En la sala de reuniones de la Junta de Gobierno de la ANR se presentó oficialmente el libro “Crítica a la nueva evolución de la izquierda”, cuyo autor es el abogado Daniel Martínez.
El libro realiza una crítica abierta a la ideología de género, el matrimonio igualitario, el feminismo radical, el aborto, entre otros. Su evolución a través del tiempo y como es utilizado hoy día por la izquierda para llegar al poder.
“Se trata de una crítica abierta a un avance nuevo de la izquierda, de cómo se está aferrando a la minoría para poder buscar espacios de poder”, indicó el autor.
En contacto con Universo 970 AM, expuso que lo que se busca es ocupar espacios, ya sean en el Poder Legislativo, Ejecutivo u otros entes públicos, donde puedan crecer profesionalmente.
El libro habla hasta de un proyecto de ley que defiende las familias tradicionales, la posibilidad de volver a presentar en el Congreso Nacional la creación del Ministerio de la Familia. Pregona también con la intensidad que se debe educar y de cómo se puede sostener los valores conservadores del país.
El autor refirió que el ejemplar aborda la posibilidad de mantener los valores conservadores de la familia y no ser impulsados por ideologías que vienen de otros países.
“Lo que se busca es el debate. Hoy nosotros demostramos que la izquierda ha dejado de avanzar con el marxismo antiguo. Hoy en día no puede volver a evolucionar a través de una minoría porque significa volver a alterar el orden natural con tal que esta gente pueda tener espacios en el poder”, concluyó.
Dejanos tu comentario
Bolsa de Asunción negoció G. 22,2 billones hasta mayo, aunque el volumen cayó 3 %
La Bolsa de Valores de Asunción (BVA), cerró los primeros cinco meses del 2026 con operaciones por G. 22,2 billones, equivalentes a aproximadamente USD 3.572 millones al tipo de cambio actual. Si bien, la cifra confirma la relevante creciente del mercado de capitales paraguayo como fuente de financiamiento para empresas e inversionistas, el resultado representa una reducción de 3 % frente al mismo periodo del año pasado.
Los datos reflejan una desaceleración que ya venía observándose desde comienzos de año, luego de que el mercado bursátil culminara el 2025 con un crecimiento de 17 % en el volumen total negociado. El dinamismo comenzó a moderarse durante el primer trimestre, cuando el crecimiento acumulado se redujo a 3,1 %, mientras que al cierre de abril ya se observaba una caída del 1 %.
Leé también: Evalúan avances obtenidos hacia el estatus de libre de fiebre aftosa sin vacunación
En mayo, la actividad mostró señales de recuperación respecto a los meses inmediatamente anteriores. Las operaciones alcanzaron G. 4,5 billones, unos USD 754 millones, superando los G. 4,3 billones registrados en abril y los G. 4 billones observados en marzo. Sin embargo, el resultado todavía se ubicó por debajo de los niveles alcanzados un año atrás, con una disminución interanual de 9,4%.
De esta manera, mayo se convirtió en el tercer mes consecutivo con retrocesos frente a los registros del año anterior. En marzo, la reducción había sido de 11,7 %, mientras que en abril llegó al 17,7 %, confirmando una tendencia de menor actividad respecto al fuerte crecimiento observado durante el 2025.
Los datos también muestran cómo el ritmo de expansión se fue moderando a medida que avanzó el año. En enero, el volumen negociado registraba un incremento interanual de 17 %, mientras que en febrero el crecimiento ya se había reducido a 6 %.
Uno de los factores que explica este comportamiento es la evolución del mercado primario, donde las emisiones de nuevos títulos continúan por debajo de los niveles registrados durante el mismo periodo del año pasado. Aunque enero y febrero mostraron expansiones de 210,4% y 95,3%, respectivamente, la tendencia cambió desde marzo. Ese mes las emisiones registraron una caída de 11,8%, que posteriormente se profundizó a 17,7% en abril y a 12,5% en mayo.
