El Instituto de Previsión Social (IPS) y la Senavitat aguardan la demolición total de un conjunto de edificios ubicado sobre la ruta Transchaco, en Mariano Roque Alonso.
En su totalidad el terreno cuenta con 23 héctareas, de las cuales 18 hectáreas del área pertenecen a Senavitat. De igual manera, la previsional continúa siendo propietaria de 5 hectáreas y media del área.
La demolición se debe a la reestructuración de las instalaciones que se encuentran deterioradas y tienen bastante antigüedad, de acuerdo al arquitecto Gustavo Massi, encargado de obras para IPS.
Cambio en la zona
"Es un complejo que hicieron hace 20 años que está fuera de contexto. La parte estructural tiene serios problemas. Es un proyecto que tiene más de 20 años. Está abandonado", expresó Massi, en contacto con La Nación.
En tanto, la Senavitat elaboró un proyecto de infraestructura de todo el terreno para contar con la infraestructura en cuanto a instalación eléctrica, desagüe cloacal y apertura de calles. "No se puede adaptar a programas económicos que queremos implementar ahí", explicó Massi.
Massi indicó que se encuentran trabajando en conjunto con la Senavitat porque es un predio único. "Es un solo terreno que no tiene otro acceso que no sea a través de la ruta", declaró.
IPS realizará un concurso de ideas en relación al área que le pertenece, de acuerdo al arquitecto Massi. "Esperemos poder terminar el pliego de llamado de concurso para este año. El lugar es espectacular porque le va a cambiar totalmente la cara a la zona", expresó Massi.
Aguardan fin de los trabajos
El trabajo de demolición finalizaría en 150 días y se concretaría alrededor del mes de noviembre. "No es fácil la demolición. Inició hace por lo menos 15 días. La Itaipú llamó a licitación y adjudicaron el trabajo. Nosotros esperamos el terreno limpio", finalizó Massi.
La Senavitat proyecta la construcción de unos 3.000 departamentos, los cuales serán destinados a familias de clase media que también, al igual que las familias de escasos recursos, necesitan de oportunidades para acceder a una vivienda.
La intención es que la cuota que deben abonar las familias adjudicadas no supere los GS. 2 millones por núcleo familiar. En el 2015, la Senavitat compró un total de 18 hectáreas del predio al Instituto de Previsión Social (IPS).

