La cumbre del peregrinaje a la Villa Serrana para conmemorar a la Virgen de los milagros de Caacupé tiene lugar en el mirador ubicado a 65 metros de altura, en el punto accesible más alto de la Basílica Santuario.

Abonando la suma de G. 3.000, los feligreses emprenden un último trayecto cuesta arriba por escaleras que están acompañadas por pintorescas expresiones artísticas en las que quedaron impregnadas los hechos más relevantes que explican el origen y desarrollo de la leyenda de la Virgen de Caacupé.

Escaleras que llevan al punto más alto del Santuario. Foto: Fernando Riveros
Escaleras que llevan al punto más alto del Santuario. Foto: Fernando Riveros

La idea de la construcción del mirador responde justamente a la intención de enseñar los hechos históricos que giran alrededor de la Virgen; algunos relatos avalados documentalmente, otros que fueron transmitidos de boca en boca a través de los siglos.

Según explicó a La Nación Jorge Fernández, guía turístico y encargado del trayecto, las pinturas fueron diseñadas por Saturnino Sotelo y complementadas por el restaurador caacupeño Ricardo Núñez. Las obras artísticas iniciaron en el 2001 y fueron concluidas en el 2003.

Desde el primer escalón se puede observar el proceso de evangelización del Paraguay desde el año 1600. Se aprecia el momento de bendición de un nativo por parte del maestro Fray de Bolaños.

La primera imagen de la Virgen de Caacupé cuando es tallada hasta la inundación de la zona conocida como Arecayá (donde hoy es Areguá y donde se forma el Lago Ypacaraí), son otros de los puntos cronológicos que están ilustrados en las paredes.

Al terminar de subir las escaleras se llega al balcón, donde se disfruta de una visual de 360° de las serranías que envuelven y acobijan a la Villa Serrana. Es inevitable detener la marcha, respirar el aire fresco, mirar el horizonte y olvidar por un momento del cansancio de los kilómetros de distancia recorridos.

Vista de la zona que se puede apreciar desde la Basílica. Foto: Fernando Riveros
Vista de la zona que se puede apreciar desde la Basílica. Foto: Fernando Riveros

Fernández mencionó que el mirador no solo recibe a compatriotas sino también a extranjeros de distintas partes del mundo, atraídos por la rica historia católica y la exuberante naturaleza que aún rodea el lugar.

Los horarios para visitas son: Lunes a Sábado de 08:00 a 18:00 (horario especial por el novenario de la Virgen). Habitualmente abren de 07:00 a 11:00 y de 13:00 a 17:00, de Lunes a Sábados. Domingos tienen un horario continuado de 08:00 a 15:00.