- Luis Noguera
El presidente de la Cámara Paraguaya de Servicios y Tercerización (Capaser), Pablo Zabala, conversó con La Nación/ Nación Media en una nueva entrega de Hacedores LN y destacó el gran potencial que tiene el país para convertirse en un centro logístico, exportando servicios y talento joven. El titular del gremio señaló que el desafío del sector ya no se centra solo en crear más puestos de trabajo, sino generar más capacidades y aportar más valor desde Paraguay.
–¿A qué está abocada actualmente su gestión al frente de la Capaser?
–Estamos trabajando principalmente en ampliar la mirada sobre el sector. Capaser nació muy vinculada a los centros de contacto, pero hoy el ecosistema es mucho más amplio: incluye experiencia del cliente, tercerización de procesos, back office, tecnología, cobranzas, talento, capacitación, interpretación, analítica y otros servicios especializados. Nuestra agenda está concentrada en cuatro grandes temas: empleabilidad y formación de talento, incorporación de tecnología e inteligencia artificial, profesionalización y calidad, e internacionalización de servicios.
Además, la Academia Capaser emprende acciones de formación y la articulación con empresas e instituciones que buscan justamente conectar las capacidades de las personas con lo que hoy demanda el mercado. El Future of Services Summit que desarrollamos forma parte de esa misma discusión: cuál puede ser el lugar de Paraguay en la nueva economía de servicios. El desafío ya no es solamente generar más puestos de trabajo, es generar más capacidades y más valor desde Paraguay.
–¿En qué estado se encuentra a nivel local su sector? ¿Qué se puede destacar al respecto?
–Es un sector que está atravesando una transformación importante. Capaser estima que el ecosistema de servicios y tercerización genera actualmente alrededor de 12.000 empleos formales directos y moviliza más de USD 150 millones anuales. Durante el primer semestre de 2026 estimamos además un crecimiento interanual entre 6 % y 8 %. Pero para mí, el cambio más relevante no es solamente cuantitativo. Estamos viendo mayor profesionalización, incorporación de tecnología, especialización de procesos y desarrollo de servicios que hace algunos años prácticamente no formaban parte de esta industria.
También tiene un componente social muy importante. Una investigación realizada para Capaser mostró que el 76 % de los trabajadores del sector tenía entre 18 y 35 años. Es una industria que muchas veces funciona como puerta de entrada al empleo formal y, al mismo tiempo, permite construir una carrera profesional. Estamos pasando de una industria basada principalmente en volumen a una industria cada vez más basada en capacidades.
–¿Qué mejoró el sector, puntualmente, en atención para el usuario/cliente final?
–Cambió profundamente la forma de entender la atención. Antes hablábamos fundamentalmente de llamadas; hoy hablamos de interacciones que pueden empezar en WhatsApp, continuar en una aplicación, escalar a una persona y terminar resolviéndose en otro canal.
Las empresas incorporaron más medición, analítica, automatización, trazabilidad y herramientas de inteligencia artificial. Además, muchas operaciones que antes estaban concentradas exclusivamente en atención hoy integran facturación, cobranzas, análisis de información, soporte técnico y procesos especializados. Esa transformación ya se observa en empresas que operan desde Paraguay.
La inteligencia artificial va a acelerar todavía más este cambio. Pero no creo que el futuro sea simplemente reemplazar personas por tecnología. Las tareas repetitivas seguramente se automatizarán cada vez más; al mismo tiempo aumentará el valor del criterio humano, la empatía, la resolución de problemas y la capacidad de tomar decisiones. La mejor experiencia surge cuando la tecnología potencia a las personas, no cuando intenta sustituirlas en todo.
–Al hablar de Paraguay como un hub logístico, ¿a qué se refieren?
–En nuestro caso hablamos principalmente de Paraguay como hub o plataforma regional de servicios. El concepto es relativamente sencillo: que una empresa internacional pueda elegir Paraguay como base desde la cual atender operaciones, procesos o clientes de distintos países. Así como un hub logístico concentra y distribuye mercaderías, un hub de servicios concentra talento, tecnología, conocimiento y capacidad operativa, y desde allí presta servicios hacia diferentes mercados.
