Por: Lourdes Pintos

lourdes.pintos@gruponacion.com.py

Paraguay y el mundo están atravesando una de las peores crisis que atenta contra la salud y la vida de toda la población, la invasión de la pandemia Covid-19. El virus hasta la fecha ya infectó a más de 153.000 habitantes de todos los continentes y se cobró la vida de más de 5.700 personas.

En Paraguay son siete los casos confirmados y no se registran fallecidos. Las autoridades con la cooperación de la ciudadanía en general, luchan para evitar el aumento de esta cifra en el país. ¿Pero, qué pasa con los compatriotas esparcidos por el mundo?.

Si bien, las autoridades anunciaron que estas personas cuentan con el apoyo del Gobierno en caso que decidan retornar al país, hay muchos compatriotas que ya tienen una vida hecha lejos de su tierra y por más que tengan el deseo de volver, no tienen opción, más que luchar en la distancia.

Este es el caso de Darío Jara, quien vive en Italia hace 14 años, desde el 2006. Hoy le toca enfrentar esta situación en uno de los países con el mayor número de casos confirmados, 21.157 en total y 1.441 fallecidos, según datos de la Universidad Johns Hopkins, de los Estados Unidos.

“Desde el 5 de marzo que estamos en la casa, porque las escuelas cerraron y se suspendieron todas las otras actividades. Desde el 9 pasado declararon zona roja en toda Italia y ya no podemos salir de nuestras casas, cerraron todo, no hay nadie por las calles”, comenzó a relatar.

Calles de Italia se encuentran vacías. Foto: Gentileza.
Calles de Italia se encuentran vacías. Foto: Gentileza.

El compatriota destacó las alarmantes cifras y la rapidez con la que se propaga el virus en el país donde reside, comentó que sólo ayer viernes, se confirmaron 250 muertes.

“Las calles están desiertas y ahora parece que la gente se dio cuenta que no es joda. Cada vez aumentan más los contagios y las víctimas. Sólo ayer fueron 2000 más los contagiados y sólo ayer en un día hubo 250 fallecidos. Nosotros por suerte vinimos a refugiarnos en la casa de mi suegro, que vive hacia la montaña. Al menos mis hijos pueden respirar aire puro”, relató Darío.

Aunque está lejos de la ciudad, en la región de Abruzzo, a 180 km de Roma, la situación de igual manera es bastante tensa, él y su familia deben lidiar con medidas drásticas adoptadas por el Gobierno italiano, para evitar ser contagiados con el virus.

Por ejemplo, cuenta que cada vez que deben acudir al supermercado para realizar compras, tienen que portar un certificado en el que conste que solamente están saliendo de sus casas para abastecerse de alimentos y mercaderías.

“Los que quedaron abiertos son sólo los supermercados y las farmacias. En los supermercados tenés que formar largas filas para ingresar, porque dejan entrar pocas personas a la vez. Estamos pasando un período muy feo y eso asusta mucho. Esperemos que ya pase todo esto”, mencionó, angustiado.

Para ingresar a los supermercados deben formar largas filas y entrar por turno.
Para ingresar a los supermercados deben formar largas filas y entrar por turno.

Familia en Paraguay

Darío vive en Italia con su esposa y sus dos hijos, sus padres y hermanos viven en Paraguay. Aunque está en permanente contacto con ellos, la realidad hace que sea inevitable el sentir angustia por lo que pueda llegar a pasar en este país, si el número de infectados llegase a aumentar y la situación se vuelva incontrolable.

“Yo estoy siempre en contacto con mi hermano y mis padres. Me preocupa mucho que en Paraguay pueda llegar a ser como aquí, porque viendo que hasta un país avanzado como lo es Italia, tiene dificultad con los hospitales, no me imagino lo que podría ser en nuestro país, que tenemos escasez de camas y medicamentos en la mayoría de los centros asistenciales. Desde aquí esperamos que cada uno de los paraguayos sean conscientes y respeten las medidas necesarias para que esto no empeore”, manifestó.

Nuestro entrevistado pide a la ciudadanía paraguaya que tome conciencia de la gravedad de la situación y que se respete todas las medidas de prevención que fueron decretadas, en especial, la quedarse en casa y evitar en lo posible la aglomeración de personas.

“Mi mensaje para mi familia y todos los paraguayos, es que respetemos el hecho de quedarnos en nuestras casas y evitar frecuentar lugares donde hay mucha gente. No lo tomemos en broma, porque lo que estamos viviendo acá es una realidad muy dura, por favor, pensemos en nosotros y también en los demás, es mejor evitar que curar”, finalizó.

Darío Jara y su familia se refugian en su vivienda a las afueras de Roma.
Darío Jara y su familia se refugian en su vivienda a las afueras de Roma.

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