La Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (SEDECO), en su último monitoreo de productos de la canasta básica, detectó que los distintos cortes de carne siguen subiendo, en algunos casos hasta un 11%.
Resalta que 13 productos redujeron sus precios en promedio, entre los 5 principales se destacan: Naranja por kilo se redujo un 16,67%, la mandioca por kilo un -13,50%, Lavandina por litro -7,72%, detergente ½ l. redujo un 7,63%, leche Larga Vida por litro -6,25%, entre otros.
En tanto que 17 productos registraron una suba en sus precios, entre los que se destacan: locote por kilogramos subió un 12,05%, el puchero de primera por kilo aumentó 10,91%, pollo entero por kilo 7,14%, puchero de segunda incrementó un 5,43%, tomate santa cruz un 3,38%, entre otros productos.
Las muestras tomadas corresponden del 18 al 25 de enero, los precios corresponden a 32 productos que son ofrecidos, en varios Supermercados del área metropolitana.
El listado de productos comprende a los siguientes rubros: panificados y pastas, carnes, aceites, lácteos, frutas y verduras, azúcar, sal y productos de limpieza para el hogar.
“De esta forma la Sedeco busca incrementar el nivel de información disponible y promover la transparencia del mercado, de manera a crear consciencia en los consumidores para que sean selectivos y exigentes a la hora de elegir”, resalta el informe.
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El margen oculto de la carne paraguaya
Por: Alba Delvalle
Hugo Sánchez, director ejecutivo de la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible (MPCS), expone el verdadero salto competitivo que puede dar el sector si logra cerrar la brecha entre la producción tradicional y la empresarial eficiente. Más kilos por hectárea sin sumar más tierra.
Para entender el margen real de mejora productiva en ganadería del país, Hugo Sánchez, director ejecutivo de la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible (MPCS), propone mirar indicadores concretos. El primero es la producción de kilogramos de carne por hectárea al año, una métrica que permite medir eficiencia y comparar sistemas.
En la ganadería tradicional paraguaya se producen entre 40 y 50 kilogramos de carne por hectárea al año. En cambio, una ganadería empresarial puede alcanzar 200 kilogramos por hectárea o más. La brecha revela el potencial.
“El techo es amplio”, afirma él. El promedio país está muy por debajo de lo deseable y lo que se puede lograr ajustando sistemas productivos es significativo. Cada pequeño avance representa un logro: más productividad implica mayor volumen para exportación y consumo interno, movimiento en toda la cadena y generación de divisas.
Otro indicador clave es la tasa de marcación, es decir, la relación entre terneros logrados y vacas puestas en servicio. Paraguay registra entre 50 % y 54 % de marcación. En términos simples: de 100 vacas en servicio, al momento del destete se obtienen alrededor de 52 terneros. Mientras países vecinos alcanzan entre 60 % y 70 %, esa diferencia también marca potencial de crecimiento.
La pregunta no es si hay margen de mejora, la evidencia indica que lo hay, entonces, la estrategia debe apuntar a la tecnología disponible, cuya aplicación aún es limitada. La tecnología para una ganadería eficiente y sostenible no es un secreto, la información ya está disponible, sin embargo, no está ampliamente difundida.
Su aplicación se concentra en productores empresariales innovadores y visionarios, comenta, por lo que el desafío no es la falta de información, sino la ampliación de su uso. “Para quien la busca, la tecnología está. Su adopción depende de disponibilidad de capital, recursos humanos y, sobre todo, de la decisión empresarial de cambiar el sistema productivo”, expresa.
Las prácticas básicas son conocidas: manejo adecuado de pasturas, rotación de potreros, subdivisiones, análisis de carga, reservas forrajeras para invierno, suplementación estratégica y uso de alambrado eléctrico. A partir de ahí se incorporan programas nutricionales y reproductivos, inseminación artificial y sincronización de celos.
La base es clara, el animal debe estar bien alimentado y en condiciones de bienestar adecuadas, y a partir de allí, se construye eficiencia. Estos resultados pueden observarse en el corto y mediano plazo, asegura Hugo.
