Ante de iniciar la sesión en la Cámara Baja, los parlamentarios hicieron un minuto de silenció en la memoria de Lidia Meza, la joven asesinada por el narco brasileño, Marcelo “Piloto” Pinheiro, en la Agrupación Especializada, el pasado sábado. La iniciativa fue propuesta por la legisladora del Partido Encuentro Nacional (PEN), Kattya González.
“Lichu le decían a Lidia, joven y pobre, una mala combinación. Presa fácil de su falta de educación y de los hombres que asechan a las jóvenes lindas y pobres con más violencia y saña que a las demás”, aseveró la diputada del PLRA, Celeste Amarilla.
En un breve descargó hizo referencia a todas las mujeres vulnerables como Lidia Meza, que existen en el país y están expuestas a este tipo de hechos.
“Ella sabia que de esa pobreza no se sale fácilmente. Sabia que tenia su destino marcado, solo tenia su belleza. Presa fácil como muchas otras. Hay muchas como Lidia, pobres y que no tienen oportunidad de vestirse, de comer, de trabajar y estudiar.
Destacó que estás cosas suceden mientras los legisladores siguen discutiendo temas como aumentos de sueldos, intervenciones municipales donde se comen dinero de la Fonacide e intervenciones de gobernaciones. “Solo pedimos aumentos y beneficios. Nadie piensa en muchas mujeres que viven en la misma situación de Lidia. Nosotros no le cuidamos a Lidia, no es culpa de Lidia, es nuestra culpa, por estar ahí donde estaba", reiteró.
"Nosotros tenemos que cuidar a esos jóvenes. No podemos controlar la educación de unos 3000 jóvenes del Bañado, porque seguimos discutiendo la ley de intervención, seguimos jodiendo con cualquier tema que solamente nos importan a nosotros y van a seguir habiendo Lidias y la violencia contra la mujer no termina”.
La diputada liberal señaló que todo el tiempo tienen que estar preocupados por la situación de sus colegas Carlos Portillo y Tomás Rivas. "Yo le digo a los hombres, que escuchen y repitan a sus hijos, que no levanten las manos a las mujeres, para que tengamos una mejor generación de hombres, finalizó.
Lidia Meza Burgos, de 18 años, fue asesinada en la tarde del sábado por Marcelo “Piloto” Pinheiro, en el interior de una celda de la Agrupación Especializada, donde guardaba reclusión. La mujer falleció tras recibir un fuerte golpe en la cabeza y 17 puñaladas por parte del criminal brasileño.

