Del puesto 60 al puesto 35 avanzaron los estudiantes del Centro Educativo Arambé en el segundo día de la competencia en el mundial de robótica VEX, que se celebra en la ciudad de Louisville, Kentucky, EE.UU.

Los estudiantes se midieron con otros equipos de escuelas secundarias en una competencia en la que participan 168 equipos de todo el mundo.

El profesor Juan Ramos, coordinador del programa de robótica, explicó que son 10 rondas de competencia de las cuales ocho ya fueron disputadas. En la mañana de este sábado participarán de las dos rondas restantes y posteriormente se conocerán los mejores 48 equipos que clasificarán a los cuartos de final.

De las ocho rondas disputadas hasta el momento, tres perdieron y cuatro ganaron. Ramos reconoce que al principio experimentaron dificultades, sin embargo los estudiantes logaron reponerse. Este viernes los estudiantes disputaron cinco rondas obteniendo importantes victorias. "Los chicos se afianzaron más y con eso pudimos obtener esas 4 victorias y nos posicionaron en el puesto número 35 de la competencia", explica el docente.

Pero el valor de la competencia va más allá de los puntos que obtengan o los puestos que avancen, asegura Ramos. "Es una experiencia enorme, porque niños de escasos recursos tienen la oportunidad de viajar y participar de un evento tan grande donde hay un intercambio cultural gigantesco y donde comparten sus ideas, opiniones y hacen amistad".

Para el docente el aprendizaje que brinda la robótica educativa va más allá de programar sistemas o ensamblar prototipos. "Aprenden a trabajar en equipo y también a lidiar con la frustración, porque si bien los chicos vienen esperanzados con ganar, a veces no se puede y ahí tenemos una tarea muy importante los docentes, en la contención", explica el profesor.

Participar del mundial de robótica VEX es invaluable no solo para los estudiantes, sino también para los maestros, relata Ramos, porque les permite contagiarse de la experiencia de otros equipos, que llevan años en la robótica. "La experiencia es enorme, porque permite encontrarte con equipos que sus robots están mucho más avanzados porque tienen 10, 11 años en la liga de robótica. Aprender de todo lo que hay, el equipamiento que tienen, la forma incluso del traslado de los robots, es muy positivo".

El equipo del Centro Educativo Arambé que participa en el mundial de robótica está conformado por 17 niños y seis docentes que los acompañan. Los estudiantes participan en las categorías; VXQ Elementary (primaria), VXQ Middle School (Básica) y VRC Middle School (Media).

Este sábado culmina la competencia en la categoría VRC para los estudiantes de la Media y desde el domingo y hasta el martes inicia la competencia para los alumnos de primaria y la escolar básica.

Modalidad de competencia

La competencia se divide en 10 rondas, donde cada equipo forma alianza para competir con otros dos equipos. Durante cada ronda, los robots deben lograr desplazarse de manera autónoma durante cierto tiempo para movilizar y apilar conos de colores. El peso de los conos varía y aquellos más pesados valen mayor cantidad de puntos.

Posteriormente el robot pasa a modo manual o "driver", donde los estudiantes tienen un minuto y 45 segundos para manejar el robot de modo a recolectar y apilar la mayor cantidad de conos. Los puntos se otorgan de acuerdo al desempeño del robot en el modo autónomo, así como por fuerza, dependiendo de la cantidad de conos que el robot logre movilizar. "Los puntos se dividen en 10 puntos por el modo autónomo si le ganas a tu contrincante. Si le ganaste con el modo autónomo te llevas los 10 puntos.", explica Ramos.