Por Carolina Vanni

El intenso calor no fue excusa para quedarse en casa para niños, jóvenes y adultos, que llegaron con los distintivos de sus respectivas organizaciones parroquiales para el encuentro denominado “Peregrinación del Santo Rosario en fronteras” en la capilla del predio de Laboratorios Lasca, en San Lorenzo.

Se trata de una actividad realizada en el marco de la conmemoración de los 102 años de la aparición de la Virgen María, en la ciudad de Fátima, Portugal. Fieles de distintas ciudades se congregaron desde antes de las 16:00 en el predio de la familia Scavone, en Laboratorios Lasca para honrar a la Madre de Dios con arte, rezo y misa.

La capilla se encuentra en la ciudad de San Lorenzo. Foto: Fernando Riveros
La capilla se encuentra en la ciudad de San Lorenzo. Foto: Fernando Riveros

De fondo, la imponente capilla mostraba todo su esplendor y bajo su techo se montó el altar donde más tarde se ofició una misa, a cargo del sacerdote Tadeo Bruzek, titular de la parroquia San Lorenzo de Ñemby. Mientras que a los costados del altar estaban las imágenes de la Virgen de Fátima, la Rosa Mística y María Auxiliadora.

A pesar del intenso calor, colectivos colmados de peregrinos de Capiatá, Villa Elisa, Lambaré, Ñemby, Asunción y Fernando de la Mora dieron vida a la jornada de alabanzas, rezo del rosario, representación de la aparición de la Virgen en Fátima.

Los Niños de la Armada Blanca encarnaron a los pastores Jacinta, Lucía y Francisco, mientras que una niña vestida de blanco reluciente hizo de la Virgen. Así mostraron a los fieles cómo se fueron dando las apariciones y los mensajes que entregó la Santísima a los pequeños pastores.

Ricardo Gamarra, uno de los organizadores del evento indicó que con esto se busca promover el rezo del rosario, que es lo único que puede vencer al mal y generar la paz en el mundo. “Convocamos para ofrecer este sacrificio a Ella (la Virgen) por el país”, indicó. Agregó que esta la segunda edición de la actividad, ya que el año pasado hicieron lo mismo en la zona de Ytororo, en Thompson.

Niños, jóvenes y adultos participaron de la actividad religiosa. Foto: Fernando Riveros
Niños, jóvenes y adultos participaron de la actividad religiosa. Foto: Fernando Riveros

Mientras la mayoría se acomodó bajo la sombra de los árboles, a la hora de rezar el rosario, muchos de los fieles no dudaron en postrarse de rodillas. Los niños de la Armada Blanca, conformada por chicos de 3 a 13 años rezaron el primer misterio. Pidieron por el país, por el cese del hambre, la miseria y por los más desprotegidos.

En el segundo misterio se rezó por la tierra, para que medio ambiente ya no se vea afectado. La oración del tercer misterio fue por la salud de los enfermos, tanto física como espiritual, mientras que el cuarto misterio fue dedicado a los jóvenes, ya que este es el tercer año del Trienio.

En tanto que el rezo del último misterio estuvo a cargo exclusivamente de los hombres, y se pidió por la familia. Tras concluir las oraciones, se solicitó por la paz del mundo y un grupo de fieles ingresaron con un gran rosario de globos que fue lanzado, de modo a que “lleve todas las peticiones hasta la Virgen”.

Funcionarios de Laboratorios Lasca hicieron de servidores, ofreciendo agua fresca, sillas y ayudando a los peregrinos a colocarse bajo las sombras. Durante la actividad hubo confesiones y mucha gente aprovechó para reconciliarse con Dios.

Los niños fueron protagonistas del encuentro. Foto: Fernando Riveros
Los niños fueron protagonistas del encuentro. Foto: Fernando Riveros