Para evitar aglomeración optaron por delivery, ahora les prohíbe hacerlo, por lo que consideran un duro e innecesario golpe a la economía de los trabajadores. Foto. Archivo
Bodegas piden se levante la prohibición de delivery
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Están en desacuerdo con el decreto que les impide trabajar haciendo entrega a domicilio. La medida fue publicada el pasado viernes y preocupa la pérdida económica en todos los sectores y rubros.
Nicasio Romero, miembro de la Asociación de Bodegas del Paraguay (ABP), manifestó que el decreto promulgado el pasado viernes los desanimó bastante, pues anteriormente al pedirles que cierren tuvieron la opción de hace entregas a domicilio.
Pero ahora, con esta prohibición, aparte de privar a la ciudadanía de beber su alcohol preferido en su domicilio a pesar de estar encerrado, también restringe el delivery de bodegas por considerarlas no indispensables.
Consideran incoherente que en el decreto anterior no cerraron, pero ahora no pueden trabajar ni con entrega a domicilio, pese a que toman los recaudos de prevención contra el coronavirus.
“El problema se inició a partir del viernes con el nuevo decreto que dice que el tema del delivery no podemos hacer. Ese es el problema porque anteriormente ya teníamos locales cerrados y veníamos trabajando bien con el tema del delivery, evitando también la acumulación de gente”, sostuvo a La Nación.
Desde el viernes que este rubro siente la recesión económica que poco a poco va afectando a todos. La cuarentena estricta continúa hasta el 12 de abril.
“Creemos que podemos ser una herramienta para ayudar al Estado a que la gente se quede en su casa porque ahí recibe sus artículos de primera necesidad, comida y bebidas también. Pedir a la gente que salga otra vez a comprar su vino, cerveza, whisky, lo que sea, es contraproducente a lo que se viene pidiendo, que se queden en sus casas. Ahora si quieren tomar, salgan a comprar”, sostuvo.
Un repartidor circula en motocicleta por una carretera mientras tras él se alza una gran columna de humo tras una explosión en la zona industrial de Fujairah el 3 de marzo de 2026. Foto: Fadel Senna/AFP
Delivery en Oriente Medio, un oficio de alto riesgo bajo los proyectiles iraníes
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Desafiando los chillidos de las sirenas y las explosiones, los repartidores a domicilio de los países del Golfo siguen entregando comida a los habitantes confinados en sus casas para evitar los ataques de represalia iraníes. A lo largo de la semana, aeropuertos, embajadas, zonas residenciales e instalaciones militares fueron atacados en toda la región por misiles y drones iraníes, desde que el sábado estalló el conflicto entre la república islámica, Israel y Estados Unidos.
Circular en el denso tráfico de las metrópolis del Golfo nunca fue muy seguro, pero los repartidores se enfrentan ahora a un nuevo peligro proveniente del cielo, en particular las caídas de escombros de drones interceptados. Miles de repartidores en moto llevan sin embargo comida o productos domésticos, satisfaciendo así los incesantes pedidos de los clientes que usan sus aplicaciones favoritas.
Agyemang Ata, repartidor de 27 años, entró en pánico al escuchar las primeras explosiones el sábado, cuando esperaba un pedido para entregar en un gran centro comercial de Dubái. “Salí corriendo del centro comercial tras recibir una alerta en mi teléfono y escuché tres explosiones”, relató.
“Mi madre, mi hermana y mi familia me llamaron, pero les dije que iba bien y no se preocuparan por mí”, dijo el joven a la AFP, y subrayó su firme intención de “quedarme aquí y seguir trabajando”. “Para mí, Dubái es un lugar seguro”, añadió. Para la mayoría de los habitantes, los repartidores como Ata pertenecían hasta ahora solo a un ejército anónimo que evita los problemas de la vida cotidiana y se enfrenta a las rutas muy frecuentadas.
Ahora la gente saluda su papel esencial, calificándolos incluso en las redes sociales de “héroes” que arriesgan su vida para garantizar el buen funcionamiento del Golfo. En Kuwait, Walid Rabie cuenta que el miedo no lo abandona nunca: “Transportamos nuestras vidas al mismo tiempo que los pedidos”, indicó. Desde el inicio de los ataques iraníes, al menos siete civiles murieron en el país del Golfo, en su mayoría trabajadores extranjeros.
Un repartidor circula en motocicleta por una carretera mientras tras él se alza una gran columna de humo tras una explosión en la zona industrial de Fujairah el 3 de marzo de 2026. Foto: Fadel Senna/AFP
“Tengo miedo”
Los Emiratos indicaron que interceptaron más de 900 drones y unos 200 misiles que tenían como objetivo su territorio. “Tengo miedo, no voy a mentir”, dice Franklin, repartidor en Dubái, que lamenta pese a todo la baja de los pedidos. “Antes me encargaba de entre 10 y 15 pedidos diarios”, precisa el repartidor, quien con dificultad llega ahora a 8 pedidos. La vida de los repartidores contrasta fuertemente con la de muchos influenciadores de la región que pueblan las redes sociales y siguen haciendo sus fiestas, o con los expatriados ricos de la ciudad, algunos de los cuales gastaron fortunas para irse en vuelos chárteres desde países vecinos.
“Salgo a trabajar casi todos los días, sigo la actualidad y espero que la crisis termine”, dice por su parte a la AFP Ajit Arun, repartidor extranjero de 32 años que trabaja en Baréin. “Tomamos precauciones cuando conducimos, en particular cuando suenan las sirenas”, precisa. En los países del Golfo, los gobiernos pidieron a sus residentes no publicar informaciones erróneas sobre la guerra y ceñirse a las fuentes oficiales para informarse. Algunos también trataron de mostrar una imagen de normalidad.
El presidente emiratí, sheij Mohammed ben Zayed Al Nahyan, se paseó con una imponente escolta por un centro comercial de Dubái, deteniéndose a veces para tomarse selfis con la gente. Pero en las calles de la ciudad, la realidad de la guerra pesa fuertemente, y algunos se preguntan si seguirán en el Golfo. “Si las cosas siguen así, yo no puedo arriesgar mi vida”, declara Franklin. “Quisiera mejor regresar a mi país”.
Delivery que sufrió grave accidente necesita ayuda para costear cirugía
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Familiares de un joven de 19 años que trabaja como delivery y que tuvo un grave accidente mientras realizaba su labor, pidieron ayuda para poder costear una cirugía a la que debe someterse con urgencia. Apelan a la solidaridad ciudadana para evitar que quede postrado en cama.
Según familiares de Armando Agüero, el joven sufrió un grave accidente mientras estaba haciendo unas entregas luego de impactar de frente contra otro biciclo. Hasta el momento se desconoce cómo ocurrió el percance, pero a consecuencia de este sufrió rotura de espinazo, de columna y en el rostro.
Actualmente, se encuentra internado en el Hospital de Clínicas, donde se debe someter a una compleja cirugía, pero necesita unos G. 30 millones para costear gastos de insumos y otros. La intervención se debe realizar de urgencia para evitar que Armando quede postrado en cama.
“Armando sufrió un grave accidente de moto y está luchando por su vida. Solicitamos ayuda solidaria para cubrir sus gastos de internación, cirugía y tratamiento médico. Necesitamos de tu ayuda”, expresaron los familiares.
Las personas interesadas en ayudar a la familia del joven que debe ser sometido a la compleja operación pueden realizar aportes monetarios al alias C. I. 3.806.697 a nombre de Marile Agüero. “Cualquier granito de arena suma. Ayúdanos con tu colaboración”, puntualizaron.
El espumante hoy en día es lo que la gente está prefiriendo, indicó el titular de la Asociación de Bodegueros del Paraguay, Damián Fernández. Foto: Pexels
Espumantes ganan terreno entre las bebidas para las fiestas de fin de año
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El espumante en botella se encuentra ganando terreno entre la preferencia para las bebidas de fin de año, incluso sobre la sidra, según indicó Damián Fernández, presidente de la Asociación de Bodegueros del Paraguay.
