- PARÍS, FRANCIA. AFP
El presidente saliente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), el emiratí Mohammed Ben Sulayem, seguirá al frente de la institución dirigente del automovilismo al menos hasta 2029, luego de las elecciones celebradas ayer viernes, en las que era el único candidato.
El dirigente, de 64 años y que en 2021 sucedió al francés Jean Todt, fue reelegido pese a haber protagonizado un mandato sacudido por las polémicas y las tensiones, la última la del propio proceso de elección, aunque también por el saneamiento de las cuentas de la institución.
“Me comprometo a seguir trabajando por la FIA, por el deporte del motor, por la movilidad y por nuestros clubes miembros en todas las regiones del mundo”, declaró en un comunicado el emiratí, 14 veces ganador del Campeonato de Rallys de Oriente Medio.
Durante su primer mandato, centró su campaña en la modernización de la FIA y en una mayor transparencia. Prometió una auditoría externa sobre la gobernanza de la institución, así como una evaluación de las finanzas.
Bajo su gestión, el organismo que regula, entre otros, los Campeonatos del Mundo de Fórmula 1, de rallies (WRC) y de resistencia (WEC) pasó de un déficit de 28 millones de dólares en 2021 a un beneficio de 5,5 millones en 2024.
“Si me preguntan qué habría hecho de manera diferente, respondería: nada. No habría llegado hasta aquí sin haber superado esos desafíos, esas agresiones...”, respondió a principios de diciembre ante varios medios, entre ellos la AFP.
TENSIONES
Su primer mandato estuvo marcado por tensiones y controversias. En 2022, la FIA, por ejemplo, reforzó las normas y controles relativos a la ropa interior ignífuga y las medidas, unas que algunos pilotos de F1 consideran intrusivas.

