El plan de contingencia del Gobierno logró mitigar una medida de fuerza de 48 horas de dos gremios de choferes que, pese a los ajustes de la ley y varias mesas de negociaciones, rechazan la reforma del transporte público, sancionada el 10 de diciembre por el Congreso. Fetrat y Futt persistieron con su huelga, los días 16 y 27 de diciembre de 2025, dentro de su negativa a que el servicio público sea calificado como imprescindible para la ciudadanía.