El Ministerio de Salud anunció que la alerta regional por sarampión y fiebre amarilla está vigente, ya que estas enfermedades se encuentran circulantes en diversos países de las Américas. En Paraguay no hay reingreso de estas enfermedades hace más de 20 años.

“Estamos con varias alertas a nivel regional y una de ellas es el sarampión”, dijo Guillermo Sequera, director de Vigilancia de la Salud. Advirtió que la vacunación es la estrategia para impedir que estas enfermedades erradicadas reingresen al territorio nacional.

Expresó que en el 2018 se registraron más de 10 mil casos de sarampión en la región, la mayoría procedentes de Venezuela. “Este año, se cuenta con más de 1000 casos en São Paulo. También se verifican casos en el Estado de Paraná, en ciudades donde se observa importante fluidez migratoria con nuestra población, eso hace que estemos en alerta”, apuntó.

Señaló que hasta el momento en el país se notifican 2 casos sospechosos de sarampión que fueron sometidos a estudios de laboratorio y hasta el momento todos fueron descartados. “No obstante, el sistema de vigilancia se encuentra activa y en alerta ante la aparición de un eventual caso de la enfermedad”, aseveró.

Todas las personas que viajen a las zonas de riesgo deben vacunarse.
Todas las personas que viajen a las zonas de riesgo deben vacunarse.

Fiebre amarilla

Recordó que otra de las grandes amenazas a nivel regional es la fiebre amarilla, presente también en Brasil, donde la epidemia se extendió a diversas ciudades. “Llegando incluso al estado de Paraná y Santa Catarina, zonas donde se registra un importante flujo de paraguayos que se movilizan por actividades comerciales, razón por la que se exige el certificado de vacunación de fiebre amarilla a viajeros”.

Agregó que desde hace 10 años en el país no se registra circulación de fiebre amarilla y más de 20 años no hay casos de sarampión. “Pero el riesgo de introducción de estas enfermedades al país sigue latente a raíz de los casos registrados en la región”, argumento.

Dengue

Sequera también subrayó que se avecina una nueva epidemia de dengue, probablemente mucho mayor que la registrada en el transcurso de este año. “Es importante que la comunidad esté empoderada para frenar el impacto de la epidemia”, concluyó.