Luis Olmedo, Néstor Castro y Arnaldo Quintana recuperaron su libertad y abandonaron el penal de Tacumbú, luego de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) hiciera lugar al recurso de casación y revoque la sentencia de los 11 campesinos condenados por la masacre de Curuguaty. Rubén Villalba no dejó la prisión por un proceso en su contra por invasión de tierra, pero también fue absuelto por esta causa.

Los tres hombres fueron hasta la Plaza de la Justicia, donde se encuentra la “carpa de la resistencia”. Allí fueron recibidos con aplausos por familiares y activistas que acompañaron la causa. “Me siento muy contento y agradezco a todas las personas que resistieron en esta carpa”, expresó Olmedo.

Por su parte, Castro, refirió que el Estado paraguayo debe resarcir por los 6 años que permanecieron privados de su libertad. En tanto que Quintana expresó que se hizo justicia y agradeció a todas las personas que estuvo acompañando todo este tiempo que estuvieron recluidos en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú.

Esta tarde a las 18:00 se realizará una misa por la libertad de los campesinos frente al Palacio de Justicia y posteriormente se procederá a desmantelar la “carpa de la resistencia” tras dos años de presencia frente al Poder Judicial.

“Hoy por fin celebramos la absolución de 11 personas campesinas acusadas injustamente de la muerte de seis policías. La sentencia de la Corte es un triunfo importante para los derechos humanos en Paraguay”, expresó Erika Guevara Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas.