Un matrimonio devoto de la Virgen María, viaja todos los años hasta la ciudad espiritual para celebrar el 8 de diciembre.

Una historia de amor y peregrinación que se repite cada 8 de diciembre desde hace 34 años, es la de Mercedes de Ojeda y Arlando Ojeda. “Nosotros venimos con mi marido. Somos devotos de la Virgen María porque somos hijos de María Auxiliadora los dos. Sabemos que no es causalidad, que ella nos juntó. Desde que nos casamos dijimos que donde sea que estemos, cada 8 de diciembre vamos a ir junto a ella. Pero no es para hacerle una promesa, no es para pedirle nada, solamente porque es nuestra madre y queremos estar a su lado. Cada 8 de diciembre venimos, incluso hemos venido caminando. Ahora venimos de Ciudad del Este. Ya no venimos caminando porque nos queda lejos, pero no faltamos porque ella es muy importante en nuestras vidas”, cuentan a La Nación.

Millones de personas asistieron a la homilía del 8 de diciembre. Foto: Carlos Juri.
Millones de personas asistieron a la homilía del 8 de diciembre. Foto: Carlos Juri.

Esperanza de que mejoren las cosas

Nicolás Almada, enviado especial para la cobertura de La Nación, pregunta acerca de la homilía y Mercedes dice que a ella le gustó mucho. “El monseñor es muy diplomático, dijo todo lo que tiene que decir, no le faltó nada. Sin embargo no fue chocante, no nombró a nadie, era como para que nosotros tomemos conciencia de la realidad de la que venimos porque existe la esperanza de que las cosas vayan siendo mejor”, afirma la devota de la Virgen.

Mercedes opina que la celebración fue larga pero no aburrida. “Él está pidiéndonos mucho la unidad, porque estamos muy divididos. Pienso que tenemos que dejar los colores y de fanatizarnos por personas. Tenemos que sentir que la patria es de todos y ver las cosas que están bien, aplaudir sea quien sea y las cosas que están mal tratar de corregir, pero entre todos” argumentó.

También comentó que si bien ella no es paraguaya, hace 34 años que está acá, casada con su marido y tienen hijos, además de nietos, por lo que se siente parte de la tierra paraguaya.

“Para mí Paraguay es mi patria también. Hemos vivido parte de la época de Stroessner, de la supuesta democracia que parece que nunca va a llegar”, sostiene.

Mercedes y Arlando son devotos de la Virgen María por lo que cada 8 de diciembre la visitan en Caacupé. Foto: Fernando Riveros.
Mercedes y Arlando son devotos de la Virgen María por lo que cada 8 de diciembre la visitan en Caacupé. Foto: Fernando Riveros.

Compromiso de todos

Para Mercedes todo es posible si se confía en la Virgen. “Si venimos a los pies de la Virgen y confiamos en ella, vamos a conseguir que el país sea mejor y yo siento que hay nuevos aires”, argumenta al tiempo que menciona que todos debemos ver la realidad. .

Monseñor no fue duro de acusar, juzgar, simplemente describió la realidad y la tenemos que ver, todos la tenemos que ver, hay gente que no ve todavía esa realidad” expresa Mercedes.

Desde hace 34 años, Arlando y Mercedes viajan cada 8 de diciembre hasta Caacupé. Foto: Nicolás Almada.
Desde hace 34 años, Arlando y Mercedes viajan cada 8 de diciembre hasta Caacupé. Foto: Nicolás Almada.

Arlando manifiesta que para él la homilía estuvo buena y muy real. “Fue completo el análisis. Una vez más nos despierta al compromiso que tenemos como paraguayos, como cristianos, como parte de esta Iglesia, que podemos hacer las cosas mejores. Es un compromiso de todos. Nos gusta venir cada 8 de diciembre a Caacupé a participar de una fiesta a la vez religiosa pero del pueblo, porque acá estamos todos y acá estamos unidos todos” reflexiona.