Atyrá, la ciudad que en la actualidad permanece como la más limpia del país, no registra ningún caso de dengue, ni sospechoso ni confirmado. Desde el municipio aseguran que esto se debe a la cultura del aseo y la correcta distribución de los residuos que se implementa.

El intendente de Atyrá, Juan Ramón Matto, confirmó este miércoles que la ciudad cordillerana no posee ningún caso de dengue. Señaló que los casos fueron registrados como sospechosos, a la fecha ya fueron descartados.

En conversación con el canal GEN, el jefe comunal refirió que esta situación se debe particularmente a la conciencia y el hábito de limpieza que se encuentran instalados en la población atyreña.

Entrada a la ciudad de Atyrá, departamento de Cordillera. Foto: Pánfilo Leguizamón.
Entrada a la ciudad de Atyrá, departamento de Cordillera. Foto: Pánfilo Leguizamón.

En un paseo realizado por el mencionado medio de comunicación se pudo constatar que no existe una sola botella, envoltorio o algún otro tipo de residuo en calles y veredas. Se observó como la basura se encuentra correctamente depositada y clasificada dentro de los contenedores habilitados para el efecto.

Además, otro factor que contribuye al correcto procesamiento de residuos es que, desde las viviendas, los vecinos ya separan la basura orgánica de la inorgánica.

“Revolución”

El intendente local señaló que esta cultura de limpieza se remonta al año 1991, cuando el líder municipal Feliciano Martínez encabezó una revolución en la ciudad.

“Salió con una escoba en mano y manzana por manzana iba a limpiar. La población le fue acompañando y así el distrito fue convirtiéndose en el más limpio”, relató.

En 1996, Atyrá fue nombrada como la primera ciudad saludable del país y la más limpia, por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Además, en el 1997 el Poder Ejecutivo la declaró como la capital ecológica del país, a través de un decreto presidencial.

Solo 12 funcionarios de Aseo Urbano

“Estamos siguiendo el legado y trabajamos con la ciudadanía. Tratamos de concienciar”, dijo Juan Ramón Matto al momento al momento de revelar un dato muy particular: la comuna solo cuenta con 12 personales de Aseo Urbano.

Agregó que no necesitan más que ese número de limpiadores, teniendo en cuenta que la ciudadanía ya hace gran parte del trabajo al clasificar y entregar la basura en los depósitos, y -obviamente- no arrojarla en la vía pública.

La comuna ya solo se encarga de la recolección y posterior depósito en un pequeño vertedero local. Pero no toda la basura recolectada va al predio sanitario habilitado, sino que solo una parte.

La basura orgánica es recolectada en un camión compactador, mientras que los plásticos, vidrios y otros, son puestos en un camión. Estos productos son vendidos en su totalidad a empresas recicladoras.