coyuntura de hoy, el servicio, aplicando todo lo que exige el protocolo, más la inhumación o cremación, según sea la modalidad elegida por el cliente, cuesta Gs 10.000.000, siendo este un monto inferior al que se cobra normalmente por el servicio completo. Futuro cuenta con varios planes prepago de sepelios como opción de prevención y la persona interesada puede gestionarla de manera totalmente digital”, dijo.

Los sepelios están totalmente prohibidos.


PARQUE SERENIDAD

Por su parte, Ruth Leite, representante de Parque Serenidad, apuntó que siguen operando bajo estrictas normas de bioseguridad, aplicando los protocolos emitidos por los organismos responsables del Estado como el MSPyBS.

“Esta situación está poniendo al mundo a prueba, de todas maneras seguimos trabajando con los máximos cuidados. Nuestros héroes son nuestros personales que cumplen con lo cometido en todas las situaciones. Ya tuvimos casos de COVID-19 y tomamos todas las precauciones”, agregó.

Añadió que la empresa cuenta con sistema de cremación en condiciones para utilizarlo. “Somos pioneros en sistemas de cremación en el país. Contamos con nuestros propios hornos que no emiten gases tóxicos. Además, hemos puesto nuestras instalaciones a disposición si el Gobierno precise de acciones más extremas, que esperemos no llegue a suceder en nuestro país. Su utilización tiene un costo de 9 millones de guaraníes, que incluyen la preparación del cuerpo, las cenizas en una urna y todos los protocolos que se deben cumplir”, mencionó el gerente.

Indicó que han adoptado el sistema de teletrabajo, además de desarrollar la atención al cliente online en distintas plataformas, como redes sociales o página web.

“En este momento contamos con una promoción para nuestro cementerio de Villa Elisa. El precio estaba en G.13.500.000 y ahora bajó a G. 5.000.000, con planes de financiamiento”, aclaró.

Sistema de cremación

-El cuerpo pasa por un proceso de inspección donde luego se extraen los líquidos y metales, como piezas o marcapasos.

-El cadáver es depositado en una estructura metálica para ser trasladado al horno, donde queda convertido en cenizas en tres a cuatro horas.

-El tiempo del proceso varía de acuerdo a la contextura física del fallecido y el tiempo de su deceso.

-El fuego puede alcanzar una temperatura de 1.000 grados.

Protocolos

El Ministerio de Salud Pública, desde el inicio de la pandemia, elaboró protocolos para el manejo de los cadáveres y una de las disposiciones era que en caso que falleciera una persona por COVID-19 no hubiera velatorio y se trasladara el cuerpo directo a la inhumación o cremación en el cementerio. En tanto que en caso que la muerte fuera por otras causas se podía hacer el velatorio, pero limitado a no más de 10 personas en la sala.

Ese protocolo se actualizó desde el jueves 16 de abril y ahora determina que no puede realizarse velatorio, sea cual sea la causa de la muerte de la persona.

Esta pandemia, lógicamente, ha tenido un impacto económico para estas empresas por diversos motivos. La venta de servicios prepagos y de parcelas en cementerio está prácticamente parada porque la gente tiene miedo de asumir nuevos compromisos que impliquen un pago mensual y la contratación de los servicios se ve disminuida notoriamente ante la no existencia del rito social de despedida del fallecido.

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