Londres, Reino Unido. AFP.
Tres cabezas de serie femeninas y la sensación estadounidense Cori Gauff se despidieron de Wimbledon en un “lunes demencial” que vio reunidos todos los partidos de octavos y a los viejos favoritos –Nadal, Djokovic y Federer– asentar su insaciable hegemonía.
La número uno mundial, la australiana Ashleigh Barty, cayó inesperadamente por 3-6, 6-2 y 6-3 ante la estadounidense Alison Riske.
Pese a su derrota, Barty tiene asegurado conservar el número uno al término del torneo porque la única jugadora que podía aún arrebatárselo, la checa Karolína Plísková, tercera del mundo, dijo también adiós eliminada por su compatriota Karolína Muchová. También se despidió la sensación del torneo, la quinceañera estadounidense Cori ‘‘Coco’’ Gauff, que tras haber realizado tres primeras rondas impresionantes, chocó en octavos con la rumana Simona Halep.
La ex número uno mundial se impuso por un doble 6-3 a la joven prodigio, que había atraído toda la atención desde el primer día al eliminar a la quíntuple campeona Venus Williams.
LOS VETERANOS
En un día conocido popularmente como “maniac Monday”, o lunes demencial, porque reúne todos los partidos de octavos, los tres grandes favoritos masculinos siguieron su andadura hacia una eventual semifinal Nadal-Federer y una posible final contra Novak Djokovic, vigente campeón. El serbio, de 32 años y cuatro veces campeón del Grand Slam sobre pasto inglés, pasó a cuartos por undécima vez al derrotar por 6-3, 6-2, 6-3 al francés Ugo Humbert.
En un visto y no visto y sin apenas esfuerzo, el suizo Roger Federer, de 37 años, se impuso al italiano Matteo Berrettini por 6-1, 6-2 y 6-2 para pasar a cuartos de final, donde le espera el japonés Kei Nishikori (6-3, 3-6, 6-3, 6-4 al kazajo Mijaíl Kukushkin).
Y Rafael Nadal firmó su billete a cuartos derrotando en una hora y 45 minutos, por un triple 6-2, al portugués João Sousa, número 69 mundial.