“Hoy en día prevalecen mucho los espumantes, creo que desplazan a la sidra tradicionalmente. El espumante hoy en día es lo que la gente está prefiriendo”, mencionó Fernández en el programa “Tarde de perros”, emitido por Universo 970 AM/Nación Media.
Los precios de este producto rondan por los G. 25.000 a G. 35.000 y el representante del gremio señaló que el sector está preparándose con combos corporativos, ya que este es el momento más importante en cuanto al comercio.
“Hacemos un poco de todo, tenemos también canastas y muestras de las cuales nos piden, nosotros les pasamos los modelos y la gente va pidiendo las marcas de los productos”, añadió Fernández.
Sostuvo que las expectativas para fin de año son altas, pero la cuestión climática influye en el movimiento de la gente. “Este año tuvimos mucha lluvia, frío también, estuvo un poco pesadito de ese lado, el clima influye bastante en el consumo de bebidas”, aseguró.
En la misma línea dijo que el fútbol es un factor influyente en los festejos y, por ende, en el consumo, siendo generalmente la cerveza la más elegida por el paraguayo. En segundo lugar se encuentran los tragos y en el tercer puesto el fernet que también es muy preferido.
Ventas crecieron, según el BCP
Los datos preliminares a septiembre del Estimador de Cifras de Negocios (ECN) arrojaron una variación interanual de 8,4 %, con lo cual acumula 5,9 % al cierre del tercer trimestre del 2025. Mientras que el promedio móvil de tres meses presentó una variación interanual de 6,4 %.
Según la banca matriz, estas cifras responden principalmente a las dinámicas favorables observadas en el sector de ventas de servicios, las manufacturas y la actividad comercial, sustentando así un mayor y mejor ritmo de mercado.
Mujer cenó gratis por un año estafando a lomitero en Ñemby
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Un lomitero fue víctima de una inusual estafa. El afectado, quien posee un puesto de venta de comidas rápidas en la ciudad de Ñemby, contó su drama con una clienta que cenó gratis por un año. Hacía pedidos por delivery y enviaba comprobantes falsos. Pedía todo tipo de comida vía mensaje de texto y pagaba por transferencia, pero nunca llegaba la acreditación. Esto pasó por 13 meses, en ese tiempo nunca llegó un solo guaraní.
“Como cualquier otro cliente hacía pedido normalmente por WhatsApp para servicio de entrega por delivery”, comentó el emprendedor este martes al programa “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media. El monto mínimo de cada pedido oscilaba entre 30.000 y 35.000 guaraníes, en principio, pero luego fue aumentando. “En algún momento habrá enviado su comprobante falso, y como se dio cuenta que no se le exigía nada, empezó a pedir por mayor monto”, refirió el comerciante.
Los pedidos se elevaron a 120.000, 140.000 e incluso 150.000 guaraníes. “Pedía pizzas, hamburguesas, gaseosas”, mencionó. Mantenía un patrón. Realizaba sus pedidos en horario pico, aprovechando el intenso movimiento durante la hora de la cena, por ejemplo, a fin de evitar el control correspondiente.
Hasta que hace un mes se dieron cuenta de que algo no andaba bien. “Su ambición le llevó a cometer un error. Quiso efectivizar cierto monto. Pidió 350.000 más la cena. Supuestamente ya transfirió y justamente yo estaba en mi local y esperaba ese monto, pero no llegaba nunca. Ahí ya me resultó raro, porque ella no realizó ningún reclamo”, apuntó el dueño del emprendimiento
Comenzaron a investigar y descubrieron que fueron “más de cien pedidos” en el transcurso de un año. El perjuicio ronda los “4 a 5 millones”, precisó. Aunque logró identificar a la “estafadora”, prefirió no realizar ninguna denuncia, sino llegar a un “acuerdo” con la misma.