Permite que empresas, industrias e incluso usuarios particulares puedan participar de forma más activa en el sistema.

El Gobierno reglamentó la Ley de Energías Renovables No Con­vencionales, normativa que busca abrir nuevas oportuni­dades de inversión privada en generación eléctrica. El vice­ministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, explicó a la 780 AM que la nueva regla­mentación no implica una liberalización total del mer­cado eléctrico, pero sí una apertura parcial al capital privado para desarrollar pro­yectos de generación y comer­cialización de energía.

El objetivo es permitir que empresas, industrias e incluso usuarios particulares puedan participar de manera más activa en el sistema ener­gético nacional, manteniendo al mismo tiempo el rol central de la Administración Nacio­nal de Electricidad (Ande) como administradora del sistema eléctrico. “No es una liberalización plena del mer­cado, pero sí una apertura al capital privado”, señaló. Uno de los principales cambios introducidos por la norma­tiva es la posibilidad de que hogares, comercios e indus­trias instalen sistemas de autogeneración, como pane­les solares, y puedan inyectar a la red la energía excedente que produzcan.

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La reglamentación establece que los sistemas menores a un megavatio tendrán garan­tizada la compra de energía por parte de la Ande mediante un esquema de compensación entre lo consumido y lo gene­rado, mecanismo conocido internacionalmente como “net metering”. Esto permitirá que usuarios reduzcan costos eléctricos y, en algunos casos, obtengan beneficios económi­cos mediante la venta de exce­dentes energéticos.

MERCADO

Además, la normativa habilita la participación de empresas privadas en licitaciones para proyectos de generación eléc­trica. El primer llamado pre­visto apunta al desarrollo de 140 megavatios en el Chaco Central, una zona estratégica por su crecimiento industrial y demanda energética. Según precisó Bejarano, los con­tratos de compra de energía serán de largo plazo, buscando otorgar previsibilidad y segu­ridad jurídica a los inversio­nistas interesados en ingresar al mercado paraguayo.

Otro aspecto relevante es que tam­bién se podrá comercializar directamente a grandes con­sumidores privados, aquellos con demandas superiores a 30 megavatios, e incluso explorar oportunidades de exportación hacia mercados regionales. “Paraguay trabaja en forta­lecer la energética dentro del Mercosur y avanzar en nue­vas interconexiones regiona­les, especialmente con Argen­tina y Brasil”, dijo.

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