Dejanos tu comentario
Paraguay se posiciona ante inversionistas y empresarios
Por: Alba Delvalle
El mercado de valores paraguayo no solo está cambiando en tecnología y escala, también en liderazgo. En un entorno el que las decisiones financieras fueron históricamente masculinas, figuras como Natalia Trinidad empiezan a ocupar espacios clave en la evolución del sector.
El mercado de capitales paraguayo atraviesa una etapa de transformación que está ampliando las oportunidades de inversión y financiación para empresas locales y extranjeras. Con nuevos actores, herramientas tecnológicas y una creciente adaptación a estándares internacionales, el ecosistema bursátil empieza a consolidarse como una alternativa estratégica dentro del desarrollo económico del país.
Para Natalia Trinidad, directora de Negocios de Cadiem, este crecimiento refleja un cambio estructural en la forma en que Paraguay se posiciona frente a inversionistas y empresarios.
“El mercado de valores de Paraguay está creciendo, está en un auge extraordinario. Recibimos visitas de muchos lugares y empresarios que quieren saber qué más pueden hacer en el país”, afirmó.
Parte de este avance se explica por la modernización institucional y la incorporación de estándares internacionales a través de la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy) y la Bolsa de Valores de Asunción (BVA), que hoy operan con plataformas tecnológicas que fortalecen la transparencia y la confianza.
“Hoy tenés un tercero que custodia tus valores y otro que registra toda la información. Eso genera confianza”, señaló Natalia. En paralelo, el mercado ha comenzado a diversificar sus instrumentos financieros, abriendo nuevas posibilidades para proyectos de gran escala.
En ese contexto, los fondos de inversión ganan protagonismo como vehículos capaces de canalizar capital hacia sectores estratégicos. Desde Cadiem ya se impulsaron fondos vinculados a la producción de ferrosilicio y al sector ecoforestal, mientras avanzan evaluaciones en áreas como el desarrollo inmobiliario.
Detrás de cada iniciativa existe un trabajo técnico que puede tomar entre uno y dos años, desde el análisis del negocio hasta su estructuración financiera. Este proceso también exige capital humano preparado para diseñar instrumentos viables y adaptados a las necesidades del mercado, un factor clave para sostener el crecimiento del sistema, detalló la directora.
Lejos de competir con los bancos, el mercado de valores aparece como un complemento natural para el financiamiento empresarial. Mientras la banca responde a necesidades de corto plazo, el mercado bursátil ofrece soluciones de largo alcance. “Si querés financiamiento a corto plazo, vas al banco. Si querés a largo plazo, tenés la bolsa de valores, son dos sistemas que se complementan”, explicó.
Ese cambio también viene impulsado por una nueva generación de empresarios, más abierta a profesionalizar la estructura corporativa y a explorar mecanismos alternativos para captar recursos. Según Natalia, hoy existe mayor disposición a transparentar información y a incorporar herramientas que antes eran vistas con desconfianza.
Aunque el mercado de capitales paraguayo tiene apenas tres décadas de desarrollo, frente a los más de 200 años de experiencia en otros países, la oportunidad está precisamente en aprender de modelos ya consolidados y adaptar esas herramientas a la realidad local.
La evolución de Cadiem refleja ese avance: hace 15 años eran apenas 14 personas promoviendo conceptos básicos como bonos y acciones; hoy son más de 120 colaboradores en un mercado cada vez más familiarizado con estas opciones.
“De acá a cinco años espero ver muchísimas más inversiones internacionales. Esto recién empieza, y en unos diez años va a ser una revolución”, proyecta la ejecutiva.
Más que una tendencia financiera, el desarrollo del mercado de valores representa una oportunidad para democratizar el acceso al capital, fortalecer empresas y construir una cultura de salud financiera a largo plazo. En un país que busca nuevas rutas de crecimiento, aprender a mirar hacia la bolsa podría convertirse en una de las decisiones más estratégicas de la próxima década.
Dejanos tu comentario
Evolución del retail con foco en personas, negocios y el futuro
Expo CAPASU, uno de los encuentros más representativos del sector del consumo masivo en Paraguay, se desarrollará los días 10 y 11 de setiembre en el Centro de Convenciones de la Conmebol.
