La Organización Panamericana de la Salud (OPS) no indica el ingreso a los programas nacionales de vacunación de los países miembros de ella de la vacuna contra el dengue, por su falta de efectividad y seguridad. Así explicó esta mañana la Dra. Sonia Arza, directora del Programa Ampliado de Inmunizaciones del Ministerio de Salud, en contacto con la 970 AM, quien explicó sus riesgos.

La vacuna contra el dengue, denominada Dengvaxia y producida por el laboratorio francés Sanofi Pasteur, es comercializada hoy día en el país en el sector privado. Sin embargo, Salud Pública descarta su uso por una serie de recomendaciones del importante organismo internacional de salud.

A través de documentaciones, grupos técnicos y asesores, es que la Dra. Arza mencionó que la OPS habla sobre la falta de seguridad y efectividad de la vacuna.

Además, señaló que la vacuna no tiene la misma eficacia sobre los cuatro tipos de dengue. “Lo que no se sabe es que la eficacia de la vacuna no alcanza siquiera el 50% en el tipo 2, por ejemplo”, acotó.

Igualmente, aseguró la profesional de blanco que se si aplica la vacuna a una persona que nunca tuvo dengue, y contrae la enfermedad luego de la inmunización, queda con mayor posibilidad de que el dengue sea grave.

“Al no tener dengue antes, la vacuna inyectada sensibiliza al organismo, por lo que aumenta las posibilidades de tener complicaciones. Hay niños de las Filipinas, que se vacunaron contra el dengue sin haber nunca contraído la enfermedad que fallecieron”, agregó.

Mencionó, en ese sentido, que sería caótico para el sistema de salud pública aplicar una vacuna a un sector de la población que sí puede ser inyectada y otro no. “El Estado no se va arriesgar a traer una vacuna que no sirve”, aseveró.

Seguidamente, refirió que -de todas formas- la vacuna, sea efectiva o no, se transforma en un elemento más del esquema de lucha contra el dengue, siendo el más importante la eliminación de criaderos.