Este viernes, mujeres indígenas denunciaron que los pueblos que viven en aislamiento voluntario corren peligro de muerte por la deforestación e incendios que afectan sus territorios.

El reclamo fue durante la “Jornada de Formación Intercultural de Mujeres Indígenas de la región oriental” donde entregaron un documento en el que denuncian que: “Los pueblos que viven en aislamiento voluntario corren peligro de muerte cada vez más fuerte a causa de la deforestación, a lo que se suman los grandes incendios que afectan su territorio”.

El documento fue entregado a las autoridades del Ministerio de la Mujer, del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) y a Ana María Allen, presidenta del Instituto Nacional del Indígena (INDI) En el documento entregado a las autoridades.

“Miles de familias indígenas se enfrentan cada vez con mayor dificultad a la enorme presión por la expansión de la soja y la ganadería, que deriva en la deforestación de nuestros bosques y esto, a su vez implica la pérdida de seguridad alimentaria, de materia prima para las artesanías, de nuestras medicinas ancestrales, de la cultura y nuestra espiritualidad y del derecho a vivir en un hábitat saludable”, apuntaron.

También recordaron la lucha de las mujeres por la tierra, el territorio, la artesanía y la cultura indígena. “Las familias siguen peleando por la devolución de sus territorios como el caso de la comunidad Tekoha Sauce y los pueblos enfrentan una enorme burocracia para la transferencia y titulación de tierras, lo que da oportunidad a que capitales extranjeros se apropien de esos territorios mediante la corrupción estatal”, dicta el documento.

Foto: Gentileza.
Foto: Gentileza.

Más educación

Señalaron la falta de atención a las necesidades como la educación y salud indígena. “El bajo nivel de escolarización por falta de escuelas y colegios, por falta de caminos de todo tiempo y por el alto costo de las universidades trae como consecuencia niños, niñas y jóvenes desocupados, sin acceso a empleo y cada vez más expuestos al uso de drogas y otras situaciones que ponen en peligro a las familias”, resaltaron.

Afirmaron que todas estas falencias y falta de oportunidades generan desplazamiento forzado. "Ya que en búsqueda de educación, salud, empleos en los que se exponen a explotación, los miembros de las comunidades terminan estableciéndose en otro lugar de manera definitiva. Como consecuencia se amplían los cordones de pobreza urbanos”.

Agregaron a sus reclamos la soberanía alimentaria de los pueblos indígenas, que pide rescatar y promocionar el conocimiento tradicional, medicinal y artesanal que se encuentra en riesgo y proponer hacerlo mediante capacitación técnica, planes de producción y distribución que garanticen la sostenibilidad de las comunidades y medios de vida propios.