Este jueves se realizó la colocación del mosaico de la Virgen de Caacupé en los jardines del Vaticano. También la plantación de dos lapachos, uno de color amarillo y otro de color blanco, que coinciden con los de la bandera del Papa Francisco.
“Hermosa celebración del descubrimiento de la imagen de la Virgen y acabamos de realizar la plantación de dos lapachos de los colores amarillo y blanco. Fue una ceremonia muy linda con la presencia del presidente de la República”, dijo monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé.
Sostuvo que dejaron una huella imborrable en los jardines del Vaticano y que la Virgen de Caacupé entró en lo más profundo de la Santa Sede. Indicó que el hecho, además de ser al histórico, representa una alegría inmensa para los feligreses.
A su criterio, llena de orgullo de los devotos de la Virgen y a los que profesan la religión católica el hecho de que el Papa Francisco haya aceptado tenerla cerca. Consideró que el acto no fue protocolar sino que un deseo de todo el paraguayo.
“Esto no fue un mero acto protocolar, sino que es la presencia de la Virgen de Caacupé. Es el deseo de todo el pueblo paraguayo de que la Virgen llegue lo más lejano posible y lo más cercano del Santo Padre”, agregó.
La colocación del mosaico de la Virgen de Caacupé fue posible gracias a una iniciativa de la Embajada de Paraguay ante la Santa Sede, representada actualmente por el embajador Pedro Kriskovich.
El acto contó con la presencia del presidente de la República, Horacio Cartes y los obispos del Paraguay que se encuentran de visita pastoral en Roma.