Durante la misa central de Caacupé, el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, en un acto inesperado, obsequió su saco a un devoto de la virgen y el joven le entregó una camiseta albirroja que tenía puesta.

El raro hecho se dio ya casi al final de la celebración. De forma repentina el jefe de Estado se sacó el saco y le entregó al devoto, despertando la curiosidad de los presentes y las cámaras de los medios de comunicación.

Durante los días previos a la mayor festividad mariana del país, el presidente de la República puso en duda su participación en la misa central por un viaje que tenía previsto a Buenos Aires, Argentina.

Finalmente el jefe de Estado se fue llegando este domingo Caacupé de forma sorpresiva y minutos antes de la celebración. También estuvo el ministro del Interior, Euclides Acevedo, al fiscal general del Estado, Sandra Quiñónez, entre otras autoridades.