Con el lema “Evolución del retail: Personas, Negocios y Futuro”, la Expo CAPASU 2026 volverá a convocar a los principales actores del rubro como cadenas de supermercados, industrias proveedoras, distribuidores, emprendedores y profesionales vinculados al comercio.
A lo largo de sus 26 ediciones, el evento ha experimentado un crecimiento sostenido, pasando de contar con apenas 20 expositores en sus inicios a reunir, en promedio, a más de 120 en los últimos años.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Gustavo Lezcano, destaca que el interés por formar parte de la exposición continúa en aumento, lo que refleja el posicionamiento alcanzado por esta plataforma a lo largo de más de dos décadas.
En ese sentido, resalta que la expo se ha consolidado como un espacio clave para el fortalecimiento del sector, promoviendo la incorporación de innovaciones, el acceso a información estratégica y la generación de vínculos comerciales.
En línea con la evolución del supermercadismo, la muestra ha ampliado su alcance incorporando nuevas áreas como tecnología aplicada al retail, logística, medios de pago, servicios financieros, sustentabilidad y marketing, acompañando así las tendencias que marcan el presente y el futuro de la industria.
La Expo Capasu es un evento orientado a un público especializado que reúne a tomadores de decisión de las industrias y empresas mejor posicionadas en toda la cadena de valor del retail. El año pasado superó récords al atraer a más de 5.000 personas.
Como es habitual, uno de los principales atractivos será el Congreso de Capacitación de Retailers, que este año alcanzará su edición número 27. Este espacio reúne anualmente a los principales referentes nacionales e internacionales del retail.
Para esta edición, ya está confirmada la presencia de Jonatan Loidi, speaker argentino de amplia trayectoria en temas de liderazgo. Su propuesta gira en torno a “La revolución del 5 %”, enfocada en ese pequeño grupo de personas que incide en la gran mayoría.
En este marco, analizará y compartirá con el público las claves para formar parte de ese segmento que se anima, toma decisiones y genera impacto en su entorno.
El Salón de Expositores contará con espacios que serán comercializados para aquellas empresas interesadas en montar un stand, y pueden comunicarse al 0981 417 112 para más información.
Dejanos tu comentario
Protagonista en la evolución autopartista
Por: Alba Delvalle
De una industria inexistente a más de 8.000 empleos y exportaciones récord: el sector se consolidó como uno de los motores manufactureros del país. En ese proceso, Tatiana Mursa no solo fue testigo, sino parte de una transformación que cambio el juego.
Cuando Tatiana Mursa llegó a Paraguay en 2011, el desafío era claro: instalar una industria que prácticamente no existía. En ese momento, el sector autopartista contaba con una sola empresa y apenas 250 trabajadores.
Hoy, quince años después, la historia es otra, más de 8.000 empleos directos, siete empresas internacionales operando o en proceso de instalación y exportaciones que superaron los USD 400 millones al 2025.
La industria autopartista no solo creció, sino se convirtió en el principal rubro dentro del régimen de maquila, concentrando cerca del 31% de las exportaciones del sector. En términos concretos, es uno de los casos más claros de industrialización acelerada en Paraguay.
Ese salto industrial estuvo marcado con la figura de una extranjera que adoptó a Paraguay y al rubro como parte de su ecuación. Nacida en Moldavia, creció en un contexto de transformación radical tras la caída de la Unión Soviética.
Con apenas 14 años, vivió un cambio de idioma, del sistema educativo y del modelo económico, aspectos que diseñaron una característica que hoy define su liderazgo: la adaptación al cambio.
“De niña soñaba con ser médica cirujana, pero la apertura hacia Occidente despertó en mí un fuerte interés por los idiomas y la posibilidad de proyectarme internacionalmente. Me desempeñé como intérprete y mi primera experiencia profesional fue en una firma española que llegó a Moldavia para gestionar la distribución de energía eléctrica”, comenta Tatiana.
Cursó una segunda carrera en Bancos y Bolsas de Valores, graduándose como economista. En 2006 dejó Moldavia para incursionar en una industria completamente nueva para ella: el sector autopartista.