Aumentar el hato ganadero no implica necesariamente expandir la frontera. Para el director, el enfoque debe ser multidimensional: mejorar productividad, adaptarse a cambios climáticos, considerar condiciones de mercado y aplicar tecnología con recursos humanos capacitados. No se trata de sumar hectáreas, sino de intensificar el uso eficiente de las que ya existen, señala.
“Tenemos degradación de pasturas, ese mismo territorio debe revitalizarse o reestructurarse para recuperar su potencial y lograr más hato sin más frontera. La intensificación en el mismo terreno es la clave”, remarca.
Con buenas prácticas ganaderas, que no son un secreto, es posible elevar rendimientos sin ampliar superficie. Paraguay cuenta con más de 400 años de tradición ganadera y las tecnologías han sido probadas. El conocimiento existe; el desafío es aplicarlo de manera más extendida.
Con relación a la productividad en un clima más extremo, que es otra variable crítica, explica que las olas de calor, sequías e inundaciones forman parte de ciclos que el productor experimentado reconoce.
“Los cambios climáticos son cíclicos, el productor observador sabe que ciertos años habrá extremos y debe preverlos: acumular agua, disponer de potreros de reserva, implementar sistemas de protección y fortalecer la capacidad de adaptación”, sostiene.
En ese sentido, el referente subraya que las medidas de adaptación y mitigación ya son conocidas, por lo que prepararse es parte del sistema productivo eficiente. Por ende, producir más carne no significa exigir más al territorio, sino gestionarlo mejor. Implica planificación, anticipación y resiliencia.
La discusión sobre sostenibilidad en la producción cárnica suele asociarse a exigencias externas. Sin embargo, desde la perspectiva de la eficiencia productiva, sostenibilidad y competitividad convergen. Incrementar kilogramos por hectárea, mejorar la tasa de marcación, reducir degradación de pasturas y prepararse para variabilidad climática no solo impacta en volumen, sino en estabilidad del sistema.
Cada mejora en productividad multiplica efectos: mayor oferta exportable, fortalecimiento del consumo interno, dinamización de la cadena y generación de divisas. Es decir, el potencial está identificado, los indicadores lo muestran, el conocimiento técnico existe y la tecnología también.
A lo que Hugo hace hincapié que la diferencia entre una ganadería de 50 kilos por hectárea y otra de 200 no está en la tierra adicional, sino en la gestión. Por lo tanto, Paraguay no necesita crecer hacia afuera, ya que tiene margen para hacerlo hacia adentro. Y ahí, en esa eficiencia ampliada, está el verdadero techo del sector.
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Exportaciones cárnicas cayeron en volumen e ingresos, pero precios repuntaron en febrero
Las exportaciones del sector cárnico registraron al cierre de febrero una caída del 25 % en cuanto a volúmenes y del 11 % en materia de ingresos, en comparación con el mismo periodo del año anterior, según informó el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Sin embargo, los precios fueron favorables pasando de USD 4,23 a USD 359 por kilo.
De acuerdo al informe, se enviaron 87.613 toneladas a los diferentes destinos por USD 370.742.439, cuando durante el mismo lapso del año anterior se habían enviado 116.769 toneladas por USD 419.351.635 en 2025. Esto significó 29.156 toneladas y USD 48.609.196 menos que el año pasado.
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Chile, principal mercado
El principal mercado fue Chile que adquirió el 33 % al precisar 14.417 toneladas por 96.311.414, en segunda posición quedó Israel con 7.274 toneladas por USD 53.304.843 acaparando el 19 %, mientras que EE.UU precisó el 16 % al comprar 8.876 por USD 47.492.558, seguido por la República de China (Taiwán) con el 10 % por 4.380 toneladas adquiridas y USD 29.396.450.
Brasil quedó en el quinto lugar tras comprar de nuestro país 6 %, es decir, unas 2.432 toneladas por USD 18.142.253; en sexto lugar estuvo Canadá con 6 % 2.802 toneladas por USD 16.266.654. En menores posiciones se ubicaron mercados de la Unión Europea, Rusia, y otros mercados.
Haciendo el desglose solamente en relación a carne bovina, el complejo cárnico envió por USD 287.973.900 y 44.384 toneladas, lo cual fue menor al año pasado cuando los números arrojaron 60.650 toneladas por USD 339.810.109.