Paraguay tiene atributos interesantes para construir ese posicionamiento: una población joven, costos competitivos, estabilidad, disponibilidad de energía, proximidad cultural con mercados regionales y un huso horario especialmente conveniente para atender América. El régimen de maquila agrega además un instrumento específico para operaciones de exportación. Pero convertirse en hub no se declara: se construye. Un verdadero hub de servicios existe cuando empresas de otros países deciden colocar operaciones en Paraguay porque encuentran talento, calidad, previsibilidad y capacidad de escalar.
–¿Qué falta o qué se debe impulsar para llegar a ese objetivo?
–La primera agenda es el talento. Necesitamos acelerar la formación en idiomas, habilidades digitales, inteligencia artificial, tecnología y especializaciones vinculadas a la demanda real de las empresas.
La segunda es competitividad: conectividad, previsibilidad normativa, estándares de calidad, certificaciones y un marco tributario que facilite, y no penalice, la exportación de servicios. El régimen de maquila es un avance importante. También necesitamos seguir trabajando en acuerdos internacionales y en reducir fricciones tributarias para que nuestras empresas puedan competir en igualdad de condiciones.
La tercera cuestión es la promoción internacional. Paraguay tiene que salir a buscar operaciones de servicios de la misma manera que busca inversiones industriales. Rediex y el MIC ya están trabajando con mesas específicas para BPO, tecnología e industrias creativas, lo que es una señal positiva. Finalmente, necesitamos mejores datos. Para competir como país primero tenemos que saber con precisión qué exportamos, cuánto, hacia dónde y qué talento nos falta para crecer.
–Actualmente se habla mucho de la expansión de los servicios a nivel internacional, ¿cómo se daría eso?
–Exportar servicios tiene una particularidad muy interesante: muchas veces no necesitamos mover físicamente ningún producto. Un equipo puede estar trabajando desde Asunción, Ciudad del Este o cualquier otro punto del país y prestar servicios todos los días para un cliente en Estados Unidos, Brasil, Argentina, Chile o Europa.
Eso puede ocurrir en experiencia del cliente, back office, desarrollo de software, analítica, interpretación, soporte técnico, administración, cobranzas, recursos humanos o servicios profesionales.
Paraguay ya tiene una base concreta. En 2025, las exportaciones de servicios intangibles solamente bajo el régimen de maquila alcanzaron USD 47 millones, y a junio de 2026 el MIC registraba 3.982 empleos vinculados a servicios dentro de ese régimen. La nueva legislación de maquila contempla expresamente la prestación de servicios y mantiene un esquema tributario competitivo. Exportar servicios significa que una parte cada vez mayor del valor generado por el talento paraguayo pueda ser comprado desde otros mercados.
–¿Qué sectores o empresas ya tienen una actividad consolidada en la exportación de servicios?
–Ya existen casos concretos, aunque todavía tenemos como país el desafío de mejorar la medición de todo el ecosistema. En tercerización, CX y procesos empresariales hay compañías que trabajan desde Paraguay para mercados internacionales. Por ejemplo, nuestros socios como Avanza, Epicus, SkyTel, Sigesa y Voicenter para nombrar algunas de las empresas exportadoras de servicios del país, con operaciones internacionales en CX, tecnología y procesos especializados.
En tecnología también encontramos empresas paraguayas, que vienen desarrollando su internacionalización en software y soluciones digitales. También en industrias creativas existen casos, que han desarrollado producción audiovisual para clientes y productoras internacionales.
Esos son ejemplos, no una lista exhaustiva. Tenemos empresas exportando atención al cliente, soporte técnico, software y otros servicios hacia distintos mercados. Lo importante es entender que la exportación de servicios en Paraguay ya existe. El desafío ahora es convertir casos individuales en una verdadera industria exportadora.
Perfil:
Ocupa el cargo de presidente de la Capaser
Es director de Epicus Corporate
Cuenta con más de 20 años de experiencia regional en gestión empresarial, marketing y ventas
Posee formación ejecutiva en Kellogg School of Management de Northwestern University y cuenta con una maestría en Dirección de Recursos Humanos por IEBS
Desarrolla actividad como Chair de Vistage Paraguay, acompañando a empresarios y ejecutivos en procesos de gestión y toma de decisiones