Comenzó a trabajar en Fujikura Automotive en Rumania, adentrándose aún más por Europa y África, hasta que en 2011 recibió una propuesta que marcaría su carrera: formar parte del equipo que iniciaría las operaciones de Fujikura Automotive en Paraguay.
“Éramos cuatro personas, no había industria instalada, y el país aún no figuraba en el radar industrial de este segmento. Fue un proceso transformador”, asintió. Pero la ubicación estratégica de Paraguay, cercana a los principales polos automotrices de la región, permitió operar bajo esquemas de producción exigentes como el just in time. A eso se sumó un elemento clave: el capital humano local.
La industria autopartista es intensiva en mano de obra, pero también en precisión, y ahí apareció una de las variables que terminó marcando el diferencial, conocida hoy como la participación femenina. Tatiana es actualmente presidente de Fujikura Automotive Sud América y presidente Asociación de Industrias Autopartistas del Paraguay (AIAP).
El 60 % del personal operativo en Fujikura Paraguay está compuesto por mujeres. En cargos gerenciales hay paridad, y en niveles de supervisión la participación femenina ronda el 48 %. Más que una política, fue una evolución natural basada en resultados. La industria no es masculina ni femenina, es profesional”, sostiene la ejecutiva.
En la práctica, esa afirmación se tradujo en productividad, calidad y estabilidad en los procesos. La atención al detalle, la disciplina y la capacidad de adaptación, son atributos que ella destaca en la mano de obra local femenina, que fueron claves para escalar operaciones en un sector donde los estándares son globales.
Ese mismo capital humano fue uno de los factores que convenció a las primeras empresas a instalarse en Paraguay, incluso sin antecedentes en el rubro. El otro gran factor fue el entorno, pues el desarrollo del sector no se explica solo por la inversión privada.
Hubo también un proceso de acompañamiento institucional que permitió agilizar trámites, modernizar procesos y generar condiciones competitivas frente a otros mercados. La articulación público-privada, en este caso, fue determinante, asegura.
Desde la AIAP, el foco está puesto en sostener ese crecimiento con más tecnología, menos burocracia y mayor integración regional. En ese camino, acuerdos como el ACE 74 con Brasil y el ACE 13 con Argentina fueron fundamentales para consolidar la inserción del país en la cadena automotriz regional, aunque el desafío ahora es escalar, dice.
“El sector ya demostró que puede crecer. Ahora necesita consolidar volumen, atraer más inversiones y avanzar hacia procesos cada vez más sofisticados, ahí es donde Paraguay empieza a jugar en otra liga”, afirma.
Es decir, el país ya no es solo una alternativa de costos, es una plataforma industrial en construcción, con capacidad de integrarse a cadenas globales de valor. Y en ese proceso, el autopartismo aparece como un laboratorio de lo que puede venir después. Para la CEO, el crecimiento del sector también refleja algo más amplio: la madurez del país como destino de inversión.
“Paraguay estaba preparado y esperando esta oportunidad”, remarca, al tiempo de agregar que esa preparación no fue casual. Es el resultado de años de estabilidad macroeconómica, reglas relativamente claras y una apertura progresiva hacia la inversión extranjera. Un combo que hoy empieza a mostrar resultados concretos.
En lo personal, su historia también rompe esquemas, no solo por venir de otro continente a liderar una de las industrias más dinámicas del país, sino por hacerlo en un sector históricamente dominado por hombres. Sin embargo, ella prefiere evitar ese enfoque y hablar de equipos, de capacidades y de resultados. De liderazgo adaptativo en contextos cambiantes, de formación constante y de entender que el crecimiento, tanto personal y empresarial, nunca es lineal.
Fuera del ámbito corporativo, mantiene una rutina centrada en el aprendizaje continuo, la lectura y el deporte. Pero, sobre todo, en el equilibrio. Su recorrido es un claro ejemplo de que las transformaciones, personales e industriales, no ocurren de un día para otro. Se construyen. Y Paraguay ya tiene un caso concreto que lo demuestra, con el sector autopartista, probablemente, uno de sus ejemplos más contundentes.