El fiscal Marco Amarilla, quien interviene en la causa del periodista Lourenço “Leo” Veras, asesinado ayer en Pedro Juan Caballero, relató que una fuente informó que la víctima recibió amenazas de muerte hace un par de días. No supo precisar si esas amenazas provenían del lado brasileño o paraguayo, lo cual es objeto de investigación ahora.

Por otra parte, manifestó que están abocados a la tarea de indagar en las pertenencias y evidencias informáticas del fallecido. El aparato celular de Veras, así como su notebook, serán sometidos a peritaje a fin de extracción de datos e informaciones.

Según el médico forense de la Morgue Judicial, la víctima fatal recibió 12 impactos de bala, pero el impacto fulminante fue el que recibió en la cabeza, sería de un calibre 9 milímetros.

"Estuvimos con la familia y ellos nos manifestaron que los sicarios descendieron de una camioneta Jeep, tipo Cherokee, de color blanco, con chapa paraguaya, que se detuvo frente al domicilio familiar. Bajaron dos personas armadas, según sus declaraciones, e ingresaron al recinto donde la familia de la víctima fatal se disponía a cenar”, aseveró el fiscal.

Detalló que las personas que atacaron, sin mediar palabras, comenzaron a disparar contra el periodista. Éste empezó a correr tratando de ganar el patio para salir hacia la calle, pero de igual forma fue alcanzado por las balas y posteriormente falleció. Los familiares mencionaron que el periodista había recibido amenazas hace un par de días.

En ese contexto, la Fiscalía General de Estado conformó un equipo de fiscales integrado por Alicia Sapriza y Marcelo Pecci, de Crimen Organizado; Federico Delfino, de la Unidad Especializada de Hechos Punibles contra la Libertad de las Personas (Antiterrorismo y Antisecuestro); y Manuel Doldán, de Asuntos Internacionales del Ministerio Público.