Están habilitados para la circulación los 113,7 km de duplicación de la Ruta 7 comprometidos en la obra, que se inicia en el km 183 de Caaguazú y va hasta el km 296,7 en Alto Paraná.

Entre las principales obras se destacan la construcción de 46 retornos tipo herradura o “U” proyectados para realizar la maniobra de retorno dentro del área central de la carretera sin interferir con el tránsito y 36 retornos con cruce en zonas urbanas.

La señalización horizontal es del tipo extensión en el 100% de la carretera. Esta tecnología permite sonorizar las bandas y el eje de manera a evitar despistes. A su vez el relieve de la pintura asegura una excelente reflectividad inclusive durante las lluvias.

El proyecto además contempla la ampliación de las estaciones de peaje, como así también la modernización del sistema de control de pesaje.

Beneficios para los usuarios

La puesta en servicio de esta obra representa grandes beneficios para los usuarios de la ruta 7, donde transitan mensualmente cerca de 500.000 vehículos.

Estos beneficios se traducen en servicio de ambulancia en casos de accidente, auxilio en problemas mecánicos, 28 postes de SOS, patrullaje de seguridad, todo a cargo de la empresa sin costo para el usuario. Además, el viaje que antes se hacía en 2 horas y media en todo este tramo, hoy se hace en solo 1 hora 15 minutos.

Hay que mencionar que en total son 140 km de ruta duplicada que está concesionada a Tape Porã. Se inicia en el km 183 de la Ruta 7 en Caaguazú y va hasta el km 323, en Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná.

Es importante destacar que en la ejecución del proyecto se generó mano de obra para aproximadamente 1.800 personas y estuvieron operando aproximadamente 600 máquinas.