En el mes de enero, los envíos cárnicos alcanzaron USD 156,9 millones en enero de 2026, por debajo de los USD 184,7 millones registrados en el mismo mes de 2025, mientras que el volumen exportado se redujo de 52, 5 millones a 38,7 millones de kilogramos. Sin embargo, el precio promedio había repuntado de USD 3,52 a USD 4,05 por kilo, reflejando una mejora en las cotizaciones.
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Uzbekistán valida el sistema sanitario paraguayo
El país de Asia Central aprobó la importación de carne bovina, ovina local y sus subproductos, sumando un mercado más en la diversificación y expansión.
Paraguay llega a Asia Central a través de la aprobación de Uzbekistán, para la importación de carne bovina y ovina nacional, así como sus subproductos, en el marco de la estrategia de diversificación de mercados que viene impulsando este país.
La apertura marca un hito especialmente relevante para el sector ovino, que encuentra en Asia Central una oportunidad concreta de expansión. El ingreso a este mercado amplía el mapa exportador paraguayo hacia una región menos tradicional, pero estratégicamente relevante.
Y más allá de sumar un comprador, la habilitación refuerza el posicionamiento sanitario nacional, un activo clave en la competencia global por mercados tan exigentes como el de Uzbekistán.
La aprobación se formalizó durante la visita oficial del Comité de Desarrollo Veterinario y Ganadero de Uzbekistán, instancia en la que se acordaron y firmaron los requisitos sanitarios que regirán el intercambio comercial.
La delegación técnica recorrió el laboratorio central del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y visitó un establecimiento matadero frigorífico de carne bovina y ovina.
El objetivo fue verificar los sistemas de control, trazabilidad y certificación sanitaria, pilares que sustentan la reputación internacional.
Para la cadena productiva, desde los productores hasta la industria frigorífica, la habilitación abre expectativas de crecimiento económico y social.
En un escenario global en el que la diversificación es sinónimo de resiliencia, la entrada a Asia Central representa un paso más en la consolidación de Paraguay como proveedor confiable de proteína animal para el mundo.
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Nuevo mercado dinamizará cadena productiva, resaltan
El nuevo destino alcanzado por Paraguay para la carne (Uzbekistán) representa un hito relevante en la estrategia de diversificación de mercados para la proteína y fortalece la presencia del país en el comercio internacional, reduciendo la dependencia de mercados tradicionales.
Así lo indicó el ministerio de Industria y Comercio (MIC), acerca de la reciente apertura, destacando que la habilitación cobra especial importancia para la producción ovina, un segmento con potencial de crecimiento que encuentra en esta apertura una oportunidad concreta de expansión. “El acceso a Uzbekistán permitirá dinamizar la cadena productiva, incentivar inversiones y generar nuevas oportunidades económicas y sociales para los productores nacionales, especialmente en el interior del país”, resaltaron.
A su vez, destacaron que con este avance Paraguay continúa posicionándose como proveedor confiable de alimentos de calidad, ampliando su mapa de exportaciones y consolidando al sector cárnico como uno de los pilares del desarrollo económico nacional.
Desde la cartera, se resaltó la apertura del mercado para las exportaciones paraguayas de carnes y subproductos de las especies bovina y ovina como un nuevo avance en la expansión internacional del sector cárnico nacional.
Según informó el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) la aprobación se dio el pasado jueves, posterior a la firma de los requisitos sanitarios que ampararán las exportaciones de carne y subproductos de las especies mencionadas a Uzbekistán.
LABORATORIO Y FRIGORÍFICO
El programa de la visita incluyó además un recorrido por el Laboratorio Central de la institución y un establecimiento matadero frigorífico de las especies bovina y ovina. Las jornadas estuvieron encabezadas por el presidente del Senacsa, José Carlos Martin, junto al presidente en funciones del comité de desarrollo veterinario y ganadero y jefe del servicio veterinario de la República de Uzbekistán, Prof. Shukhrat Djabbarov.
Igualmente, los integrantes de la comitiva estuvieron visitando la Unión Industrial Paraguaya (UIP) para fortalecer la cooperación económica, lo cual reafirmó la creciente inserción global del Paraguay como plataforma regional de producción y valor agregado.